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martes, 16 de octubre de 2012

USO DE LAS VELAS SEGÚN SU COLOR II


En los trabajos de Magia de cierta complejidad, las velas representan el elemento Fuego, que es la energía, la fuerza vital. Para los rituales más sencillos que podemos realizar bastará con una vela del color más adecuado al tema a tratar. Veamos un ejemplo concreto para la petición de un estudiante. Imaginemos que Pedro va a examinarse mañana de Física y quiere elevar una petición para recibir ayuda en su examen. Lo primero que debemos recordar a Pedro es que la Magia ritual es un apoyo a nuestro trabajo, mucha gente pide algo, enciende una vela y se sienta cómodamente a esperar que el Universo o quien sea, le sirva en bandeja lo que ha pedido. 

La Magia no funciona así, como suele decirse: “Dios (o quien sea) ayuda a los que se ayudan”. Si Pedro no ha asistido a clase durante el curso y no ha estudiado absolutamente nada, es muy difícil que pueda aprobar el examen, aún encendiendo mil velas. Por supuesto puede ocurrir que por “un golpe de suerte” apruebe el examen, pero eso no sería por la petición de la vela, probablemente sería porque el Universo le estaría retribuyendo por una buena acción que realizó anteriormente, es decir, porque kármicamente lo merecía. En el ejemplo que voy a poner, vamos a suponer que Pedro ha estudiado, pero siente inseguridad ante el examen y quiere pedir una ayuda “extra”. 



Siguiendo mi criterio de colores, elegiremos una vela azul para realizar la petición. No vamos a utilizar ningún elemento adicional, únicamente la vela. El ritual será muy sencillo. El primer paso consiste en disponer los elementos necesarios que serán una vela azul, el soporte para la vela de nuestra elección y una caja de cerillas de madera. Pedro buscará un lugar tranquilo en el que no vaya a ser molestado y comenzará el ritual calmando su cuerpo y su mente. Cuando se encuentre mentalmente preparado, realizará una petición al Universo, sus guías espirituales o aquella entidad a quien quiera elevar su pedido con unas sencillas palabras que pueden ser las siguientes: 

“Divinidad (o el nombre de la entidad a quien se dirija) me dirijo a ti para solicitar tu asistencia y apoyo en este examen (o la petición que sea) que voy a realizar, para que sea llevado a cabo con éxito de acuerdo con las Leyes Espirituales y en beneficio de todos los implicados” 

Acto seguido procederá a introducir la vela en su soporte, manteniendo en su mente la idea de que esa vela azul simboliza la petición de ayuda que está realizando. Después encenderá una cerilla y mientras prende la vela puede decir algunas palabras que describan la idea que está sosteniendo mentalmente, por ejemplo:

“Enciendo esta vela para elevar mi petición al reino espiritual, como símbolo de mi deseo de aprobar este examen (o lo que se esté pidiendo)” 

Una vez la vela esté ardiendo, durante unos minutos, Pedro fijará su mirada en la llama, en una actitud lo más relajada posible mientras que en su mente creará una imagen del deseo ya conseguido, es decir, no debe verse haciendo el examen, sino ver y sentir que ya ha aprobado el examen, puede imaginarse sosteniendo en sus manos el papel que acredita que ha aprobado, o celebrando con sus amigos el aprobado, etc. Lo importante es que la imagen que domine su mente sea su deseo ya realizado. 

Después de sostener esta imagen mental durante unos minutos, dará por terminado el ritual agradeciendo a quien elevó su petición la ayuda recibida así como el éxito de la petición. Esto último es muy importante, se trata de dar por seguro que la petición ha sido atendida, es un acto de fe en lo que se está haciendo. Si se realiza el ritual sin mucho convencimiento, sin grandes esperanzas de éxito, más vale abstenerse de hacerlo, sería una pérdida de tiempo. A modo de sugerencia, el cierre de ritual podría ser algo así: 

“Divinidad (o la entidad elegida) te agradezco que hayas escuchado mi petición y que me auxilies en este examen (o lo que hayamos pedido), te envío mi gratitud y mis mejores deseos de Luz (los seres espirituales viven en la Luz). Cierro este ritual y dejo que la luz arda como recordatorio de mi petición”. 

Después se dejará que se consuma la vela por completo. Una vez que se haya apagado, los restos se retirarán y se arrojarán a la basura, no hace falta guardar la cera restante. Como puede verse, este ritual no puede ser más elemental. Se trata de elevar una petición y agradecer que haya sido escuchada. 

Me gustaría poner otro ejemplo de ritual sencillo para un propósito que muy pocas veces se tiene en cuenta y es el agradecimiento. Las personas que creemos en la Magia y realizamos con cierta regularidad rituales, con frecuencia pasamos por alto algo tan elemental como el agradecimiento. Pedimos, pero rara vez nos molestamos en agradecer el favor concedido, la petición escuchada. Seamos sinceros, si ayudamos a una persona, nos gusta que nos de las gracias ¿no es así?, entonces, aprendamos a ser corteses y adquiramos la costumbre de agradecer los dones que nos son otorgados. Veamos cómo podríamos realizar un ritual de agradecimiento retomando el ejemplo anterior. 


