Páginas

domingo, 5 de junio de 2011

TIRADA EN CRUZ DE CUATRO CARTAS


Tarot de R. De Angelis

Existen miles de tiradas, incluso hay muchas variantes para el mismo dibujo de cartas, no hay más que ver la tirada que he presentado de la Cruz Simple y compararla con la que planteaba Péladan, la colocación de las cartas es la misma, pero el significado de cada una de ellas varia de una tirada a otra. Hay muchas tiradas en forma de cruz que se diferencian entre sí por los valores asignados para cada una de las posiciones de las cartas. Normalmente las tiradas en forma de cruz constan de cuatro o cinco carta; al menos las más elementales. Hay cruces más sofisticadas, que requieren más práctica.

Hoy quiero repasar una tirada de cruz para la que se necesitan cuatro cartas y que es bastante utilizada. No resulta apropiada para preguntas muy generales o para cuestiones que precisan de mucho análisis porque tienen muchas ramificaciones; por el contrario, es muy útil para preguntas muy concretas, puesto que hace un análisis muy preciso del problema actual en el aquí y en el ahora, y en las variables que pueden influir en su desarrollo de una manera directa, sin perderse en elucubraciones o ramificaciones intrincadas.


Creo que es importante recordar que antes de elegir la tirada que vamos a utilizar, debemos valorar el tipo de pregunta que se nos plantea, de ese modo podremos sopesar, teniendo en cuenta las tiradas que conocemos y manejamos de forma habitual, cuál de ellas se adecúa más a la cuestión a tratar. Nunca podemos utilizar una tirada de dos o tres cartas, para hacer un estudio anual de cómo nos va a ir el año en todos los ámbitos de nuestra vida: laboral, salud, amor, amigos, familia, viajes, estudios, etc., del mismo, resulta muy poco práctico utilizar tiradas de muchas cartas para preguntar sobre un tema muy específico.

Hay una serie de factores previos a la lectura en sí que garantizan el fracaso o el éxito de la misma, uno de ellos es precisamente la elección de la tirada adecuada para la cuestión que se nos plantea. Vamos, pues a conocer una tirada que servirá para preguntas muy concretas, nada generales. Colocaremos las cartas en la forma de cruz que conocemos pero, al constar solamente de cuatro cartas, prescindiremos de la central. En el dibujo podemos apreciar el orden en el que se colocarán las cartas, que es el mismo que en las tiradas de cruz que hemos visto hasta hoy, salvo la que ocupaba el centro de la cruz, ese espacio lo dejaremos vacío.



Los significados serán los siguientes:
La primera será la situación actual del consultante con referencia al tema que nos plantea.
La segunda es el entorno del consultante, lo que le rodea y cómo está influyendo en él, en lo tocante a la consulta.
La tercera nos hablará del interior del consultante, lo que piensa, lo que siente y lo que opina sobre la cuestión a tratar, cuál es su estado de ánimo al respecto.
La cuarta es la posible solución de la cuestión planteada, teniendo en cuenta los factores vistos anteriormente.

Como puede verse, esta tirada no profundiza tanto en el tema a analizar como la Cruz Simple que vimos anteriormente, puesto que no diferencia entre elementos favorables y desfavorables que pueden influir en el desarrollo de la cuestión, esta tirada analiza directamente los factores más inmediatos, independientemente de su carácter positivo o negativo, simplemente sitúa la cuestión a tratar, valora los sentimientos al respecto del consultante y de qué manera puede influir en él su entorno más inmediato, con estos datos, propone un posible desenlace.

Vamos a ver un ejemplo práctico de esta tirada con una de nuestras consultantes imaginarias. Macarena tiene 58 años; se divorció hace más de diez años, durante mucho tiempo no ha sentido la necesidad de volver a tener una pareja. Pero últimamente, echa de menos tener alguien a su lado con quien poder compartir el día a día. Así que nos plantea una pregunta muy concreta: ¿tiene posibilidades de encontrar próximamente pareja? Antes de realizar la tirada, sería conveniente concretar con Macarena qué entiende por próximamente, puede que para ella sea un período que abarque unos pocos días, mientras que para la persona que leerá las cartas entienda dicho término como un período no inferior a seis meses. Todo depende de cada persona.

