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miércoles, 28 de diciembre de 2011

TAROT RIDER-WAITE-COLMAN III

Para finalizar esta serie de entradas dedicadas al Tarot Rider-Waite-Colman, me gustaría incluir un breve listado de los 22 Arcanos Mayores con referencias extraídas del libro: “La clave de las cartas del Tarot” de Waite, tan sólo es una pincelada de cada carta, pero sumamente descriptiva y nos puede ayudar a entender el significado oculto tras la imagen.

El Mago: Esta carta significa el motivo divino en el hombre, reflejando a Dios, la voluntad en la liberación de su unión con aquello que está encima.

La Suma Sacerdotisa: De algún modo, ella misma es la Madre Suprema, es decir, es la reflexión brillante. Es en este sentido de la reflexión que su nombre más verdadero y elevado en simbolismo es Shekinah, la gloria cohabitante.


La Emperatriz: Es, por encima de todo, la fecundidad universal y el sentido externo de la Palabra.

El Emperador: Es el señorío del pensamiento, más que del mundo animal.

El Sumo Sacerdote: Es el poder dominante de la religión externa, como la Suma Sacerdotisa es el genio imperante del poder esotérico y reservado.

Los Enamorados: Es, con toda simpleza, la carta el amor humano, aquí exhibido como parte del camino, de la verdad y de la vida… En un sentido muy elevado, la carta es un misterio de la Alianza y el Sabbath.

El Carro: Es conquista en todos los planos: en la mente, la ciencia, el progreso, en ciertos procesos de iniciación.

La Fuerza: El valor, en uno de sus aspectos más exaltados, está conectado con el Divino Misterio de la Unión; la virtud, evidentemente, opera en todos los planos, y de aquí se extrae todo su simbolismo.

El Ermitaño: La verdad que los Misterios Divinos aseguran su propia protección de aquellos que no están preparados.

La Rueda de la Fortuna: La transliteración de Taro como Rota está inscrita en la rueda, contracambiada con las letras del Nombre Divino, para mostrar que la Providencia está implícita en todo.

La Justicia: La figura está sentada entre pilares, como la Suma Sacerdotisa, y por esto parece deseable indicar que el principio moral que se relaciona con cada hombre, según sus obras, mientras, evidentemente, está en estricta analogía con las cosas más elevadas, difiere en su esencia de la justicia espiritual que está implicada en la idea de la elección.

El Colgado: Expresa la relación, en uno de sus aspectos, entre lo Divino y el Universo.

La Muerte: El tránsito natural del hombre al siguiente estado de su ser es, o puede ser, una forma de su progreso, pero la exótica y casi desconocida entrada, mientras aún está en vida, al estado de la muerte mística es un cambio en la forma de consciencia y el paso a un estado en el que la muerte ordinaria no es ni el camino ni la puerta.

La Templanza: Es llamada Templanza de un modo fantástico porque, cuando su norma se obtiene en nuestra consciencia, templa, combina y armoniza la naturaleza psíquica y la material.

El Diablo: Lo que significa es el Guardián del Umbral sin el Jardín Místico cuando se conduce hasta aquí a aquellos que habían comido del futo prohibido.

La Torre: Estoy de acuerdo con Grand Orient en que esto es la ruina de la Casa de la Vida, cuando el diablo ha imperado dentro y, sobre todo, es el desgarro de una Casa de la Doctrina.

La Estrella: Se ha dicho exactamente, que las consignas de esta carta son “Agua de la Vida en Libertad” y “Dones del Espíritu”.

La Luna: La distinción entre esta carta y algunos de los tipos convencionales es que la luna está creciendo en lo que es llamado el lado de la Misericordia, a la derecha del observador.

El Sol: La carta significa el tránsito de la luz manifiesta de este mundo, representada por el gloriosos sol de la tierra, a la luz del mundo que ha de llegar, que va antes que la aspiración y es tipificado por el corazón de un niño.

El Juicio Final: Es la carta que registra el cumplimiento del gran trabajo de la transformación como respuesta al llamamiento del Supremo, y este llamamiento es escuchado y respondido desde dentro.

