lunes, 19 de octubre de 2009

LA RUEDA DE LA FORTUNA

Una inmensa rueda naranja preside esta carta. Las cuatro esquinas están decoradas con las figuras del llamado Tetramorfos de Ezequiel: un Hombre alado, como si fuera un Ángel, en la esquina superior izquierda, según vemos la carta, que representa el signo de Acuario y por lo tanto el Aire, un Águila en la esquina superior derecha es el signo de Escorpio, Agua, un Buey alado en la esquina inferior izquierda es el signo de Tauro, Tierra y por último un León también alado en la esquina inferior derecha que es Leo, Fuego. Representan los cuatro elementos y a su vez a los cuatro evangelistas: Hombre-Ángel: Mateo, León: Marcos; Toro: Lucas y Águila: Juan.

Sobre la rueda encontramos una esfinge azul, la mitad superior de su cuerpo pertenece a una mujer, la parte inferior a un león, evocando ligeramente esta figura los dos elementos principales del Arcano de la Fuerza; la esfinge sostiene una espada en alto, es el símbolo del Aire, el intelecto y más en concreto de la discriminación, condición necesaria para comprender los ciclos cambiantes que representa la rueda, sólo podremos aprovechar la corrientes favorables si aprendemos a distinguir estas de las desfavorables.

viernes, 16 de octubre de 2009

EL ERMITAÑO

En lo alto de un pico nevado se eleva la figura del Ermitaño. Un oscuro fondo de un gris azulado domina la carta. Sus ropas son grises, un color neutro, porque representa la unión equilibrada de los dos polos: el positivo y el negativo. El gris es el color de la austeridad pero también de la sabiduría.

Si bien en barajas antiguas, como la de Visconti-Sforza o la de Carlos VI, el Ermitaño portaba en su mano un reloj de arena, puesto que era el Señor del Tiempo o el Señor de los Días, en la mayor parte de barajas que se conocen, lo que lleva en su mano es una lámpara, cuya iluminación toma la forma de una estrella de 6 puntas, símbolo de la sabiduría, pues une los dos triángulos de la realización: en el mundo espiritual y en el físico. Su otra mano sostiene un báculo, símbolo de poder pero también del contacto con la naturaleza y el mundo de la materia.


lunes, 12 de octubre de 2009

LA FUERZA

En el Tarot Rider-Waite, la Fuerza y la Justicia intercambian posiciones con respecto a otras barajas como puede ser la de Marsella. Waite no dio mayor importancia al tema y no dejó explicaciones exhaustivas, no consideró que fueran necesarias, aunque se cree que las motivaciones para este intercambio fueron de carácter astrológico, ya que la Fuerza representa las característica del signo de Leo y la Justicia las del signo de Libra, por lo tanto, para seguir la secuencia astrológica de los Arcanos Mayores sin alteraciones, optó por recolocar ambas cartas.

En algunas barajas antiguas como la de Visconti-Sforza o el Tarot Neoclásico, La Fuerza está representada por un hombre fuerte, en cambio en la inmensa mayoría de juegos de Tarot, como es el caso del Rider-Waite, es representada por la figura de una mujer dominando a un león sin ningún esfuerzo aparente, con suavidad. Todo sucede en un ambiente exterior, en la naturaleza, pues este arcano representa el dominio de la naturaleza por medio del poder subconsciente.

domingo, 11 de octubre de 2009

EL CARRO

Si tuviésemos que escoger una sola palabra para definir esta carta, ésta sería, sin duda, Voluntad. Detrás del Carro queda la ciudad amurallada, ha atravesado un río, el auriga parece dejar atrás el pasado para adentrarse en el presente. Cuatro columnas que representan los cuatro elementos, sostienen un dosel adornado con estrellas que nos recuerdan que el poder viene de lo más alto, del reino del espíritu, y es a través del dominio de los elementos como se manifiesta en el mundo de la forma, que sería la parte inferior del Carro.