Aprovecho esta cuestión para comentar, aunque sólo sea de forma muy superficial, que el tema del tiempo en el Tarot es muy difícil de concretar. El Tarot es, sobre todo, una herramienta de carácter espiritual y en la esfera espiritual el tiempo, tal como nosotros lo conocemos, no existe. Por tanto, aconsejo que cuando se plantee una cuestión en la que el factor tiempo tiene importancia, se establezcan previamente los parámetros temporales en los que se va a encuadrar la lectura. Tomando como ejemplo la pregunta que plantea Macarena, podemos modificarla de este modo: ¿tiene posibilidades de encontrar pareja en los próximos seis meses? Este es sólo un ejemplo, podemos decir de aquí a fin de año o a lo largo de este mes, etc. Lo importante es dejar bien claro de antemano el periodo de tiempo sobre el que queremos preguntar para que sepamos así en cuanto tiempo podemos esperar que se produzca el desenlace.

Por supuesto, esta es la forma que tengo yo habitualmente de resolver la cuestión del tiempo, que no es necesariamente la mejor, ni tampoco la más acertada, es simplemente la mía, así que cada persona puede elegir la que más le guste. Circulan por ahí muchas tablas con correspondencias de cartas y fechas muy concretas, si alguien tiene interés le animo a que las consulte y después decida. Siempre es muy sano y positivo investigar de forma personal.

Volvamos a nuestra consulta de hoy. Como Macarena es un personaje ficticio, no nos va a poner ninguna pega, así que vamos a enfocar la tirada en un período de seis meses. Procedemos a barajas las cartas y el resultado es el siguiente:



Una mirada superficial ya nos da una visión bastante optimista. Ninguna carta invertida ni de carácter excesivamente negativo. Es muy importante esa primera impresión que nos produce ver el conjunto de las cartas, independientemente de la posición que ocupe cada una. Esas sensaciones que nos dejan las cartas que han aparecido, nos pueden dar la línea maestra de la lectura. Que nadie se preocupe si en las primeras tiradas no siente nada especial al ver las cartas, todo llegará en el momento preciso.

Esta tirada, en general me da la sensación de pasividad, de inactividad, de dejarse llevar. Es solo una impresión muy por encima, así que vamos a analizar una por una las cartas según la posición que ocupan.
Empezamos por la carta que indica el estado actual de Macarena. Tenemos la carta de la Papisa. Podemos ver que nuestra consultante está en un estado de soltería por el que ha optado de forma deliberada. En cierto modo la Papisa nos puede hablar de una persona un tanto fría, quizás distante; no es cariñosa y expansiva como sería el caso de la Emperatriz, sino cautelosa y poco dada a las demostraciones afectivas.

En la segunda posición, la referente al entorno, encontramos la carta de la Templanza, lo que nos indica que Macarena está rodeada de personas bastante tolerantes y que no tratan de influir en ella de un modo u otro. Tenemos que pensar que muchas veces actuamos más de acuerdo con lo que creemos que los demás esperan de nosotros que con lo que realmente queremos. En este caso, vemos que las personas con las que habitualmente trata Macarena, son bastante asépticas en ese aspecto y no interfieren en su vida de manera determinante, lo que es un factor muy a tener en cuenta de forma positiva. Esta carta me indica que no hay nadie cerca de ella que la intente presionar con comentarios del tipo: “¿Cuándo vas a conseguir un novio?” ¿No sales con nadie? Te vas a quedar para vestir santos, etc. etc. etc.

