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domingo, 28 de febrero de 2010

LOS CUATRO ELEMENTOS

Los Arcanos Menores representan situaciones cotidianas, lo cercano y habitual. Nos alejamos un tanto de los arquetipos psicológicos que representaban los Arcanos Mayores, para centrarnos en el día a día del ser humano. A. E. Waite, que es el autor de la baraja que utilizo para explicar los significados del Tarot, optó por facilitar a los estudiantes su aprendizaje y en especial el de los Arcanos Menores, dotando a cada carta de una escena que explicara el contenido y facilitara a su vez la memorización del significado. Puedo asegurar que no es lo mismo aproximarse por primera vez al Tarot a través de un mazo del tipo Marsella, que de uno como puede ser el de Waite.

Waite dijo sobre los dibujos de los Arcanos Menores: “Los dibujos son como puertas que se abren a salas inesperadas; o como un giro en el camino abierto con un amplio panorama más allá”. Gracias a su baraja y otras similares, el aprendiz ve facilitada su labor de memorización y comprensión. Se que hay gente que rechaza esto, pero yo pienso que es positivo todo aquello que haga el Tarot más accesible.


A mirar los Arcanos Menores podemos reencontrarnos con aquellos utensilios que aparecen sobre la mesa de trabajo del Mago. El Mago domina los elementos, precisamente por eso es Mago, es aquel que conoce y domina las fuerzas de la naturaleza, en eso consiste la Magia, ni más ni menos.

Los Arcanos Menores están formados por 4 palos, compuestos cada uno de ellos por 14 cartas, por un lado hay diez numerales que van desde el As hasta el 10, que representan las situaciones, experiencias, decisiones o posibilidades; y las llamadas cartas de corte que son la Sota, el Caballo, la Reina y el Rey, que representan por un lado las personas que nos encontramos, que tienen influencia en nuestra vida, o como somos nosotros mismos, pero también pueden describir como las anteriores, situaciones concretas.

Tradicionalmente los cuatro palos de la baraja del Tarot se relacionan con los cuatro elementos. La relación más extendida es la siguiente:
Oros – Tierra. Copas – Agua. Espadas – Aire. Bastos – Fuego. Veamos uno por uno estos elementos, pues cada palo va a tener una estrecha relación con ellos.

Oros: Equivalen al elemento Tierra. Es lo material, lo más terreno, lo concreto, lo sólido. Nos hablan, principalmente, de cuestiones prácticas y temas económicos. Son unas cartas de inmediatez, de lo concreto, del aquí y el ahora. Cuando describe a personas hace referencia a personas que encarnan las características que se nos describen a los signos astrológicos del elemento Tierra, que son: Tauro, Virgo y Capricornio.

Copas: Representan el elemento Agua. Son las emociones, los sentimientos. En líneas generales hablan de la familia, el amor y las relaciones en general, en su aspecto más amable nos remiten a celebraciones de carácter emocional o familiar, pueden referirse lo mismo a una boda que a un bautizo. Como todas la cartas de los Arcanos Menores, cuando representan a alguien suelen ser personas que, o bien representan las características de los signos astrológicos que corresponden al palo, o bien son persona que directamente pertenecen a dichos signos. En el caso de las Copas, al tratarse del elemento Agua, representan a los signos de agua del zodiaco, es decir: Cáncer, Escorpio y Piscis.

Espadas: Son el elemento Aire. Hacen referencia a todo lo mental, la inteligencia y el trabajo intelectual, también tienen que ver con los procesos judiciales y las querellas, tanto legales como a nivel más personal. Cuando se empiezan a estudiar los Arcanos Menores, es muy frecuente que el estudiante desarrolle una auténtica fobia hacia este palo. Realmente las Espadas suelen ser unas cartas, en general, un tanto problemáticas, igual nos hablan de situaciones de enfrentamiento y conflicto, como nos representan el dolor, la desesperación o, incluso en casos extremos, el luto, tanto el psicológico como el físico, esto último realmente es un eufemismo para decir que las cartas que nos hablan claramente de la muerte suelen ser de Espadas. De todas formas, todo tiene una explicación lógica. Si nos paramos a pensar, el mayor enemigo que tenemos, suele acompañarnos constantemente y no es otro que nuestra propia mente. Muchas veces lo que nos inquieta o preocupa no es lo que nos pasa, sino lo que pensamos o creemos que nos puede pasar.
Por eso las Espadas son los conflictos que nuestra mente se empeña en recrear y representar en el mundo físico. Ya hemos visto que la mente es muy poderosa, mal usada es tremendamente destructiva. Los signos que representan a las Espadas son los de Aire, es decir: Géminis, Libra y Acuario.

