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viernes, 30 de abril de 2010

LA LLAMA AZUL

Ya vimos en el post anterior, que la Metafísica estudia y utiliza las Llamas, o Rayos, cualquiera de los dos nombres es válido. A mi me gusta más la palabra Llama, me parece que suena más suave. Se supone que todos los seres que habitamos este mundo, procedemos de una de estas Llamas, por eso, teóricamente, cada uno de nosotros respondemos o vibramos favorablemente a una de ellas; puesto que sintonizamos con aquello que nos es afín.

Las Llamas son siete y cada una de ellas se asocia a un día de la semana. Todas tienen su director y su elohim, a su vez ambos cuentan con su complemento, y se dicen habitan en templos que existirían en un plano paralelo al nuestro, el etérico. También encontraremos un Arcángel por Llama, además de una legión de seres espirituales adscritos a la misma que prestan su servicio a todos aquellos que lo reclamen.


Cada una de estas Llamas posee una serie de atributos y virtudes que pueden ser desarrolladas si se trabaja con ella. Recordemos que estamos hablando de Metafísica, por lo tanto todo es mental.

Empezaremos viendo la Llama correspondiente al domingo, la Llama Azul, más en concreto, se denomina Llama Azul-Cristal. Su director es el Maestro el Morya que tiene su templo en Djeerling (India) y su complemento es Lady Miriam. Se dice que en anteriores reencarnaciones el Maestro Morya fue El rey Arturo, el rey Melchor o el poeta Sir Thomas More.

Hay quien dice que en la actualidad el director de la Llama Azul es el Maestro Sirio, es cuestión de que, quien tenga interés en aprender más sobre el tema, investigue por su cuenta y elija que teoría se adapta más a su experiencia. El elohim es Hércules y su complemento es Amazona.

La Llama Azul es la Llama de la fe, la fuerza, la voluntad y la protección de Dios. Por lo tanto, a través de esta Llama, lo que se desarrolla es el Poder, la fuerza, la iniciativa, el coraje.

Como contrapartida, tenemos aquellas características poco deseables que se asocian a esta Llama cuando no se ha trabajado para el crecimiento de sus virtudes, serían la agresividad y el deseo de dominar al otro. Es la Llama del Héroe o del Tirano, según se haya desarrollado o no en nosotros su fuerza.

Teniendo en cuenta estos datos, no es difícil reconocer a los que pertenecen a esta Llama Azul. Se trata de personas que aparentan gran energía, valentía y fuerza de voluntad. Representan la acción y están capacitados para el mando. Evidentemente, aquellos que, perteneciendo a esta Llama no están demasiado evolucionados, mostrarán la cara menos amable de sus características distintivas, serán dominantes y violentos.
El Arcángel perteneciente a esta Llama es Miguel y su complemento es Fe. Se dice que Miguel es quien acompaña y protege a aquellos seres que han desencarnado. A él se pueden encomendar las almas de los fallecidos. Con su espada simbólica, dirige legiones de Ángeles, asistiendo a las almas que están atrapadas entre mundos y no tienen a nadie que ruegue por ellas.

Hay una práctica preciosa que se realiza con esta Llama que consiste en invocar al Arcángel Miguel y a sus huestes para que extiendan su protección para todas aquellas almas que no tienen quien las recuerde y a todos los fallecidos recientes, lógicamente esta invocación se hace en domingo, visualizando la Llama Azul y sintiendo como los seres que habitan en ella, responden a nuestra llamada. Aunque las Llamas pueden ser invocadas cualquier momento de la semana, siempre son más poderosas en su día correspondiente.

La idea es que se visualicen las Llamas y se pida a los seres que las habitan inspiración y ayuda para desarrollar en nosotros las virtudes que ellas nos aportan. Por la meditación y el estudio de nuestras propias características, podemos llegar a descubrir a qué Llama pertenecemos.

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miércoles, 28 de abril de 2010

LOS ATAUDES MOVEDIZOS

Esta historia, que es real y está documentada, transcurre en la isla de Barbados. En el siglo XVIII, los Walrond, una acaudalada familia de plantadores, hicieron excavar un panteón de roca en Christ Church, en la Oistin Bay.

