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lunes, 9 de agosto de 2010

TAROT GUMPPENBERG – DELLA ROCCA

Nuestro amigo Gumppenberg, que tenía un ojo innegable para todo lo que pudiera comercializarse con éxito, se fijó en Carlo della Rocca, un artista un tanto barroco, pero que sería el autor de uno de los mazos más famosos de la Reggia Fabrica. Esta baraja se conoció en su época como el Tarot Soprafino.

Esta creación es del año 1.835 y se basa en el Tarot de Marsella. Como novedad, se introdujo la utilización de planchas metálicas en sustitución de las habituales de madera, que permitían entretenerse más en los detalles del dibujo, de ahí el sobrenombre de Soprafino. Según parece, las cartas fueron coloreadas a mano y se utilizaron para tal fin doce colores.

Efectivamente, si hay algo que hay que destacar de la versión de della Rocca, es el gusto por el detalle, algo que parece retrotraernos a aquellas minuciosas miniaturas que se realizaban a mano siglos atrás. Merece la pena recrearse en las ricas telas que portan los Arcanos, por ejemplo la capa de la Papisa, que es espectacular, o incluso la cortina que cuelga detrás de su cabeza, por no hablar del cojín sobre el que reposa los pies. También son llamativas las coronas.

Detalles llamativos son, por poner algunos ejemplos, el Loco que parece un futbolista con la letra M (Il Matto) grabada en la espalda. Me llama la atención ver que lleva un pie calzado y el otro descalzo. El Mago, curiosamente aparece tocado con un sombrero que, para reconocer en él la Lemniscata, hay que tener mucha imaginación. Llamativo el mandil (¿masónico?) y por el tono de su cara, juraría que se ha bebido el contenido de la copa que alza en su mano izquierda varias veces.


La carta del Papa me llama mucho la atención, por la aparición del tercer personaje que se puede ver detrás de los dos acólitos. Da la sensación de que se esconde de la vista del Papa. También me gusta la figura de la Justicia, ese Ángel con los complementos habituales de su iconografía, pero en especial me parece un acierto haber incluido entre los adornos de su cuello el Ojo que Todo lo Ve.

El Ermitaño vuelve a llevar un cayado en su mano izquierda, abandonando ese libro con el que aparecía en el Tarot Neoclásico. Inquietante la cosecha de la Muerte, ¿verdad? La Torre aparece de nuevo representada como una imagen de destrucción, partida por un rayo y con personajes cayendo de ella mientras su parte superior se parte por el impacto. Evidentemente si hay una palabra que no define esta baraja es sencillez.

Hay otro Tarot que procede de la factoría Gumppenberg, que conmemora la coronación de Fernando de Habsburgo como rey de Lombardía y el Véneto. Se conoce como el Tarot de la Corona de Hierro o Corona Férrea y está datado en 1.840. Más que nada es una curiosidad, puesto que como Tarot no vale gran cosa; espero conseguir las imágenes en internet un día de estos y colgarlas para que las podáis conocer.

En estos dos enlaces podéis encontrar las imágenes del Tarot della Rocca:

http://trionfi.com/l-old-tarots-deck-list/?keywords=l-old-tarots-deck-list

En el enlace superior tenéis que pinchar el Classical Tarot – Italy de 1.835.

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