Los Bastos son el elemento Fuego. Es el palo de la energía, la fuerza y las luchas. Si los Oros nos hablan del dinero que ganamos, los Bastos nos dicen cómo lo ganamos. Es la profesión más que como medio de subsistencia, como forma de vida. Representan los signos de Fuego del zodiaco: Aries, Leo y Sagitario.

Aquellos que disfrutan de los juegos de cartas tradicionales, reconocerán inmediatamente los palos como los de la baraja española. De hecho hay muchas personas que leen la baraja española.
Hay también muchos lectores de Tarot que prácticamente destierran los Arcanos Menores y utilizan habitualmente los Arcanos Mayores. Yo no comparto esa práctica, aunque por supuesto cada cual es libre de hacer lo que prefiera, pero pienso que los Arcanos Menores enriquecen en gran manera la lectura, pues aportan muchos detalles e información que no encontraremos en los Arcanos Mayores.

A partir de este momento iremos haciendo una aproximación a los Arcanos Menores, viendo tanto sus características simbólicas más destacadas, como sus significados en el plano adivinatorio.

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domingo, 21 de febrero de 2010

TAROT ADIVINATORIO. ¿QUÉ PODEMOS VER?

El Tarot tiene múltiples usos, si bien el más conocido es el adivinatorio. A mi me gusta pensar en el Tarot como un método multifunciones, con variedad de aplicaciones. En mi opinión, el mejor uso que se le puede dar al Tarot es el evolutivo, y a él dedicaré una sección completa, pero entiendo que si hay algo que desde el comienzo de su historia ha preocupado al ser humano es el futuro, y el Tarot es una herramienta magnífica para, más que averiguar, aclarar dudas sobre ese futuro.

Pensemos en la pregunta que planteo en el título de este post: ¿Qué podemos ver? Muchas personas creen que el Tarot es una ciencia poco menos que matemática que va predecir con fechas y nombres exactos todos los acontecimientos que nos van a suceder a corto o largo plazo.

Cuando empezamos a estudiar el Tarot nos afanamos en aprender y acumular listas y más listas de significados, no contentos con las que ya nos hemos aprendido, recopilamos más significados aún, buscamos en Internet, en libros, revistas especializadas, vamos a cursos y todo esto ¿para qué? Simplemente para ir dilatando el momento fundamental, que es el de ponernos a trabajar seriamente con el Tarot.

Esto es uno de los grandes peligros para quien empieza, esas tácticas están destinadas a retrasar el momento en el que se trabaja en serio con el Tarot, ante esto cabe preguntarse si no será por que las expectativas son tan altas (y tan erróneas) que el miedo a que no se cubran es demasiado grande. Por eso es muy importante tener claro que se puede esperar del Tarot.

Cada arcano representa una serie de arquetipos, fuerzas existentes, que siempre han estado ahí, acompañando al hombre a través de los tiempos, representan rasgos de la personalidad, defectos, virtudes, miedos, retos, situaciones,… en estas 78 cartas están representadas todas las experiencias que puede atravesar el ser humano. Engloban todas las posibilidades habidas y por haber.

El Tarot aconseja, previene, avisa, sugiere, nunca sentencia, o al menos nunca debería sentenciar, pero está claro que una cosa es el Tarot y otra muy distinta la interpretación que se le da. Una de las personas de las que más aprendí decía: “El Tarot jamás se equivoca, el que se equivoca es el que lo interpreta”.