El mausoleo se inauguró en el año 1.807 cuando se enterró a la señora Thomasina Goddard. Por motivos desconocidos, el panteón pasó a la familia Chase, también eran acaudalados plantadores. El mismo año que lo compraron enterraron a una de las hijas de la familia: Mary Ann Chase. En julio de 1.812 dieron sepultura a otra hija, Dorcas; según parece, la joven se había suicidado.

La familia no era precisamente afortunada, puesto que un mes después de la muerte de Dorcas, se volvió a abrir el sepulcro para enterrar al padre de las dos muchachas, Thomas Chase. El séquito fúnebre no podía dar crédito a sus ojos cuando vieron que los ataúdes de las hijas del finado estaban colocados de pie y del revés. No había señales de profanación. En cambio, el modesto ataúd de la señora Goddard permanecía en su sitio. Huelga decir, que el mausoleo había sido sellado desde el entierro de Dorcas y no mostraba señales de haber sido violentado.

Las acusaciones recayeron en los trabajadores de color del cementerio, cosa del todo ridícula, si se tenía en cuenta que el sellado del mausoleo se había conservado intacto y no existía otra entrada por la que hubieran podido acceder. La puerta fue sellada de nuevo herméticamente con una pesada losa de mármol.

En 1.816 se produjo otro fallecimiento en la familia. En este caso un niño de la familia, Samuel. De nuevo los ataúdes de los Chase habían cambiado de posición y de nuevo el de la señora Thomasina Goddard seguía en su sitio. El ataúd de Thomas Chase era tan pesado que en su entierro tuvieron que transportarlo entre ocho hombres, no importaba. Estaba puesto de pie, apoyado en una de las paredes. Otra vez se formularon acusaciones veladas a los trabajadores, pero era imposible que hubieran entrado en la cripta, la losa que tapaba la única entrada seguía intacta.


A las pocas semanas, falleció el padre del pequeño Samuel. En esta ocasión la expectación era máxima, todos los habitantes de la isla quisieron estar presentes en el acontecimiento. Y el mausoleo de los Chase no defraudó al público congregado. Una vez más, todos los ataúdes de la familia Chase habían sido removidos y, como era ya costumbre, el de la señora Goddard seguía impasible en su lugar original.

En esta ocasión, el gobernador de Barbados, Lord Combermere, decidió tomar cartas en el asunto e hizo que se inspeccionar minuciosamente el panteón de los Chase, no se encontraron restos de humedad que pudiera haberse filtrado desde el exterior, facilitando el deslizamiento de los ataúdes. Tampoco se encontró algún tipo de entrada disimulada en la roca, por la que pudiera acceder una persona. La entrada era una sola y tras los sucesivos enterramientos había sido cubierta por una losa pesada que permanecía intacta.

Cabe resaltar que todos los ataúdes de los Chase eran de plomo, no se trataba de un material ligero que pudiera moverse fácilmente con un leve temblor de tierra. Además, un movimiento sísmico los podría mover de su sitio pero no colocar de pie, y habría afectado al resto de tumbas del cementerio, especialmente al de la señora Goddard, puesto que era de madera, mucho más ligero que los otros.

En 1.819 se produjo fallecimiento dentro de la familia Chase, en esta ocasión Thomasina Drake. De nuevo, ante la incredulidad de todos, los ataúdes de la familia Chase aparecían descolocados. De nuevo se examinó el lugar sin encontrar una explicación satisfactoria para lo sucedido. Se volvieron a colocar los féretros y a sellar el mausoleo, reforzando la losa con cemento.

A los pocos meses, Lord Combermere se decidió a abrir panteón de los Chase, puesto que varias personas habían informado que se escuchaban extraños ruidos en su interior. Huelga decir, que cuando se volvió a levantar la pesada losa de entrada, el espectáculo era el que se esperaba encontrar. Todos los ataúdes de los Chase estaban descolocados, mientras el de la señora Goddard, reposaba tranquilamente en su rincón.

Las noticias sobre los danzarines ataúdes, se extendieron por todas partes. Surgieron explicaciones de todo tipo, desde rebuscadas teorías sobrenaturales, a intrincadas hipótesis sobre fenómenos compl.etamente naturales, pero ninguna resultaba satisfactoria. Incluso Sir Arthur Conan Doyle, llegó a formular una teoría, que basaría tanta actividad en el disgusto de los fallecidos al haber utilizado ataúdes de plomo en vez de madera, lo que retrasaría la descomposición natural de los cadáveres. Como se puede ver, formular teorías no cuesta nada. También se dijo que los suicidios de Thomas Chase y su hija Dorcas podrían ser los causantes. Pero ¿y los otros qué culpa tenían? ¿Por qué la señora Goddard no? ¿Era tal vez una maldición familiar?

