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domingo, 11 de octubre de 2009

EL CARRO


Si tuviésemos que escoger una sola palabra para definir esta carta, ésta sería, sin duda, Voluntad. Detrás del Carro queda la ciudad amurallada, ha atravesado un río, el auriga parece dejar atrás el pasado para adentrarse en el presente. Cuatro columnas que representan los cuatro elementos, sostienen un dosel adornado con estrellas que nos recuerdan que el poder viene de lo más alto, del reino del espíritu, y es a través del dominio de los elementos como se manifiesta en el mundo de la forma, que sería la parte inferior del Carro.

De la piedra cúbica, símbolo del orden y lo material, que es el cuerpo del Carro, surge el auriga, como si estuviese fundido con la piedra. En el frente, un escudo con el Lingam y el Yoni (masculino – femenino) es coronado por unas alas que nos recuerdan a Mercurio.


El joven conductor adorna su cabeza con una corona rematada con una estrella de ocho puntas, símbolo de la regeneración de la vida, de su incesante movimiento. Su coraza tiene dos Lunas en los hombros, planeta regente del signo de Cáncer que es el que personifica la carta, además de representar los dos pilares del Árbol de la Vida Cabalístico: la Misericordia y la Severidad. Sobre la coraza un cuadrado que nos habla otra vez del orden y el equilibrio.

Las faldillas que asoman bajo el peto, tienen un estampado de símbolos alquímicos y astrológicos. En su mano un cetro, que recuerda la vara del Mago, es el símbolo del dominio, de la fuerza controlada y dirigida con un sentido, un fin. Su otra mano sujeta unas bridas inexistentes, él no necesita tanto su voluntad exterior como la interior para dirigir sus esfuerzos conscientes hacia la meta elegida.

Las bridas imaginarias sujetan dos esfinges, una negra y otra blanca, de nuevo los pares de opuestos imprescindibles para toda acción. Sin embargo las esfinges no están tirando del Carro, sino que yacen en reposo, pues de nuevo nos recuerdan, que el poder que realmente crea y genera resultados es más el interior que el exterior, ellas no necesitan exteriorizar esfuerzo para crear un movimiento. Así pues, su reposo no es más que aparente y no hacen sino recordarnos que el verdadero dominio de los instintos es el que hace que giren las ruedas del Carro.

El Carro tradicionalmente se asocia con el signo de Cáncer.


SIGNIFICADOS GENERALES: A pesar de la apariencia estática de las figuras, el Carro es una carta de movimiento, nos indica que una vez conocemos nuestro camino, debemos seguirlo con decisión y voluntad. El dominio de los miedos internos y el deseo de triunfo serán los que dirijan el Carro hasta nuestro objetivo. Es una carta de logro y triunfo, pero solo se logrará a través del esfuerzo propio.

DERECHA: Avance, triunfo, victoria con esfuerzo. Problemas que se superan. Autocontrol para dominar las situaciones. Cambios que se suceden con rapidez. Movimiento, activación de asuntos, rapidez, dinamismo. Dominio de las situaciones. Viajes cortos, traslados, desplazamientos. Conducir el coche, carnet de conducir. Longevidad.

INVERTIDA: Lucha, venganza, tensión, conflictos. Oportunismo. Litigios legales, querellas, disturbios, disputas. Obstáculos. Malas noticias, viajes frustrados. Problemas con el coche, multas. Accidentes, agitaciones sindicales, terrorismo.


AMOR:

DERECHA: Empuje para relaciones que acaban de empezar. Posible encuentro en un viaje o desplazamiento. Reaparición de personas del pasado. Reconciliación. Movimiento en lo sentimental. Conquistas.

INVERTIDA: Monotonía. Posible infidelidad, rupturas. Disputas por el fuerte carácter de uno de los miembros de la pareja.


TRABAJO:

DERECHA: Progreso. Firmeza y seguridad en lo que se hace. Éxito por el propio esfuerzo. Pago de deudas o atrasos pendientes. Viajes por trabajo o estudios. Éxito para los deportistas. Favorable para las exportaciones e importaciones.

INVERTIDA: Falta de empuje. Fracaso. Conflictos con los compañeros de trabajo. Pérdida de empleo. Derrota deportiva.


SALUD:

DERECHA: Muy buena salud.

INVERTIDA: Rebrote de enfermedad, recaída. Problemas en las piernas.

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