Eliphas Leví llegó a decir: “El Tarot es un oráculo verdadero y responde a todas las preguntas posibles con precisión e infabilidad. Un prisionero sin otro libro que el Tarot, si supiera como utilizarlo, podría en pocos años adquirir una ciencia universal y sería capaz de hablar acerca de todas las materias con inigualable conocimiento e inexhaustible elocuencia. El oráculo del Tarot da respuestas tan exactas como las matemáticas y medidas tan perfectas como las armonías de la naturaleza. Con la ayuda de estos signos y de sus infinitas combinaciones, es posible llegar a la revelación natural y matemática de todos los secretos de la naturaleza. El valor práctico del Tarot es verdadero y por sobre todo maravilloso”.


El Tarot es un trabajo de paciencia, no de resultados inmediatos. Siempre se puede dar el caso de personas especialmente dotadas, cuya predisposición natural facilitan el trabajo. La inmensa mayoría de las personas, en cambio, necesita una dedicación constante para empezar a obtener resultados. No olvidemos algo importante, el Tarot es uno de tantos métodos que sirven de puente entre el consciente y el subconsciente, lo mismo ayuda trabajar con una bola de cristal o con un cuenco de agua. La clave está en ese estado especial en el que entramos al contemplar las cartas y que dispara una serie de resortes internos.

Si en un principio las lecturas se ciñen lo más posible a los significados predeterminados que hemos aprendido, a medida que pasa el tiempo, empezamos a alejarnos de esos significados puesto que las cartas empiezan a sugerirnos, a hablarnos y nosotros no tenemos más que hacer que predisponernos a escucharlas. Llega un momento en el que empiezas a tomar conciencia de que las cartas tienen vida propia y por lo tanto no podemos constreñirlas a un listado rígido de significados, por el contrario, cada vez nos alejamos más y más de ellos porque ya no tienen validez para nosotros, las cartas hablan su propio lenguaje.

Ese estado especial de relación profunda con las cartas no se adquiere de un día para otro, es resultado del trabajo asiduo, pero también del trabajo meditativo con los arcanos de forma individual y también colectiva. Pero hasta que se llegue a dicha relación, hemos de trabajar con las cartas de forma más mecánica.

Es importante conocer los significados de las cartas, pero también hemos de conocer una serie de tiradas que nos traduzcan aquello que nos quieren decir las cartas. De este modo las cartas adquieren valores distintos según la posición concreta que ocupan en la tirada. Si, por poner un ejemplo, nos encontramos una carta de carácter más bien negativo en una posición favorable, su significado se suavizará notablemente; evidentemente, lo mismo sucede a la inversa, una carta positiva en una posición contraria o negativa, empeorará su significado.

Antes de terminar me gustaría dedicar unas líneas a la eterna pregunta que todos, absolutamente todos los que nos acercamos al Tarot nos hemos hecho al empezar a leer las cartas: ¿Cómo se qué significado concreto debo dar a una carta en una tirada cuando dicha carta tiene tantísimos significados? La respuesta es muy sencilla: sólo meditando sobre los arcanos y desarrollando la capacidad de la intuición. Al principio cuesta, pero llega un momento en el que la mente se relaja y deja de aferrarse a lo memorizado, para dejar que sea la sabiduría interior la que hable.

Y no olvidemos un punto fundamental: Hay algo que se llama libre albedrío y no deberíamos olvidarlo nunca, es una responsabilidad hacer una lectura de Tarot, muchas personas van a tomar al pie de la letra lo que se diga en esa lectura, por eso es importante aconsejar e insinuar, no sentenciar. El Tarot puede mostrar soluciones en las que el consultante no había reparado, muchas veces nos empeñamos en una sola dirección cuando realmente hay múltiples opciones, el Tarot nos puede mostrar unas cuantas. Es muy útil para saber si estamos en un momento propicio para tomar tal medida, hacer algo, emprender un nuevo camino… son muchas las posibilidades, pero lo más importante es que la última decisión debe ser exclusivamente del consultante.