En la tercera posición encontramos la carta del Ermitaño. Así es como se siente actualmente Macarena. Es muy probable que después de tanto tiempo de convivir consigo misma, Macarena se haya acostumbrado a su soledad y sienta una cierta pereza para encontrar una nueva pareja. Tanto esta carta, como la de la Papisa, son las que al inicio de la lectura me han dado una cierta sensación de pasividad, quizás de pereza a la hora de buscar activamente una pareja nueva. Pero hay algo muy interesante en el conjunto de estas tres cartas y es que ninguna de ellas me habla de negatividad al respecto o de ideas de fracaso anticipado. Sólo me dicen que en su interior, Macarena piensa algo así como: “En el fondo estoy bastante cómoda tal como estoy”.

La cuarta carta, que nos revela una posible resolución teniendo en cuenta lo visto anteriormente. Curiosamente aparece la Rueda de la Fortuna, así que tenemos motivos para pensar que es muy probable que Macarena conozca a alguien de forma completamente fortuita que pueda interesarla especialmente. Viendo la tendencia positiva del resto de la tirada, me inclino a pensar, que eso que llamamos azar tiene una sorpresa agradable reservada para Macarena, tal vez kármicamente ha llegado el momento de conocer a alguien especial. Quiero aclarar algo, esta carta más bien hace referencia a un encuentro interesante no buscado; eso no quiere decir que forzosamente Macarena vaya a encontrar el amor de su vida, puede que sí puede que no, en cualquier caso, esta tirada no habla de forma específica de esto. Así que, para indagar sobre este último punto, tal vez se podría realizar, de forma complementaria, una tirada corrida de dos o tres cartas para saber qué puede deparar este encuentro a nuestra consultante.

Cuando hacemos una lectura, es conveniente tener presente el conjunto de la tirada mientras leemos las cartas de forma individual. De este modo podemos ver como unas cartas matizan otras, como significados que no son muy agradables se pueden suavizar si el conjunto es positivo, también hay cartas que se complementan formidablemente, mientras que en otros casos vemos otras que parecen contradecirse, esto último nos indicaría que la persona está atravesando una etapa de fuertes vaivenes a nivel emocional, mental, laboral, etc. En el caso de la lectura de Macarena, vemos que la Papisa y el Ermitaño se apoyan mutuamente y armonizan a la perfección, puesto que nos indican que la consultante ha elegido la soledad como opción de vida y no la vive como algo impuesto o traumático, sino como una elección personal. Otra cosa habría sido si aparecieran invertidas, entonces podríamos hablar de soledad impuesta y no deseada, algo ella viviría de forma dolorosa.

Casi podría resumirse esta tirada como: “Vivo muy bien de esta forma pero estoy dispuesta a aceptar algo bueno que venga, siempre que sea mejor de lo que ahora tengo”. Parece que Macarena no va a esforzarse demasiado en buscar y va a optar por sentarse a esperar, si llega alguien, bien, si no llega nadie, bien también. En cualquier caso, y según esa perspectiva, ha elegido una opción ganadora.

Esta tirada es, en resumen, muy concreta. No se pierde en análisis concienzudos de la situación, las motivaciones, etc.; va directa al corazón del asunto y a la posible resolución. Os animo a practicar con ella.

4 comentarios:

  1. La Templanza aquí también dice que hay pretendientes dando vueltas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Geomante

      Gracias por tu aportación

      Saludos

      Eliminar
  2. excelente tirada me agrado mucho.
    yo te henbio mi saludo, bolvere a integrarme contigo otra vez, despues de tanto tiempo.
    me he alejado de todo esto, pero no del todo, ahora comenzare a meditar con el tarot.
    bueno besos y abrazo, espero este muy bien...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola ,cuando se estudia Tarot, como cualquier otra disciplina, se pasan por etapas en las que se necesita un cierto distanciamiento, un descanso, es algo habitual. Lo importante es hacer caso a nuestra intuición y trabajar con el Tarot cuando realmente queramos hacerlo, si nos forzamos a ello, no aprovecharemos bien el trabajo hecho.
      Así que te doy de nuevo la bienvenida al Tarot y espero que en esta nueva etapa sea provechosa para tí.

      Un afectuoso saludo

      Eliminar