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domingo, 14 de noviembre de 2010

EL RESPLANDOR

No podía faltar en esta sección una película que, para mí, es imprescindible dentro del género del cine de terror: “El Resplandor” (1.980). Los ingredientes son muy sencillos: gran idea y gran guión, pocos, pero muy buenos actores, ambiente claustrofóbico, mezcla de terror psicológico y sobrenatural, y ya tenemos un auténtico clásico. La película es redonda.



El guión está basado en la novela homónima de Stephen King que, si bien es muy criticado por su tendencia al autoplagio, no se le puede negar una imaginación casi ilimitada. La dirección es de Stanley Kubrick y esta película supuso para él un auténtico dolor de cabeza, ya que fue un fracaso comercial en su arranque y el rodaje había sido conflictivo y difícil.

La historia es la siguiente: El lujoso hotel Overlook, en Colorado, está siendo desalojado por todo el personal de servicio; siempre permanece cerrado en la temporada de invierno, y en esta ocasión se encargará de su mantenimiento y cuidado Jack Torrance (Jack Nicholson), que es un aspirante a escritor. Para Jack, es una oportunidad única, las labores de supervisión no le llevarán demasiado tiempo y así, con el hotel cerrado, rodeado de nieve y muy lejos de cualquier lugar habitado, podrá, dedicarse a escribir la novela que tiene en mente. Se ha trasladado con su mujer, Wendy (Shelley Duvall) y su hijo Danny (Danny Lloyd). Este último conoce al cocinero del hotel, Dick Halloran (Scatman Crothers) que está a punto de abandonar el lugar.

Halloran ha reconocido en Danny lo que él llama el resplandor, ese “algo” indefinido que le hace especialmente sensible a lo que no perciben los sentidos habituales. Viendo que es un niño especial, Halloran advierte a Danny sobre la habitación 237, no debe entrar en ella bajo ningún concepto. Comienza el mal tiempo y Jack empieza a sufrir un cambio de personalidad incomprensible, que le hace ser violento y desagradable con su familia, por su parte Danny ve personas y cosas que no deberían estar en el hotel y además, cuenta con el “asesoramiento” de su amigo invisible Tony.

Como más arriba comenté, esta película se basa en una novela de Stephen King, y eso es algo que se nota. Se trata de un escritor que despierta simpatías y antipatías por igual, a pocos deja indiferente. Curiosamente el título está inspirado en el estribillo “We all shine on” de la canción “Instant Karma”, de John Lennon y The Plastic Ono Band. Se cuenta que Stanley Kubrick estaba enfadado consigo mismo puesto que había rechazado dirigir “El Exorcista”, que supuso un gran éxito de taquilla. Así que se propuso dirigir una película de terror para desquitarse.

Por una serie de casualidades llegó a sus manos la novela de King, que había visto, a pesar de su juventud, algunas de sus novelas adaptadas al cine y televisión, como fue el caso de “Carrie” y de esa maravillosa joyita televisiva que es “Salem’s Lot”. Kubrick se entusiasmó con la idea de “El Resplandor” y pensó que el personaje protagonista era el idóneo para el actor que él tenía en mente desde un principio, mucho antes incluso de saber qué historia iba a rodar. No era otro que Jack Nicholson, al que había visto en “Alguien voló sobre el nido del cuco” y desde ese momento supo que tendría que protagonizar su próxima película. Por cierto, otro actor que había trabajado en la misma película, recomendado por Nicholson, fue Scatman Crothers.

El niño Danny Lloyd fue elegido entre 5.000 niños que se presentaron para el papel de Danny por su capacidad atención, teniendo en cuenta su corta edad. Según se dijo, no se le contó a Danny que estaba actuando en una película de terror para evitar posibles traumas psicológicos, hasta que no se terminó el rodaje. ¡Cómo que no se iba a dar cuenta! Después de esta película, Danny Lloyd intervino en alguna película de escasa repercusión, abandonando la interpretación definitivamente siendo todavía un niño. Terminó sus estudios y se ha dedicado a la docencia.