En esta nueva sección de tiradas intentaré explicar algunas de las muchas que existen, tanto para los Arcanos Mayores como para la baraja entera. Hay miles de tiradas, incluso se podría decir que existen tantas tiradas como lectores de Tarot, eso es lo interesante, que cada cuál puede inventar su propia tirada, amoldarla a su gusto, el Tarot da una libertad de acción increíble. Iremos viendo algunas tiradas tradicionales y otras menos conocidas y también veremos como podemos crear nuestras propias tiradas.

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sábado, 13 de febrero de 2010

AL FINAL DE LA ESCALERA

Su nombre original es The Changeling y fue rodada en 1979; para mi es una de las mejores películas sobre casas encantadas y aparecidos. No necesitan recurrir a grandes efectos especiales ni monstruos repugnantes, basta el insistente bote de una pelota de juguete para conseguir que un escalofrío te recorra la columna.



John Russell (George C. Scott) es un compositor de éxito que acaba de perder a su mujer y a su única hija en un terrible accidente del que ha sido testigo. Su deseo de olvidar y comenzar una nueva vida, dedicándose en cuerpo y alma a su trabajo, le llevan a trasladarse a Seattle. Le han contratado para dar una serie de conferencias sobre música en la Universidad. A través de unos amigos, conoce a Claire Norman (Trish Van Devere) que trabaja en la Sociedad para la Conservación Histórica, sociedad que se dedica a la conservación de edificios de valor artístico e histórico alquilándolos para que no se echen a perder. Claire le proporciona a John el alquiler de una antigua y señorial mansión, con piano incluido, apartada de la ciudad y que lleva muchos años sin ser habitada.

Al poco de instalarse, empiezan a ocurrir cosas extrañas: fuertes golpes rítmicos que no se sabe de donde proceden, puertas que se abren solas o abandonadas bañeras que se llenan de agua sin que nadie abra el grifo y en cuyo fondo John cree ver una figura humana. Además, una misteriosa compañera de trabajo de Claire, Minnie Huxley (Ruth Springford), le advierte sobre el error que ha cometido al alquilar la casa.



Decidido a entender que está sucediendo, John registra la casa, encontrando una habitación infantil oculta tras un armario, en la que, entre telarañas y polvo de décadas, aparece una silla de ruedas y una cajita de música que contiene la misma melodía que John estaba componiendo.

Una médium consigue poner nombre al fantasma: es un niño llamado Joseph, cuyo final fue dramático. La psicofonía que consigue John en la sesión mediúmnica (y que ya quisieran para sí muchos parapsicólogos e investigadores) revela ciertos datos que dirigen los pasos de John hacia un anciano y poderoso senador, que además es el mayor benefactor de la Sociedad para la que trabaja Claire, Joseph Carmichael (Melvyn Douglas… ¡casi nada!).

Es una historia de un fantasma que no puede descansar en paz, y de una persona, John Russell, que por la situación anímica en la que se encuentra tras perder a su esposa y su única hija, actúa como catalizador de la energía de ese espíritu desesperado.

No estaríamos hablando aquí de un caso de poltergeist (fenómeno del que ya hablaré cuando analice la película del mismo nombre), se trata más bien de un fantasma atrapado entre dos dimensiones. Joseph lleva años en esa especie de limbo o nada más absoluta, hasta que consigue entrar en contacto con John.

No olvidemos algo en lo que pocas veces pensamos, y es que la misma dificultad que tenemos los del “más acá” para comunicarnos con los del “más allá”, la tienen ellos para contactar con nosotros. Joseph no ha tenido suficiente energía para materializarse o para mover objetos físicos, hasta que llega John a la casa y por fin consigue alimentarse de la enorme energía que éste desprende, pudiendo así, no solo ser visto sino también  actuar sobre la materia física. Y es que las emociones fuertes, tanto negativas como positivas, suponen un exceso de energía. En esta historia, Joseph, sabe como aprovecharse de la sobrecarga del dolor de John.

No se trata de una película excesivamente conocida, pero es una auténtica joya, despierta inquietud sin recurrir a sangre, trucos demasiado efectistas ni monstruos sanguinarios, quien quiera encontrar gore, tendrá que buscar en otro lado. Basta una buena historia y una magnífica interpretación y el resto viene dado. Solo por ver compartiendo escena a dos actores de la talla de George C. Scott y Melvyn Douglas está más que justificada.



