Páginas

miércoles, 6 de julio de 2011

TAROT DE CATELIN GEOFFROY

Hoy me gustaría dar un pequeño o tal vez gran, según se mire, salto hacia atrás, para presentar un interesantísimo mazo de Tarot que, hasta la fecha, goza del honor de ser considerado el más antiguo creado en Francia. Fue editado el año 1.557, en la ciudad de Lyon, por Catelin Geoffroy.

Se trata de unas xilografías pintadas a mano. Por desgracia, solamente se conservan 38 cartas, 12 Arcanos Mayores y 26 Menores. Más desgraciado aún es el hecho de que mi búsqueda por internet para conseguir alguna imagen de los Arcanos Menores ha sido completamente infructuosa. Aún así, es un Tarot que guarda sorpresas y curiosidades, por lo que me parece sumamente atractivo hacer una visita, aunque sea reducida, a lo que se conserva de él.

Lo primero que llama la atención es la ausencia de título en los Arcanos Mayores, si bien conservan su numeración, ninguno de ellos tiene la más mínima leyenda. Veremos, en cambio, como el número correspondiente a cada Arcano aparece en latín y además por duplicado, tanto en la parte superior como en la inferior. La influencia es claramente de la corriente milanesa.

Voy a analizar los 12 Arcanos Mayores que se conservan. En primer lugar encontramos al Mago, en esta ocasión parece un viejo trilero que tiene completamente hipnotizado a su reducido público. Curiosamente, esta visión del Mago es más cercana a la del ilusionista de feria que la del místico mago que se nos presentará en siglos posteriores.

La siguiente carta es la Papisa. Encontramos una dama, con cierta cara de resignación, ataviada con recargados ropajes, luciendo una tiara papal y sujetando en su mano derecha un libro cerrado y en la izquierda empuñando una gigantesca llave. Proseguimos con la Emperatriz. En esta ocasión, adornada con ricos vestidos y luciendo una corona, encontramos a la Emperatriz que parece absolutamente embelesada en la contemplación de su cetro.
El Emperador parece un hombre de considerable edad que luce una armadura bajo su lujosa capa, representa de este modo la idea del rey guerrero, listo para pasar a la acción en cuanto sea necesario. El Papa está tocado con su tiara y, al igual que la Papisa, sostiene una llave de enormes proporciones, su cuerpo tiene una posición extraña, por la dirección de la cabeza con respecto al resto del cuerpo, y pido una atención especial a su gesto, ¿no parece casi amenazante?

En la carta del Carro nos vamos a encontrar a un auriga bastante talludito, en una curiosa actitud de “ahí me las den todas”, portando una especie de rosa negra en la mano, sobre lo que podríamos denominar un carro-trono tirado por dos caballos y junto a estos nos encontramos al guía o tal vez mozo de cuadra. Es decir, y este es el dato que me resulta llamativo, en esta ocasión no es el conductor quien conduce el carro sino un personaje supletorio; un dato sobre el que puede ser interesante reflexionar.

El Ermitaño porta un farol en una mano y lo que podría ser una vara en la otra. Da la sensación de que va a entrar en algún sitio, no se sabe muy bien dónde. La primera vez que vi esta carta, me pareció que se acercaba a un confesionario. Tal vez sea la puerta de una ermita o tal vez sea la puerta a otro intrigante lugar. Propongo dos juegos adivinatorios para esta imagen: pregunta número 1 ¿qué lleva realmente en su mano derecha? Pregunta número 2: ¿en qué sitio se encuentra?

El Colgado es un personaje francamente interesante. Cuelga su cuerpo de ambos pies, concretamente de los tobillos, y la posición de su cabeza, como si quisiera levantarse hacia atrás, de una forma un tanto forzada, invita a pensar que está tratando de ver algo que sucede más abajo, observemos con detenimiento su cara. ¿Qué está viendo? Si anteriormente comentaba que la postura del Papa me parecía curiosa, también lo es la de la Muerte. En realidad, y puesto que es un esqueleto, no debería chocarme, puesto que no tiene más que huesos, pero es muy llamativo ver como su tronco y extremidades inferiores avanzan en una dirección, con un paso muy garboso y decidido, por cierto, mientras la cabeza se gira por completo hacia atrás.Porta una guadaña y una pala, como si nos dijera: “mato y entierro a la vez”.

La Templanza es una imagen que transmite calma, serenidad. Sentada tranquilamente, vierte el contenido de su jarra en un cuenco. Su rostro refleja concentración pero de forma suave, no frunce el ceño o muestra tensión, es tal como debe ser la Templanza: moderadamente moderada. En cambio, la representación de la Torre me parece fascinante, es más movida e inquietante; hace tiempo leí un artículo en la que se relacionaba la imagen con el mito de Orfeo salvando a Eurídice del submundo; aunque ¡oh sorpresa! en vez de una lira, nuestro héroe toca un violín. Curioso de veras. Mención especial merece la cara de esa especie de diablillo que se ha formado entre nubes.

7 de Leones de V. Solis

Por último, la carta del Juicio nos presenta a un Ángel que adolece de un cierto estrabismo, tocando la trompeta sobre una nube algodonosa. En la mitad inferior tres personas que despiertan a la llamada. Pido que se preste especialmente atención a la torsión del cuerpo del caballero del grupo, absolutamente fascinante. Está claro que el amigo Geoffroy tenía querencia por las posturas corporales extremas.

En cuanto a los Arcanos Menores, se cree que se inspiraron en una baraja obra del grabador alemán Virgil Solis, muy influenciado por Durero, y que resulta sumamente curiosa, puesto que está compuesta por cuatro palos que, en vez de los habituales de las barajas francesas o españolas, son animales, concretamente papagayos, pavos, leones y monos. Como son tan pocas cartas las que quedan de la baraja de Geoffroy, da la casualidad que del último palo, es decir, del de los monos no nos ha quedado ninguna muestra, pero los estudiosos del tema dan por sentado que serían estos animales los componentes del cuarto palo, habida cuenta de la coincidencia con la baraja de Solis de los otros tres. Os adjunto más abajo un enlace para que conozcáis este original mazo.

Tarot de Geoffroy:

No hay comentarios:

Publicar un comentario