De la piedra cúbica, símbolo del orden y lo material, que es el cuerpo del Carro, surge el auriga, como si estuviese fundido con la piedra. En el frente, un escudo con el Lingam y el Yoni (masculino – femenino) es coronado por unas alas que nos recuerdan a Mercurio.

jueves, 8 de octubre de 2009

LOS ENAMORADOS

El Arcano VI recibe varios nombres: los Amantes, los Enamorados, el Enamorado. Según la baraja, la imagen es muy distinta, no estamos hablando de pequeños detalles sino de cambios sustanciales (como ya veremos que también sucede en la carta XIX, El Sol). En la versión de Waite encontramos la representación de un hombre y una mujer desnudos, Adán y Eva en el Jardín del Edén, sobre sus cabezas aparece la figura de un inmenso Ángel.

Evidentemente, para quienes conozcan el Tarot de Marsella, la representación de esta carta les puede confundir, es lógico, en la versión de Marsella un Cupido sobrevuela las figuras de un hombre rodeado por dos mujeres que representan el vicio y la virtud, remarcando la elección que el hombre ha de hacer, y es que esta carta representa principalmente la Elección.

lunes, 5 de octubre de 2009

EL PAPA

Sentado en un trono, entre dos sólidas columnas de color gris, el Papa, el Sumo Sacerdote o el Hierofante, bendice a dos sacerdotes. En algunas barajas el Papa es un noble anciano, pero Waite se decantó por un hombre adulto, mucho más joven.

De nuevo dos columnas que representan, como en el caso de la Sacerdotisa, las que flanqueaban la entrada del Tempo del Rey Salomón, Jakim y Boaz, los pares de opuestos. Pero en esta ocasión se trata de columnas sobrias, sin símbolos ni colores que distingan una de la otra. Están ocultas bajo una capa de uniformidad y será el Papa quien revele lo que aparece oculto, al fin y al cabo es el Instructor, el que revela los misterios a aquellos que están preparados.


EL EMPERADOR

El Emperador es un hombre maduro de barba blanca, sentado en un sólido trono de piedra. Tras él un fondo rojo, el color que representa a Marte. La aridez del terreno podría recordar las imágenes que conocemos del paisaje marciano, esa rocosidad habla de lo estéril del principio masculino si no se acompaña del fértil principio femenino (La Emperatriz), su complemento.

En algunas barajas el trono es una piedra cúbica, símbolo del orden, sin ningún ornamento. Waite dotó al trono del Emperador de un respaldo y de unos reposabrazos adornados con la cabeza del carnero, que representa el signo de Aries, cuyo regente es Marte. Son cuatro cabezas para recordarnos que el cuatro es el número del equilibrio y el orden.


domingo, 4 de octubre de 2009

LA EMPERATRIZ

De nuevo una figura femenina sentada en un trono, pero hasta aquí las similitudes con la Sacerdotisa. La Emperatriz es una mujer bella y su alegre vestido decorado con granadas apenas disimula su embarazo, símbolo de fertilidad. Los contrastes con la Sacerdotisa son evidentes. Todo en esta carta nos habla de vida y de abundancia, su simbolismo nos remite tanto a Venus-Afrodita como a Ceres-Deméter.

El decorado de la carta es un paisaje en plena naturaleza. Al fondo los cipreses, los árboles que representan lo perenne. El arroyo es el fluir de la conciencia pero también es el elemento que riega y alimenta la vegetación, generando y sosteniendo la vida; hay quien dice que riega el jardín del Edén.


jueves, 1 de octubre de 2009

LA SUMA SACERDOTISA

La Sacerdotisa, la Papisa o la Suma Sacerdotisa, según que baraja utilicemos, es una figura femenina pasiva. Su apariencia transmite una inmensa calma a la vez que una sabiduría que transciende el tiempo y el espacio, ella atesora el conocimiento oculto y lo guarda celosamente tras el velo de Isis, disponible para todo aquel que se atreva a descorrer dicho velo.

La Sacerdotisa está sentada en un trono flanqueada por las dos columnas del templo del Rey Salomón, Jakim y Boaz que simbolizan los dos pares de opuestos que residen en todo lo existente. Entre ambas columnas el velo de Isis adornado por palmas (masculino) y granadas (femenino) que de nuevo nos recuerdan la dualidad de todo lo que existe. Tras el velo está el conocimiento accesible pero a la vez oculto.