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martes, 9 de febrero de 2010

EL MUNDO

Con esta carta completamos el ciclo, ese recorrido a través del Tarot que simboliza el viaje del Loco, tiene esta culminación que, en el fondo no es más que un final como paso previo a un nuevo comienzo, ya que el ciclo es infinito.

De nuevo nos encontramos con las cuatro figuras que aparecen en la Rueda de la Fortuna, el Tetramorfos del profeta Ezequiel, y que simbolizan los cuatro elementos, aunque en esta ocasión sólo vamos a ver sus cabezas y no sus cuerpos alados, aunque intuimos que siguen ahí; no está de más refrescar la memoria:

Un hombre, que representa el Ángel, en la esquina superior izquierda, es el signo de Acuario y por lo tanto el Aire. Un Águila en la esquina superior derecha es Escorpio, el elemento Agua. Un Buey, en la esquina inferior izquierda es el signo de Tauro, por lo tanto elemento Tierra y por último un León, en la esquina inferior derecha que es Leo, Fuego.
Y también recordemos que a parte de los cuatro elementos, también representan a los cuatro evangelistas: Hombre-Ángel: Mateo, León: Marcos; Toro: Lucas y Águila: Juan.

Las cuatro figuras enmarcan una inmensa corona de laurel con forma ovalada, que nos hace pensar inmediatamente en el número Cero. No podemos olvidar que, si bien la naturaleza es quien proporciona la materia prima, es decir, el laurel; es el hombre el que teje la corona, así se nos recuerda que la corona es el triunfo de la actividad humana sobre las fuerzas de la naturaleza. Esos lazos rojos que atan el extremo inferior y el superior de la corona evocan esa actividad que el hombre ha de desplegar para dominar la naturaleza.

Es curioso el caso de la versión del Mundo de Papus, que sustituye la corona ovalada de laurel por el Ouroboros, la serpiente que se muerde la cola, representando la infinitud del tiempo.

Dentro de la corona de laurel vemos danzando una figura desnuda que se supone es hermafrodita, un pañuelo de color violeta (color del misticismo y la magia ceremonial) convenientemente colocado, no nos permite ver su sexo. Pero evidentemente el andrógino es la unión de lo masculino y lo femenino, es decir, la culminación de la Gran Obra .En cada una de sus manos vemos una vara, ya conocemos los pares opuestos y a la vez complementarios; la energía siempre se canaliza a través de las dos polaridades, nunca puede expresarse ni obtener resultado alguno por una solamente.

Esta figura nos lleva a pensar en el Colgado, sobre todo por la posición de sus piernas, de nuevo vemos ese tres en la parte superior y ese cuatro en la inferior, pero ahora la figura se ha desprendido de ataduras y es completamente libre. La iniciación que representaba el Colgado a dado sus frutos, ha conducido a la victoria y al dominio total. Pero no olvidemos que la vida es eterna, infinita, y tras la victoria de la iniciación, una vez cerrado ese ciclo, el Loco emprende de nuevo su viaje con el objetivo de conseguir la siguiente iniciación, y así incansablemente una y otra vez. Por esto es que el Mundo no es el final, es un final que abre un nuevo comienzo.

Este arcano se asocia astrológicamente con Saturno.


SIGNIFICADOS GENERALES: Triunfo podría ser el nombre de este arcano. Guarda similitudes con el Sol, pues al igual que éste representa todo lo positivo que nos puede pasar. Ante cualquier pregunta que se haga, este arcano responderá: Sí. Desde luego si una persona busca la fama, el reconocimiento social y ver su nombre escrito con luces de neón, esta es su carta. El Mundo vence los obstáculos, allana el camino y abre cualquier puerta.

DERECHA: Triunfo, logro, proyectos que se materializan. Lo exterior. Comunicación, viajes largos. Conocer gente. Éxito social, fama, popularidad. Reconocimiento profesional, premios, recompensas. Cambio de residencia. Longevidad, amigos fieles. Alegría de vivir, diversión. Persona de mundo, aprendizaje a través de múltiples experiencias.

