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martes, 12 de junio de 2012

LA RUEDA DE LA FORTUNA SEGÚN EMILIO SALAS

Tarot de Marsella
Hoy quiero presentaros la meditación que sobre el Arcano X: la Rueda de la Fortuna hace Emilio Salas. El texto pertenece a una de sus obras más conocidas, y utilizadas por los estudiantes y estudiosos del Tarot: “El gran libro del Tarot” (ed. Robin Book). Es un volumen absolutamente recomendable, claramente explicado y con un valor añadido que es la seriedad y rigor de Emilio Salas.

He de advertir que Salas utiliza el Tarot de Marsella, por lo tanto las reflexiones iconográficas se basan en este mazo. Pero aún así puede ser un texto utilizado para su análisis, estudio y reflexión por personas que utilicen cualquier otro modelo de baraja puesto que las explicaciones son válidas para todas ellas, Salas medita sobre el Arcano y su valor en general, así como sus significados arquetípicos, que son comunes en la inmensa mayoría de las barajas.

No está de más recordar que este y otros textos de diversos autores que voy incluyendo en la sección de los Arcanos Mayores no son la verdad absoluta sobre cada Arcano, sino la visión particular de quien lo ha escrito. Todas las explicaciones son interesantes y aportan matices nuevos sobre el Tarot, esto ayuda al estudiante a comprender mejor el significado. Por lo tanto, no hay textos válidos o no válidos, son simplemente opiniones personales, con las que se puede estar de acuerdo o no, pero que pueden servir para ampliar nuestra visión y conocimiento del Tarot.

Leamos el texto de hoy de Emilio Salas:

“Aun cuando el simple título de este arcano ya define claramente su significado, la verdad es que cuando lo contemplamos detenidamente nos causa una impresión indefinida de misterio y trae a la mente infinidad de preguntas, cuya respuesta equivale a desentrañar su significado profundo.

En efecto: ¿Por qué se le ha añadido una espada y una corona convirtiéndola en una caricatura de la justicia? ¿Por qué se ha escogido a un mono y un perro como acompañantes? ¿Por qué sólo existe un apoyo para el eje de la rueda? Y por último: ¿Quién la maneja?

La esfinge es un ser simbólico compuesto por una parte humana y tres animales, la cabeza humana, el torso de toro, las garras de león y las alas de águila, simbolizando así la unión de los cuatro elementos (Fuego, Tierra, Aire y Agua) o los cuatro signos fijos (Tauro, Leo, Escorpión y Acuario) en su quintaesencia o espíritu; pero además, a través de su evolución en el tiempo se ha convertido en el símbolo de lo inevitable, de lo enigmático, y representa aquel destino que es al mismo tiempo misterio y necesidad, a la vez que nos hace la eterna pregunta: ¿Quién eres? ¿De dónde vienes? ¿Adónde vas?

Tarot Crowley
Pero también, según Christian, la cabeza humana, símbolo de inteligencia, nos dice que antes de entrar en acción es necesario adquirir el conocimiento que nos aclare cuál debe ser nuestro objetivo y el camino a seguir; el torso de toro, que para superar las pruebas debemos armarnos de una voluntad fuerte, paciente y perseverante; las garras de león, que no basta con querer, hay que osar y abrirse camino, para lanzarse finalmente hacia las alturas con el impulso irresistible de las alas del águila. Son las cuatro voliciones de la evolución: callar, saber, querer y osar.

Pero como dijimos al describir el arcano, se le ha añadido una espada y una corona, símbolos del dominio y de justicia, para indicar que mientras gire la rueda de la vida y los acontecimientos se sucedan, llegará el momento fatal e inevitable en que la espada de la justicia decidirá el destino individual, precipitándonos hacia abajo, o proyectándonos hacia lo alto, según cuál sea nuestra posición en la rueda en dicho instante.

Para simbolizar la caída se ha escogido un mono, como si el dibujante de aquella época lejana ya conociese las modernas teorías evolutivas en las que el hombre no es un antropoide evolucionado, sino que por el contrario, este último es una degeneración de un antepasado común.
Y para simbolizar la elevación se escogió al perro, aquel animal que ha sabido elevarse a la categoría de mejor amigo del hombre, superando la animalidad dentro de lo posible.

¿Podía escogerse mejor el simbolismo de la caída, de la degeneración, y de la elevación gracias a la superación del instinto animal? Creo que no. Por último, la falta de un soporte del eje de la manivela debemos interpretarla como una forma de expresar la imposibilidad de su movimiento desde un punto de vista físico; sólo será posible hacer girar la rueda si la sostienen fuerzas invisibles e intemporales más allá de nuestro conocimiento.

Este elemento que falta nos hace pensar que para romper el ciclo interminable de las encarnaciones, es necesaria la existencia de un factor externo, en cuyo caso nos hallaríamos en el triángulo dinámico –destino, voluntad y providencia- al que Fabre d’Olivet reduce la historia del género humano cuando nos dice:


Tarot Cósmico
“… estas dos fuerzas entre las que está situado son el destino y la providencia; debajo de él está el destino, la naturaleza sujeta a la necesidad; por encima suyo se halla la Providencia o naturaleza libre; y él mismo, como reino humano, es la voluntad mediadora, la fuerza eficiente situada entre las dos naturalezas para servirles de lazo de unión, y reunir dos acciones que de otro modo serían incompatibles…

“… nada se sustrae a la acción de estas tres fuerzas, todo el universo les está sometido; todo, excepto Dios mismo que las envuelve en su insondable unidad, formando con ellas esta tétrada sagrada, este inmenso cuaternario que es todo en todo y fuera del cual no hay nada.”

Esta es la lección de la Rueda de la Fortuna, la necesidad de crear en nosotros esta voluntad mediadora que sirva de unión a destino y providencia, permitiéndonos así romper el círculo interminable de las encarnaciones. En cuanto a sus equivalencias cabalísticas y astrológicas, es innegable su correspondencia con el décimo sendero y el signo de Libra”.

2 comentarios:

  1. buena aclaración sobre la es finge, tenia entendido que la cabeza humana. representaba una mujer, lo del toro es una explicación, valedera, las garras del león, estoy de acuerdo, lo de las alas de águila, siempre lo supuse, como energía espiritual y completa, del ser humano completo, espíritu, alma y cuerpo. gracias por desbestializar la bestia que hay en mi.-

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    1. Hola, Anónimo

      Celebro que hayas sintonizado con la explicación de la Esfinge que nos ofrece Emilio Salas. Recuerda que es su visión personal, merece la pena indagar en los temas que nos interesan buscando distintos puntos de vista.

      Saludos

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