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miércoles, 15 de diciembre de 2010

CINCO DE COPAS

La imagen de este Arcano es un tanto sombría, casi diría que triste. Un espigado personaje, embutido en una capa negra parece observar tres copas caídas ante sus pies. Y digo “parece” porque no podemos ver con claridad su rostro. A su espalda vemos dos copas que aún no han caído. A lo lejos vemos un puente que cruza un río de aguas azules, y más allá se alza una construcción.

Si tenemos en cuenta ese cielo de un tono gris plomizo y vemos que ante él se alza la figura embozada de un negro que sugiere luto, esta carta nos puede parecer más que melancólica, depresiva. Curiosamente, esa figura permanece de pie, estática sobre un suelo árido, seco y marrón. Su actitud es tan estéril como la tierra que pisa, pero no es consciente de ello. Tal vez espera que, milagrosamente, las copas caídas se alcen recuperando el líquido vertido y todo vuelva a ser como era, pero eso no puede ser. Hay una alternativa, a su espalda dos copas siguen intactas, pero no las ha visto.

El agua es la vida y, aunque estemos estancados y nuestro estado de ánimo sea pésimo, la vida no deja de fluir. A veces el agua riega y bendice los campos, en otras ocasiones arrastra a su paso todo lo que encuentra, haciendo una labor de limpieza y renovación. Pero nuestro personaje permanece ajeno a todo ello. Un poco más allá, encontramos un puente que, tal vez, se podría atravesar para pasar al otro lado del río. Los puentes tienen un doble sentido simbólico, por un lado son agentes de unión y mediación entre dos elementos, por otro lado representan la superación, de una etapa, de un problema, etc.

Tal vez el triste personaje podría cruzar por el puente a la otra orilla del río, dejando atrás su dolor, su abatimiento. Pero está clavado en el suelo, no parece que vaya a moverse. Si tan solo quisiera alzar la vista para mirar más allá de su propio dolor, vería que al otro lado del río hay una construcción, que parece un castillo, rodeada de vegetación, es la seguridad, lo estable, lo sólido. Seguramente allí hay más gente que, como él, ha pasado momentos duros y podría escuchar sus problemas y proporcionar consuelo a su angustia.

No sabemos con exactitud quién es la persona que protagoniza este Arcano, hay quien dice que es una mujer y quien dice que es un hombre, por la figura tan recta y ausencia de curvas, yo me inclino más bien por la segunda opción, aunque este punto no creo que sea relevante. El negro de la capa nos habla de duelo. Hay muchos tipos de duelo, que no es otra cosa que la elaboración del dolor por una pérdida. Muchas personas asocian el duelo automáticamente con un fallecimiento, pero no tiene porqué ser así.

Se puede tratar del duelo por la ruptura con una pareja, una amistad, un familiar, la pérdida de un trabajo, el final de una etapa cualquiera de la vida, etc. Nuestro personaje hace exactamente lo contrario de lo que el sentido común, la psicología y las Leyes Herméticas recomiendan, y es centrarse en lo perdido, no en lo que aún queda. Su figura se clava estática ante tres copas que, caídas, han derramado el líquido que contenían y que se extiende por la tierra, lo que nos indica que ya no es recuperable.

Justo a su espalda permanecen erguidas dos copas, por lo que intuimos que aún su contenido está intacto. Esta es la buena noticia, no todo está perdido, todavía quedan dos copas, pero estas no pueden hablar, así que no tienen capacidad para avisar al doliente personaje, tendrá que ser él quien reaccione, se sacuda su dolor y eche un vistazo a lo que hay a su alrededor. Sólo así será capaz de ver y entender que hay más cosas en la vida y que ésta no se para definitivamente tras una pérdida, por muy dolorosa que sea, hay cosas positivas que equilibran la balanza, pero tenemos que buscarlas.


Significados generales: El principal significado de esta carta es el siguiente: si nos fijamos en lo que hemos perdido, no veremos lo que aún tenemos. Tristeza, decepción, estados melancólicos. Aislamiento, rechazo de los demás. Lamentarse por el pasado. Pérdida de la esperanza. Empeñarse en ver lo malo. Herencias o transmisiones que quedan muy por debajo de las expectativas. Pérdidas que no son definitivas, aunque en un principio lo parezcan. Salud delicada.

Invertida: Separación, rupturas. Matrimonio sin amor. Alejamiento de la persona querida. Amistades que se pierden o que decepcionan. Duelos que no se superan, ciclos que no se logran cerrar. Depresión, apatía.
Acompañada de cartas positivas, puede significar alianzas, apoyos. Vuelta de alguien querido al que hace mucho que no se veía.

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