INVERTIDA: Fracaso social, falta de amistades, incomunicación, soledad. Ambiente hostil. Éxito parcial. Pesimismo, baja autoestima, dispersión en los esfuerzos. Persona muy superficial, vanidad. Mal viaje.


AMOR:

DERECHA: Varios pretendientes. No es carta de fidelidad a no ser que aparezca acompañada de cartas muy buenas, entonces hablaría de uniones duraderas, bodas, etc. Aventuras. Encuentros en viajes y desplazamientos.

INVERTIDA: Soledad buscada, alejamiento de los amigos y pareja. Rupturas amorosas por injerencia de personas ajenas. Amores imposibles.


TRABAJO:

DERECHA: Muy buena carta para cualquier cuestión profesional y económica. Importantes apoyos. Aprovechar los contactos. Reconocimiento profesional. Buena para actividades con público, de ventas, el extranjero y desplazamientos. Exitosas inversiones. Herencias, becas.

INVERTIDA: Buena para trabajar en soledad. Trabajo que pasa desapercibido, falta de reconocimiento. Hostilidad en el lugar de trabajo. Advierte del endeudamiento y de derrochar en cosas superfluas.


SALUD:

DERECHA: Muy buena para cualquier tema que afecte a la salud.

INVERTIDA: Problemas del aparato respiratorio. Posibilidad de alergias.

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lunes, 8 de febrero de 2010

EL CONDE CAGLIOSTRO

La historia del ocultismo está repleta de gente interesante. A veces el personaje se mitifica hasta tal punto que es muy difícil precisar dónde empieza la persona y dónde el personaje. Algo así pasó con Cagliostro, de quien voy a hablar hoy, un hombre fascinante: impostor para unos, maestro iniciado para otros, cuya figura hoy en día ha quedado un tanto arrinconada, injustamente creo yo, así que me apetecía mucho refrescar la memoria de los que han oído hablar de él, pero a duras penas recuerdan quién fue y que aquellos que desconocían su existencia, conozcan a un personaje francamente curioso e interesante.

Nació en Palermo, Sicilia en año 1743 como Giuseppe Balsamo en un suburbio bastante miserable, Albergaria. Sus padres le internaron en un seminario del que se fugaría a los 12 años aproximadamente. Se cree que desde muy jovencito, probablemente en un convento, tuvo contacto con la Alquimia. Se cuenta que de joven ejerció de proxeneta y de brujo.

Emprendió un largo periplo por lugares como el Cairo, Malta o Constantinopla llevado por su ansia de conocimiento. A su regreso a Roma, conocería a la que sería su compañera de aventuras, Lorenza Feliziani. Ambos viajaron por los más diversos lugares. Balsamo se presentaba como descendiente de linaje de reyes que fue abandonado en su infancia y vendido como esclavo a un jeque, que le introduciría en el conocimiento de la Cábala y la Alquimia.

Según parece, la pareja viajaba de forma constante por Europa y en más de una ocasión se vio envuelta en asuntos más bien sucios; estafas de las que salían siempre bien parados, hasta que en el año 1775 en Barcelona, fue encarcelado tras un intento de estafa. Tras su liberación se traslada a Londres, y en ese intervalo de tiempo es donde algunos biógrafos sitúan el cambio radical de personalidad. Una vez instalado en Londres, asistimos a una renovación total en su vida: realiza curaciones imposibles, tanto valiéndose de medicinas que él mismo ha fabricado, como por imposición de manos. A partir de este momento ya hablamos del conde Cagliostro y de su compañera que pasó a llamarse la Princesa Serafína.

Es en su estancia londinense cuando se inicia en la Masonería, obediencia que nunca abandonaría. Se dice que fue uno de los impulsores de la utilización del Rito Egipcio en las logias, puesto que él consideraba que el verdadero origen de las escuelas de conocimiento oculto estaba en Egipto. A parte de eso, también colaboraró en gran medida a la renovación y consolidación tanto de la Masonería como del Rosacrucismo. Además, durante años viajó constantemente por Europa curando de forma milagrosa tanto a miembros de la realeza como a aristócratas y a gente humilde. Se dice que realizó varias transmutaciones alquímicas ante testigos de cierta solvencia. Aunque sobre esto hay menos datos fidedignos, parece ser que también se inició en los Iluminados de Baviera.