El Loco: Es el espíritu en busca de la experiencia.

El Mundo: Representa la perfección y el final del Cosmos, el secreto que guarda el éxtasis del universo cuando se entiende a sí mismo como Dios. Es también el estado del alma en la consciencia de la Visión Divina, reflejada del espíritu que se conoce a sí mismo.

Por último, no puedo por menos que hacer referencia, una vez más, al libro “La clave de las cartas del Tarot”, para poder leer lo que Waite nos dice sobre los Arcanos Menores; él argumenta que una de las principales razones para ilustrar las 56 cartas de la forma en que lo hizo fue para facilitar la comprensión de los significados adivinatorios de las mismas.
“Algunos de los que están dotados con facultades brillantes y perspicaces, más que en el sentido ordinario (y no estoy hablando de clarividentes), pueden observar que en muchos de los Arcanos Menores hay insinuaciones vagas transmitidas por los dibujos que parecen exceder los valores adivinatorios establecidos. Es deseable evitar la concepción falsa especificando definitivamente que, excepto en casos extraños (y solo por casualidad), las variaciones no son vistas como sugerencias del simbolismo más elevado y adivinatorio. He dicho que estos Arcanos Menores no han sido traducidos a ningún lenguaje que trascienda el de la adivinación. No debería estar dispuesto a verlos como si perteneciesen, en sus formas existentes, a otro reino que no sea éste; pero el campo de las posibilidades adivinatorias es inmenso, por las hipótesis del arte, y los sistemas combinados de cartomancia han indicado sólo los encabezamientos desnudos relacionados con los emblemas en uso. Si los dibujos del presente caso van más allá de los significados convencionales, deberían ser tomados como pistas de posibles desarrollos a lo largo de las mismas líneas; y ésta es una de las razones por las que los recursos pictóricos aquí adjuntados a las cuatro decenas proporcionarán una gran ayuda a la intuición. Los simples poderes numéricos y las palabras desnudas de los significados son insuficientes por sí mismos; pero los dibujos son como puertas que se abren a salas inesperadas; o como un giro en el camino abierto con un amplio panorama más allá”.

No quiero dar por terminada esta reseña del Tarot ideado por Waite e ilustrado por Pixie, sin hacer aunque sea una breve mención a Rider, el editor londinense que publicó la versión original del famoso mazo en 1.909 y que, curiosamente, en muchas ocasiones se menciona adoptando su apellido: Tarot Rider.

http://taroteca.multiply.com/photos/album/84/Rider_Waite

4 comentarios:

  1. Crissss,Muy feliz año nuevo!!!Lo mejor para tí siempre,y gracias por estar allí...un abrazo con mucho cariño!!! ;-)

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  2. Hola, amiga. También te deseo a tí todo lo mejor para este año que ya ha empezado. Espero que todo lo que te suceda sea para bien y sobre todo que no cambies nunca

    Besos

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  3. Hola Cristina, espero que te encuentres muy bien. Una consulta pequeña, el diablo al ser el guardián del umbral, podríamos decir que es el demiurgo?, es que estoy leyendo de este tema el demiurgo y hay posturas demasiado distintas en internet.

    Muchas gracias y un abrazo...

    Gato Luna

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    Respuestas
    1. Hola ¡qué alegría encontrarte por aquí!
      Verás, sobre lo que preguntas depende mucho del significado que se de a ambos conceptos.
      Yo no utilizo el término demiurgo. En realidad Platón denominaba así a la entidad creadora del mundo físico; sería pues un dios menor o un semidiós.
      Las escuelas gnósticas son las que han dotado a esta entidad de un halo de maldad o, en algunos casos de ignorancia, pues es un ser que desconoce que por encima de él hay un Dios perfecto.
      Desde este punto de vista si se podrían ver ambas figuras como algo similar, áunque yo sigo viendo algunas diferencias pues el demiurgo nos encadenaría al mundo físico, a lo inferior, y el guardián nos advierte e intercepta en el camino pero no nos obliga a nada.
      De todas formas, el demiurgo es un concepto que yo no concibo y al que no encuentro demasiado sentido.

      Un enorme abrazo

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