No me atrevo a comentar la película demasiado puesto que, para quien no la conozca, puedo desvelar parte de la trama y lo mejor es dejarse sorprender. Solo diré que durante la mayor parte de la película, el espectador se debate entre dos hipótesis: ¿estamos ante una historia de fantasmas o ante los efectos la enfermedad mental de uno de los protagonistas? ¿Es real lo que pasa o es paranoia? Quien tema que la película sea solamente Jack Nicholson en estado puro, encerrado entre montones de nieve haciendo de sí mismo durante hora y pico, puede tranquilizarse. Hay una historia y suceden cosas casi de forma constante.

Hay algunas imágenes que son antológicas y que lo han convertido en un clásico del cine de terror: cualquiera de las caras de Jack Nicholson son de por sí un género particular e inimitable (por más que alguno lo intente); la memez supina de Wendy te hace tener a lo largo de la película ideas inquietantes en contra de su integridad. El niño es absolutamente alucinante, sus carreras a triciclo abierto por los interminables pasillos son de lo mejor de la película, por no hablar de las dos gemelas de amplia frente y cabeza achatada que dan escalofríos.



Una de las aportaciones que ofrece esta película a la vida cotidiana es que ya no se van a mirar los pasillos de la misma forma, hay un antes y un después en la relación con los pasillos cuando se ve “El Resplandor”. Antes el pasillo era algo que recorrías sin pensar, a partir de ahora será algo amenazante, nunca sabes qué o quién puede aparecer al doblar el recodo de un largo pasillo.

Ahora no me queda más remedio, después de recomendar la película encarecidamente, que hacer una crítica que, al menos los que hayan visto la versión doblada en España van a entender, y esa crítica está destinada ni más ni menos que al director Carlos Saura, que fue el encargado del doblaje. No se qué ensoñación (o pesadilla) tuvo, pero la elección de la pareja protagonista no pudo ser más desastrosa. Desconozco el nombre del actor que dobló a Jack Nicholson, pero no creo que reciba ningún premio a la expresividad, podría estar perfectamente leyendo la lista de la compra, para él no existen los términos: inflexión de la voz, entonación, etc. y en cuanto el doblaje de Shelley Duvall…, sinceramente Verónica Forqué es una actriz entrañable y con unas aptitudes innegables, pero no se destaca precisamente por su voz y dicción. Quien conozca la versión española, sabe de lo que estoy hablando.

Independientemente de estos detallitos, es un auténtico peliculón. Aquí podéis encontrarla:

4 comentarios:

  1. ¡¡¡¡Hola tocayaaaaa!!!!
    Pasaba para saludarte. Me alegra que por fin te hayas animado a hablar de mi peli favorita. Tienes toda la razón: que gran película y que desastre de doblaje.
    Espero pronto alguna de tu adorado Denzel W. ¿y para cuando la serie Sobrenatural? ya sabes que yo soy más de Sam, ¿te has pasado ya a mi bando o sigues en el de Dean? ;) jajajaja!!!
    Muchos besos y no seas tan vaguita, tienes que escribir más seguido en el blog, que empiezo a tener mono.
    Cris M

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  2. Hola Cristina ¡qué bien que te des una vuelta por aquí! Esta peli es imprescindible, por supuesto que tenía que aparecer en el blog. Ya llegará algo de Denzel Washington, como mínimo habrá que hablar de Fallen,una sección de cine no es sección de cine si no aparece él, jejeje. Aunque no se ha prodigado mucho por el cine de terror... ¡una penita!.
    En cuanto a Sobrenatural, no me voy a pasar al "lado oscuro" yo siempre con Dean.
    Espero escribir más a menudo, estoy intentando dar descanso a la mano, dentro de lo que cabe, a ver si se me quita del todo la tendinitis.

    Besazos y no dejes de visitarme XD

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  3. Es una película excelente, nunca he visto una película de terror en la que no salgan puros monstruos y sangre, como que esta es perturbadora, la vi en hbogo hace poco y la había visto de niña pero no le había entendido, es muy simbólica y muy aterradora.

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    Respuestas
    1. Hola, Dulce

      Una de las cosas que más me gusta de esta película es que, aunque ya tiene unos cuantos años, no ha quedado para nada anticuada. Aunque soy una auténtica fan de las películas de terror sangrientas, también me gusta el terror psicológico, una mente perturbada puede dar mucho más miedo que kilos y kilos de vísceras sangrientas.
      Sí, es totalmente aterradora y es comprensible que no la entendieras de niña porque es una historia enrevesada y difícil, aunque absolutamente maravillosa.

      Saludos y gracias por compartir tus impresiones

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