Sin embargo su estrella empezó a declinar a partir de su participación en el turbio asunto del collar de Luis XVI y Maria Antonieta. Aunque no salió mal librado de este tema, fue expulsado de Francia. De nuevo se instaló en Londres para proseguir con sus estudios de Cábala. Después de una corta estancia en Suiza, tomó la decisión que, probablemente, fue el error más grande que cometió en su vida: ir a Roma. Él quería ser recibido por el Papa y se sentía apoyado por algunas de las altas autoridades de la Iglesia, especialmente por el cardenal Rohan. Pero confió demasiado en sus posibilidades y estaba seguro de que lograría la revocación de la excomunión de los masones; sin embargo, allí en la corte papal, su Rito Egipcio no había gustado nada, se veía como satánico y peligroso. El Santo Oficio seguía sus pasos de cerca. Y Serafina, convencida con tretas no muy claras, denuncia a Cagliostro por herejía ante la Inquisición.

Al tener procesos pendientes por falsificación de monedas, fue fácil reabrir la causa y de esta manera encarcelarlo en el castillo de Sant-Angelo; era un personaje molesto y a la acusación de falsificación se añadió la de herejía, así se aseguraban la condena a muerte. En efecto, en 1791 fue sentenciado a muerte, aunque el mismo Papa Pío VI conmutó esta pena por la cadena perpetua que habría de cumplir en la fortaleza de San León. Allí fallecería en agosto de 1795.
Esta es la biografía del personaje, tal como ha llegado a nosotros, eso sí, la controversia se da al ser el propio Cagliostro quien niegue ser Giuseppe Balsamo. La duda está en saber si existen dos personas distintas cuyas biografías en un momento determinado se cruzan, para luego confundirse en una sola, o por el contrario hablamos de un solo personaje, Balsamo, que en un momento de su vida decide adoptar el nombre y la personalidad del conde de Cagliostro. Esta segunda hipótesis, que cuenta con más defensores, tiene dos derivaciones, la primera sería que Balsamo se inventó al conde para darse más importancia y renegar de sus orígenes humildes, pero no dejó nunca de ser un hombre vulgar y común que, eso sí, tenía conocimientos ocultistas asombrosos. La segunda, más sugerente, sería que en un momento determinado de la vida de Balsamo, un adepto o maestro ascendido, tomó su cuerpo físico, (como se cree que hizo Saint-Germain con Rakoczy) y esa sería la explicación del cambio tan grande que se dio en la personalidad y la vida de Balsamo. La razón para tal “posesión” podría ser que la misión del adepto sería impulsar las escuelas de misterios y despertarlas del letargo en el que parecían haber caído.

Huelga decir, que hay versiones que relacionan a Cagliostro con Saint-Germain, evidentemente eran contemporáneos y se movían por círculos similares así que podrían haber coincidido. Y si hacemos caso a las teorías que dicen que ambos son maestros ascendidos, estaríamos hablando de “colegas”, así que sería lógico que se conocieran.
Por supuesto, hay una leyenda, de las muchas que existen en torno a él, que dice que no murió en San León, por el contrario, siguió sus viajes por Europa y fue visto en distintos lugares y por distintas personas; el cuerpo encontrado en su celda sería el de un monje que le visitaba con cierta frecuencia durante su cautiverio para proporcionarle apoyo espiritual.

