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miércoles, 2 de junio de 2010

SEIS DE OROS

En esta carta volvemos a encontrarnos con dos mendigos, aunque no parece que sean los mismos que vimos en la carta anterior. Están arrodillados ante un hombre con ricos ropajes que, de pie, está dando a uno de ellos unas monedas con su mano derecha, mientras que su mano izquierda sostiene una balanza.

Sobre la cabeza del benefactor, vemos los seis pentáculos que representan al Arcano. A sus espaldas, queda la ciudad, tal vez él proviene de ella, es evidente que ha alcanzado una posición social y económica, sus vestiduras así nos lo indican; podría aferrarse a sus posesiones, de la misma manera que lo hace la figura del cuatro de Oros, pero no, ha decidido que va a compartir parte de lo que tiene con los menos favorecidos.

Pero ¡ojo! No va a dar a manos llenas, no, él va a retribuir a cada uno de ellos con la cantidad justa, ni más ni menos. Por eso porta su balanza. Esta figura recuerda mucho a la idea del Diezmo, por el cual se ha de donar la décima parte de las ganancias. Es una especie de dar para luego recibir, ese es el orden, primero das, luego recibes en consonancia y proporción con lo dado.

Es una idea que conocen muy bien algunas religiones y también la Metafísica. El Diezmo no se da a regañadientes, por el contrario, es un acto de generosidad que, más tarde, será retribuido, das y después recibes ese es el ordenen correcto para el Diezmo, no recibes y después das.

Como es lógico, al ser una carta del palo de Oros, representa especialmente lo material, pero bien podría hablarnos de dar otras cosas menos tangibles: tiempo, dedicación, cariño, escucha, apoyo moral… Lo importante en esta carta es la idea de Dar, independientemente de cuál sea el objeto o la cualidad que se entrega.

Mucho se ha especulado sobre la figura del generoso caballero; unos dicen que es un mercader o comerciante, otros que es un noble, bueno, no creo que sea relevante quién es exactamente, sino lo que encarna en este dibujo: la retribución en su justa medida.

En la parte inferior de la carta, nos encontramos a los mendigos que se humillan ante su benefactor para recibir su dádiva. En sus rostros no se observa la amargura que se podía apreciar en los protagonistas del Cinco de Oro, ni presentan un aspecto tan depauperado como ellos.

Extienden sus manos con las palmas hacia arriba, la postura esotérica para recibir los dones merecidos (no olvidemos que Waite era masón, rosacruz, etc.). Los menesterosos aceptan, no exigen, confían en la justa retribución, por eso la serenidad de sus rostros es absoluta.

Y, por último, os pido que observéis el perfecto triángulo que se forman las tres figuras: ¿qué ideas os transmiten esas imágenes? Siempre es bueno hacer un trabajo de relación de simbología, el triángulo es una figura muy potente simbólicamente hablando, pensemos en lo que representan las figuras y enmarquémoslas en ese triángulo y pensemos que nos están diciendo. ¿A qué se debe que el que otorga esté de pie y los que reciben arrodillados? Hay muchas preguntas que podemos hacer a este Arcano, o a cualquier otro, es bueno pensar... hagámoslo.


Significados generales: Generosidad, compartir. Presencia de un protector, un socio, un benefactor. Se recibe una beca, un crédito, una financiación, una subvención… aquella solicitud, de tipo económico preferentemente, que hemos hecho va a sernos concedida.
Mecenazgo, filantropía. Inversiones prudentes. Esta carta está muy anclada en el presente.

Invertida: Denegación de ayuda. No se concede aquella ayuda económica que se ha solicitado. Generosidad interesada. Comprar a alguien con dinero, comprar voluntades. Podría hablar de corruptelas de tipo político
Dejar pasar oportunidades de todo tipo: laborales, económicas…. O sobre cualquier tema que nos preocupa.

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