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viernes, 9 de diciembre de 2011

CUATRO DE ESPADAS

También se conoce esta carta como: “El señor del descanso de la lucha”. De nuevo nos encontramos ante un Arcano de aspecto inquietante. A primera vista podría parecer el sepulcro de algún guerrero medieval bajo una colorida vidriera, lo que tal vez nos indicaría que se encuentra en una catedral o al menos en algún recinto de carácter religioso. Junto a la vidriera se observan tres espadas colgando de la pared. Si nos fijamos, en la parte inferior del supuesto sepulcro, podemos ver otra espada, esta vez en posición horizontal.

En la vidriera vemos reflejada una imagen bíblica. En la mitad izquierda vemos la figura erguida de Cristo que bendice con su mano derecha (la mano de otorgar) a una figura arrodillada en la parte derecha. Parece representar una de las muchas curaciones que el Maestro realizó a lo largo de su periplo apostólico. Esta vidriera da un carácter espiritual a la imagen, que más que contrastar, compensa la materialidad que puede sugerir la piedra del sepulcro. Junto a la vidriera encontramos tres espadas alineadas con la punta hacia abajo.

Podríamos pensar que nos encontramos aquí con las tres espadas que atravesaban el corazón del anterior Arcano (el Tres de Espadas). Formarían así las dos cartas seguidas, una representación pictórica de la Ley del Péndulo, veríamos la oscilación activa – pasiva. Las tres espadas ya realizaron una acción, que en la lámina se refleja en ese corazón atravesado, esta segunda carta nos mostraría el siguiente paso que sería la inacción. Las espadas actuaron y ahora están en estado de reposo. Si tenemos en cuenta que estamos hablando de las espadas que simbolizan el intelecto, la actividad mental, es fácil extraer conclusiones aplicables para la vida cotidiana. Por ejemplo: tras un dolor muy grande que alguien o algo nos causa (Tres de Espadas), sigue ese período en el que necesitamos reponernos para superarlo (Cuatro de Espadas). Es la calma que viene después del duelo.

He hablado de 3 espadas cuando esta carta es el Cuatro de Espadas, por supuesto encontraremos una espada más, en posición horizontal, en la base del sepulcro. Si tomamos la idea de que la figura yacente es la de un caballero guerrero, podríamos decir que la espada ha de estar irremediablemente cerca de él, porque identifica su condición de soldado. Llama la atención que la figura tiene una posición orante. Esto podría estar en consonancia con la teoría que dice que se trata de la figura de un caballero Templario, es decir, un guerrero religioso, por eso conviven la actitud de rezo con la espada. Algo que a mí no me acaba de convencer, pues no veo ningún signo templario apreciable.

Yo tengo otra idea al respecto, claro que es una apreciación mía. En muchos grupos esotéricos que trabajan con las energías, esta postura de la manos orantes constituye lo que podríamos definir como un circuito cerrado de flujo energético, esto significa que al unir las yemas de los dedos, la energía no sale del cuerpo por uno de sus canales de salida habituales: la punta de los dedos, por lo tanto queda retenida dentro del cuerpo. Estos ejercicios tienen distintas aplicaciones según los casos, pero una de ellas es reponer el cuerpo y la mente cuando nos encontramos en estados de agotamiento. Precisamente este es uno de los significados principales de esta carta: un descanso, una tregua para reponer fuerzas.

Si llamativa es la posición de la figura, no lo es menos el color del conjunto funerario. El amarillo puede tener varias interpretaciones. La primera que se me viene a la mente es el color representativo del elemento Aire, es decir, la esfera de la mente. Pero también podría representar la energía solar, o una explicación interesante que nos apuntan en “El Arte del Tarot” (edit. Orbis): “Esta figura, una especie de estatua yacente de extraño color amarillo, se entronca con la alquimia, y el héroe se convierte, así, en la materia prima de los alquimistas, en el estado de nígredo, o “fase de la obra al negro”, en la que se produce la extinción de los deseos”. Esto último nos recuerda otro de los significados del Cuatro de Espadas: la renuncia, el abandono como acto voluntario. Curiosa es la relación que Rachel Pollack en su libro “Los setenta y ocho grados de sabiduría del Tarot” (edit. Urano) establece entre la figura y dos mitos tan dispares como son el Rey Pescador de la leyenda del Grial y la Bella Durmiente.


Significados generales: Suele hacer referencia a un descanso que nos tomamos para tomar decisiones, o para elegir una opción entre varias. La calma tras la lucha. Reposo, período de inactividad. Etapa de quietud para reponerse física, mental y/o emocionalmente. Tregua. Soledad, retiro, descanso. Abandono voluntario y consciente. Año sabático. En temas de salud suele indicar convalecencia, reposo necesario o un período de hospitalización. Económicamente refleja tranquilidad financiera.
En sus aspectos más negativos podría significar: Cansancio emocional, también se podría referir a una persona que se esconde de los problemas e incluso podría indicar una separación pactada.
El consejo que nos ofrece esta carta sería algo así como: “Párate y piensa”.

Invertida: Retiros forzosos. Abandono. Alejarse de todo y de todos, aislamiento de los demás. Abatimiento, apatía, tristeza, ansiedad, incluso depresión. Convalecencia, pequeñas operaciones quirúrgicas. Enfriamiento de las emociones, puede que de las relaciones. Situada en posición negativa y acompañada de malas cartas puede significar encarcelamiento, enfermedad grave, incluso muerte. En cambio, en posición favorable y con cartas positivas: Deseo de romper con la inercia negativa, cambio para mejor, una vez nos hemos recuperado, debemos actuar.

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