Como habéis visto, se trata de un personaje fascinante y os animo a que investiguéis sobre él. El gran Orson Wells hizo una película en la que le interpretaba, ("Black Magic" o "Cagliostro" 1949). Alejandro Dumas padre escribió, basándose en él: “Joseph Balsamo” (1847). Aquí tenéis uno de los pocos libros que he encontrado para descargarse que hablan de él.

http://www.quedelibros.com/libro/12328/Cagliostro.html



"No soy de ninguna época y de ningún lugar, y más allá del espacio y del tiempo, mi ser espiritual vive su eterna existencia. Si me sumerjo en mi pensamiento remontándome en el curso de las edades, si extiendo mi espíritu hacia un modo de existencia alejado de aquel que percibís, me convierto en aquel que deseo ser. Participando conscientemente del Ser Absoluto arreglo mi acción según el medio que me rodea. Mi nombre es aquel de mi función, pues soy libre; mi país, aquel donde fijo momentáneamente mis pasos. Poned fecha de ayer si lo deseáis, rehusando acordaros de años vividos por ancestros que os fueron extraños, o del mañana, por orgullo ilusorio de una grandeza que jamás será vuestra, yo soy aquel que Es".

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sábado, 6 de febrero de 2010

TAROT DE VIÉVILLE

Sigo con los precursores del Tarot de Marsella. Aquí tenemos otro autor francés, Jacques Viéville, no se sabe si es un pseudónimo o es el nombre real. Aunque era contemporáneo de Noblet, también se desconoce si hubo algún contacto entre ellos, a pesar de que son bastantes los que defienden la idea de que Noblet se basó en la baraja de Viéville para realizar la suya.

Alguna coincidencia hay; según parece los reversos de las barajas son idénticos, en ambas barajas tenemos los 22 Arcanos Mayores y los 56 Arcanos Menores que ha llegado hasta nuestros días, aunque la colocación de los números en los Mayores sea distinta en la de Viéville.


A mí, sinceramente no me parece que sean tan parecidas, incluso algunos estudiosos del Tarot no consideran la baraja de Viéville como pre-marsella. Aunque es evidente que muchos detalles delatan una influencia común en las dos barajas, la de Viéville es bastante distinta y sumamente interesante. Por decir una diferencia entre Noblet y Viéville, este último no titula las cartas y además hace algún cambio en la numeración.

Son muchas las cosas que me llaman la atención de esta baraja. Para empezar el Colgado aparece invertido con respecto a las otras barajas, sólo por este detalle ya llama la atención; os pido que reflexionéis sobre este detalle, ¿qué os sugiere?. Y si seguimos observando ¿qué vemos sobre sus hombros? ¿son los dedos? Se admiten sugerencias.

Otra carta que resulta sumamente interesante es la del Sol, aquí vemos la figura desnuda que cabalga un caballo y porta un estandarte bajo un radiante Sol (con una cara bastante malhumorada, por cierto) ¿Se inspiró en esta figura nuestro amigo Waite para su carta del Sol? No se puede negar el parecido.


Observemos la imagen del Diablo, aquí no aparecen las dos figuras menores, tampoco encontramos un macho cabrío sobre su piedra cúbica, nos encontramos una figura con varias caras repartidas por todo su cuerpo caminando. Y ¿qué decir de la Estrella? No nos encontramos a la linda muchachita Disney sino a un astrónomo con barba y túnica. También la carta que se corresponde con la Torre es muy distinta, pues nos encontramos nada menos que con un árbol en vez de una torre, en realidad esta carta se llama el Rayo, al respecto puedo sugerir una pregunta: ¿alguien se ha acercado a un árbol cuando está cayendo una tormenta? Aconsejo que no se haga, pero esto da una idea del significado de ese árbol, ¿no?

Una observación atenta de esta baraja nos hace ver cosas interesantes. Evidentemente es muy difícil averiguar a día de hoy quién se copió de quién (o quién se inspiró en quién), lo importante es que ya estamos hablando de cartas muy similares a las que hoy manejamos, y sus ilustraciones nos hacen pensar hasta qué punto algunos detalles son fruto de la imaginación del autor sin más, o por el contrario, están hechos buscando un propósito claro y concreto.

Como no soy capaz de encontrar las imágenes de la baraja completa aquí os dejo dos enlaces en los que podéis ver parte de la misma, mejor poco que nada:

http://tarotmarsella.foroactivo.com.es/el-rincon-de-los-otros-tarots-f10/mazo-jacques-vieville-t519.htm



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