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viernes, 1 de octubre de 2010

CUADERNOS MÁGICOS III

Sin duda un Cuaderno de Meditaciones y/o Visualizaciones es de gran utilidad, al menos para quien realiza este tipo de trabajos con una cierta regularidad. Las posibilidades que se presentan son prácticamente ilimitadas, puesto que este tipo de ejercicios pueden adaptarse a todo tipo de necesidades, gustos y creencias de la persona que los realiza.

Me gustaría centrarme en el caso concreto de los trabajos de Meditación con el Tarot, aunque estas recomendaciones pueden valer para cualquier tipo de Meditación y/o Visualización. Llevar un Cuaderno Mágico dedicado en exclusiva a los ejercicios de carácter espiritual que se realicen con el Tarot, es una de las partes más importantes de dichos trabajos. No conviene mezclarlos con los Cuadernos que se destinen al estudio de simbología o significados, más que nada por una cuestión práctica, es tanta la información que el Cuaderno acabaría siendo una especie de enciclopedia y buscar datos en él se acabaría convirtiendo en una auténtica odisea.

Uno de los fundamentos de los Cuadernos Mágicos de toda clase, es poder acceder fácilmente a la información que hemos ido recopilando, si mezclamos muchos temas en el mismo Cuaderno, esa rapidez en encontrar lo que buscamos se perdería. Pero, por supuesto, no es obligatorio hacerlo así, es simplemente una sugerencia de carácter práctico.

Volviendo al Cuaderno de Meditaciones y/o Visualizaciones, me gustaría sugerir su utilización como un diario, de tal modo que se vaya haciendo un registro ordenado cronológicamente, de los trabajos que vamos haciendo y de los resultados que se obtienen, por supuesto, también de las dificultades que encontramos y como las vamos solventando. Aquí sería oportuno apuntar el tipo de trabajo que se va realizar, el fin que buscamos y las técnicas que utilizaremos. Pongamos un ejemplo, esta sería una de las muchas formas de realizar una anotación de un ejercicio de visualización:

“Martes día tal del mes tal del año tal, a las 21,00 horas.
Voy a realizar un trabajo de visualización con la carta de la Templanza del tarot Rider – Waite – Colman para conocer mejor los significados del Arcano; en este ejercicio voy a introducirme en la carta pero de forma pasiva, sin interactuar con el personaje, para tratar de recibir por medio de la observación más información sobre lo que representa la Templanza a nivel espiritual y simbólico”.

Una vez hecha la introducción al trabajo del día, el siguiente paso es hacer el ejercicio en sí, es muy importante no interrumpirlo para apuntar lo que nos ocurra, aunque esto sea apasionante. Se debe terminar el ejercicio y una vez hemos salido de la meditación, es cuando se anotará todas las impresiones oportunas. Este podría ser un ejemplo de un ejercicio que no nos ha salido bien y de las conclusiones que se pueden extraer de ello:

“El ejercicio hoy me ha costado especialmente. Si bien no he tenido problemas para relajarme, utilizando las técnicas respiratorias que suelo realizar habitualmente, si que he sentido una cierta resistencia a entrar en la carta. He podido enfocar la imagen de la carta en mi mente, la he visto crecer a tamaño natural y hasta he podido ver como adquiría volumen. Pero cuando ha llegado el momento de entrar en ella, he sentido que las figuras perdían la profundidad y volvía a convertirse en un grabado de dos dimensiones He vuelto a insistir y casi he logrado volver a ver como la carta adquiría volumen, pero algún pensamiento ha cruzado mi mente y me he distraído por completo, cuando he querido darme cuenta estaba pensando en cosas del trabajo.

La conclusión que saco es que este tipo de ejercicio me cuesta mucho, he intentado realizarlo con más cartas y siempre me trabo en el mismo punto, así que veo que no es un problema con este Arcano en concreto, quizás me falta practicar algo más la visualización, puesto que cuando la imagen debe adquirir volumen y movimiento, no soy capaz de seguir con el ejercicio y mi mente acaba distrayéndose con otra cosa”.

Como se puede ver, tampoco hay que extenderse demasiado y para explicar que el ejercicio no ha salido como esperábamos, pero es muy importante hacer este registro porque nos ayuda a ver dónde está el fallo exactamente y además cuando, pasado un tiempo, volvemos la vista atrás y releemos lo escrito, podemos ir viendo los fallos superados y cómo lo hemos hecho.

Este ejemplo es muy breve, lo he hecho especialmente corto para no extenderme demasiado, pero si el ejercicio hubiese resultado un éxito, los pasos a seguir serían los mismos:
-Anotar las dificultades o facilidades que hemos tenido para acceder a la carta.
-Explicar lo que hemos visto y sentido una vez dentro de ella, hacer hincapié en aquellos sucesos relevantes que nos han pasado dentro de ella y que hayan llamado nuestra atención.
-Al igual que al empezar el ejercicio, contar como ha terminado la experiencia si hemos salido de forma brusca o por el contrario, hemos vuelto al estado de vigilia habitual de forma suave.
-Por último, hacer un inventario de todas aquellas cosas que sintamos que debemos hacer tras haber visitado la carta: Si sentimos que debemos trabajar en algún defecto de nuestro carácter, si hemos visto un determinado objeto que nos ha parecido significativo y pensamos que hemos de indagar sobre lo que pueda significar, etc.

Hay muchas formas de enfocar este tipo de Cuadernos, esta es una de tantas, espero que os sirvan las sugerencias para tomar ideas. Evidentemente, estos pasos, u otros similares, se pueden aplicar a cualquier tipo de ejercicio meditativo que se haga, no hace falta, los pasos pueden ser los mismos o muy parecidos.

Por último, estarían los Cuadernos de tipo más práctico e informativo, de estos se pueden hacer tantos como se quieran, voy a nombrar solo algunos ejemplos. Cuaderno de Plantas: en él se puede hacer una especie de vademécum de todo tipo de plantas que vayamos investigando con los fines que nos interesen, por ejemplo para conocer sus propiedades curativas o para utilizarlas en rituales de carácter mágico. Cuaderno de Piedras: similar al anterior, podríamos recopilar usos de piedras para curación o también para conocer sus propiedades mágicas. Cuaderno de Tótems, en el que iríamos apuntando todos los animales con sus propiedades “mágicas” particulares.

Otro podría ser el Cuaderno de Velas para ver los diferentes usos por colores. Cuaderno de I Ching en el que recopilaríamos toda la información sobre los distintos Hexagramas, o también uno sobre Astrología con los diferentes signos, planetas, casas astrológicas, etc. También sería interesante un Cuaderno de Canalizaciones, para aquellas personas que trabajen con este tipo de contactos. Como puede verse las posibilidades son infinitas, lo importante es que toda esa información sea accesible, fácil de entender para el que la ha escrito y, sobre todo, útil; no se debería hacer un Cuaderno Mágico por el simple hecho de hacer uno, es mejor hacerlo sobre algún tema que nos interese especialmente.

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