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lunes, 6 de junio de 2011

REINA DE COPAS

Sentada en un trono, a la orilla de lo que parece ser un río y bajo un cielo completamente azul, encontramos a la Reina sosteniendo en sus manos una copa de complicada estructura. Es una imagen que transmite calma, dulzura. El paisaje es suave y armónico, al fondo la tierra se corta para caer en vertical al agua, pero no es un acantilado abrupto y rocoso, por el contrario, las formas son suaves, casi redondeadas.

Como suele ser habitual en las cartas de este palo, el cielo es azul, color representativo de las emociones. El paisaje no está muy bien definido, tal vez al orilla de un río, tal vez a la orilla del mar o puede que de algún lago; en cualquier caso, vemos que, aunque la Reina está rodeada de agua, está asentada firmemente en la tierra, no olvidemos este detalle. El trono está decorado con una serie figuras que parecen mitad Querubín mitad pez. Como una especie de sirenas infantiles.

A simple vista vemos tres de estos seres fantásticos, dos flanqueando el cuerpo superior del trono, situándose a ambos lados de una especie de concha marina de piedra. La unión del Ángel con el pez, representaría una fusión entre el área de la mente y el de los sentimientos. El otro se sitúa en la parte inferior, en el lateral, justo debajo del reposa brazos, este último sostiene un pez en una de sus manos, tal vez eso es lo que esta figura ofrece: las emociones.

Es inevitable asociar la imagen del caparazón de un molusco con la figura de Afrodita. Es la representación de la fecundidad femenina, remarcada por el simbolismo del agua y del mar como fuerzas generadoras de vida. Pensemos, por ejemplo, en lo que nos puede ofrecer el interior de una ostra: en ocasiones una carne deliciosa y altamente valorada por el paladar humano, de vez en cuando, una perla, un objeto también muy valorado por el ser humano, aunque por motivos distintos, como es lógico.

Lo que es evidente es que ese trono representa el mundo secreto y discreto de las emociones que nunca se sabe con exactitud qué puede ofrecernos, pero siempre guarda algo en su interior. Esta mezcla de formas que apreciamos en el trono: concha marina en la parte superior y rígido trono de piedra en la inferior, nos dan una importante clave del significado de la Reina de Copas: emociones sólidas.

Al centrarnos en la regia figura, podemos destacar como la Reina se nos muestra de perfil. Su cabeza está tocada por una corona dorada. Su vestido es largo, cubre todo su cuerpo, y sus tonos son azules y blancos, iguales que los que vemos en su capa, incluso sus zapatitos son azules. De nuevo emociones, que simboliza en color azul, pero mezcladas con la pureza, incluso a veces la ingenuidad que aporta el blanco. A sus pies, piedras planas y suaves, pulidas por la constante acción del agua. Lo que nos muestra es como las emociones moldean nuestra esencia, si el mazo y el cincel de los antiguos constructores, pulía la piedra bruta por la voluntad dirigida por la inteligencia, en este caso son las emociones las que han dado forma a las piedras.

La Reina parece fruncir el ceño, pero no es por disgusto o mal carácter, es porque parece mantener una absoluta concentración en la copa que sostienen sus manos. Casi parece poseer la capacidad de ver lo que hay en su interior, la clarividencia. Y es que la Reina de Copas posee una sensibilidad y una intuición altamente desarrolladas. La copa es un inmenso cáliz decorado de forma prolija, cubierto en su parte superior, que está rematada por lo que podía ser el signo de Venus invertido (un círculo con una cruz). En realidad la parte superior del cáliz a mí me hace pensar en la cúpula de una iglesia.

A ambos lados vemos lo que podrían ser asas, pero si nos fijamos bien son las figuras de dos Ángeles que nos recuerdan a la descripción que se daba de los Ángeles que flanqueaban el Arca de la Alianza. Esta copa simboliza las emociones pero sobre todo vividas de forma interior, auténticamente sentidas, aunque no sean excesivamente expansivas.


Significados generales: Físicamente se asocia con personas de ojos claros y cabello entre castaño claro y rubio. Su carácter se asocia con los signos de Agua: Cáncer, Escorpio y Piscis; en algunos casos se concreta en el signo de Piscis. Suele referirse a una mujer en edad fértil o bien en la madurez. Representa a una mujer que afecta especialmente en el ámbito sentimental y emocional al consultante: Puede ser la pareja, esposa, amada, amiga, madre, abuela, hermana o incluso la misma consultante.
Carácter: Se trata de una mujer imaginativa, sensible, intuitiva, afectuosa. Altruista. Muchos establecen similitudes con la Emperatriz en lo referente a su capacidad afectiva y sexual. Es romántica e idealista, por lo que, en algunas ocasiones, puede ser un tanto influenciable por el entorno. A veces es la madre abnegada que se sacrifica por sus vástagos.
Esta carta da profundidad y madurez en las realizaciones, especialmente en las de carácter emocional. Prudencia, altruismo, honestidad. Buenos consejos. Aumento en todos los ámbitos, especialmente en emocional. Sueños que se realizan. Amistad duradera. Sensibilidad artística. Excelente salud.
En general esta carta se ve muy influenciada por las cartas más cercanas.

Invertida: Mujer demasiado imaginativa, casi ilógica e irracional. Puede ser muy voluble, cambiando constantemente de opinión, Tendencias depresivas.
Éxito o aumento que trae más preocupaciones que alegrías. Trabas y obstáculos ante cualquier actividad. Extravío.
Acompañada de cartas negativas puede hacer referencia a una mujer perversa, embustera y deshonesta. Adúltera, infiel. Algunas veces indica prostitución.

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