Vamos a imaginar que Pedro ha aprobado su examen con buena nota y quiere agradecer la ayuda concedida. Los pasos a seguir serían similares al ritual de petición. Lo primero será elegir la vela que representará ese agradecimiento. Para estos casos yo suelo utilizar una vela blanca, pero tal vez habrá quien considere que es más adecuado el color violeta ya que sintoniza con lo espiritual o incluso una vela dorada porque asocia ese tono con la divinidad, la fuerza solar, o puede que, en este caso concreto, tal vez prefiera volver a utilizar una vela azul como símbolo del examen aprobado… es lo de menos, cada persona debe elegir aquel color que evoque en ella la gratitud, es algo muy personal. 

Imaginemos que Pedro ha elegido una vela blanca. Comenzará el ritual de la manera habitual, buscando un lugar tranquilo y adoptando una actitud relajada. Una vez se encuentre en el estado mental óptimo evocará a la entidad espiritual a la que elevó su petición: 

“Divinidad (o quien sea) me dirijo a ti para agradecer tu ayuda en este examen (o lo que pidiese), gracias a tu apoyo e inspiración conseguí aprobar con una buena nota (o la consecución de la petición realizada) y con este ritual quiero simbolizar mi gratitud hacia ti”. 

Se introducirá la vela en su soporte sosteniendo en la mente escenas que evoquen el logro conseguido: el momento en el que conoció la nota, la felicitación de sus familiares, etc. Después encenderá la vela con unas palabras que pueden ser estas:

“Divinidad (o a quien se dirija) deseo que esta luz que estoy encendiendo represente mis sentimientos de gratitud hacia ti. Que esta luz al arder simbolice la Luz que te envío”. 

Durante unos minutos estará en actitud de recogimiento visualizando la imagen o el símbolo que represente a la entidad a quien destina el ritual envuelta en una potente luz. Cuando lo crea conveniente, podrá cerrar el ritual expresando de nuevo su gratitud: 

“Divinidad (o quien sea) de nuevo te expreso toda mi gratitud .y que esta luz llegue hasta ti como muestra de mi reconocimiento”. 

Después se dejará que la vela se consuma y los restos se retirarán, echándolos a la basura. 

Como podéis ver, es un ritual muy sencillo, pero simbólicamente tiene mucha fuerza puesto que estamos reconociendo la ayuda al mismo tiempo que la agradecemos. Las entidades espirituales no poseen un cuerpo material, por lo que se alimentan de la Luz, ya que viven en ella; para mi el mejor regalo que podemos hacer es enviar Luz, aunque si alguien considera que necesita hacer un ofrecimiento material que simbolice su agradecimiento, me parece estupendo. Quizás junto a la vela pueda poner unas flores frescas, o prender algún incienso que crea que puede ser del agrado de la entidad o colocar un símbolo que asocie con ella.

Para terminar, y aún corriendo el riesgo de resultar pesada, quiero insistir en la flexibilidad de la Magia, es importante que los rituales los hagamos nuestros, que utilicemos aquellos implementos y frases que los personalicen y nos hagan sentir a gusto mientras los realizamos. Es muy triste ver como hay personas que esperan que les digan punto por punto lo que tienen que hacer y no se mueven ni un milímetro de las directrices que les dan. La Magia es un acto creativo y resulta más eficaz cuando ponemos toda nuestra emoción en lo que hacemos que cuando realizamos un acto rutinario y mecánico.


5 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho este artículo. Yo prometí a San Cipriano, una vela de color verde todos los vierdes en agradecimiento por la superación del examen universitario.

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    1. Hola, Anónimo

      Me alegra leer tu comentario, mucha gente hace peticiones pero luego, cuando se cumplen, no recuerdan agradecer el favor recibido. ¡Qué menos que dar las gracias cuando nos ayudan!
      Celebro que aprobaras tu examen.
      Saludos

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  2. La magia blanca con la vela se puede encender y luego apagarla y al día siguiente volverla ha encender?
    gracias

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  3. La magia blanca con la vela se puede encender durante unas horas y luego apagarla y al día siguiente volverla ha encenderla, así durante unos 2 o 3 días?
    grácias

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    1. Hola Anónimo

      Según mi criterio, lo ideal sería dejar que la vela se consuma por completo, pero entiendo que no siempre es posible, por lo que hay que apagarla y volver a encenderla en otra ocasión. Lo único sería que no se debe utilizar para otra petición distinta, es decir, cada vela debería destinarse para una sola cuestión, no reutilizarla.
      Por supuesto, este es mi criterio, cada persona debe investigar, conocer puntos de vista distintos, y formarse así su propio criterio.

      Saludos

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