En cualquier caso, se decidió que la única solución posible, era trasladar los féretros a otros lugares del cementerio para terminar con el fenómeno, y parece ser que se consiguió el objetivo. Desde entonces los restos de los antiguos “habitantes” del panteón Chase, hoy vacío, lograron por fin el descanso en sus nuevas ubicaciones.

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¿QUÉ CABE EN UN BAÚL?

Tenía muchas ganas de hacer esta sección que empiezo hoy. En realidad la idea es que sea exactamente como un inmenso baúl en el que se pueden meter muchas cosas distintas, de ahí el nombre. Principalmente hablaré sobre temas que tienen difícil encaje en las secciones ya existentes del blog. Tal vez en, un futuro próximo, iré haciendo nuevas recolocaciones y las etiquetas se vayan adaptando a los contenidos según estos vayan creciendo.





En este apartado me gustaría contar leyendas, historias curiosas, sucesos inexplicables, mitos, hechos paranormales que tuvieron gran repercusión en su día y que tal vez hoy han caído en el olvido, también visitaremos lugares especiales, algunos muy conocidos y otros no tanto, y por supuesto, temática inclasificable, El Baúl va a ser un inmenso cajón de sastre en el que hay mucho espacio disponible.

Durante muchos años, se ha ido perdiendo esa tradición oral por la que las historias y leyendas del lugar, iban pasando de generación en generación, era una bonita manera de perpetuarlas y tenía el encanto añadido de que cada nueva generación aportaba detalles nuevos al relato al transmitírselo a la generación siguiente, enriqueciendo, aún más si cabe, la narración original.

Gracias a Internet, se están recuperando muchos de esos relatos que corrían serio riesgo de desaparecer para siempre. Por supuesto hay mucho de lo que se conoce como leyenda urbana, que son esas historias extraordinarias que circulan por diferentes puntos geográficos del planeta y que siempre han sucedido a un amigo de un amigo, o a un conocido de un conocido; bueno, éstas también son entretenidas y perfectamente encontrarán su sitio en el baúl.

Lo importante es que se puede conocer un relato del que hasta la fecha no se sabía nada, o tal vez refrescar la memoria, volviendo a leer sobre algo que había quedado perdido en un rincón del recuerdo. El Baúl es muy flexible, aquí vale casi todo. Espero que os resulte interesante esta nueva sección y estaré encantada de incluir los relatos, historias o anécdotas que queráis aportar.

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domingo, 25 de abril de 2010

EL ÚLTIMO HOMBRE VIVO

En 1.954 Richard Matheson publicó su novela ”Soy leyenda” (I am Legend). Se trataba de una obra de ciencia-ficción cuyo argumento era ciertamente inquietante: Una terrible epidemia, fruto de la guerra bacteriológica, ha arrasado el mundo. Los escasos supervivientes se polarizan en dos bandos antagónicos: los infectados se han convertido en una especie de vampiros, los no infectados, que son minoría, luchan por sobrevivir en ese panorama tétrico. En este último grupo destaca el protagonista, Neville, el único superviviente, en apariencia, no infectado que queda en la ciudad de Los Ángeles.

Con esta base argumental, se rodó una película llamada: “El último hombre sobre la tierra” protagonizada por el genial Vicent Price, que no he tenido oportunidad de ver, y en el año 1971 se hizo un remake: “The Omega man”, que en España se llamó “El último hombre vivo” y cuyo protagonista es otro clásico, Charlton Heston. De esta última es de la que hoy voy a hablar.

Esta película, que había quedado bastante olvidada, se ha vuelto a actualizar gracias a la estupenda versión que se ha hecho recientemente, en 2.007, y que recuperaba el título original de la novela de Matheson, “Soy leyenda” protagonizada por Will Smith, en su momento hablaré de ella porque me gustó mucho, pero hoy le toca el turno al bueno de Charlton.

El argumento es el siguiente: Nos encontramos en el futuro, a finales de la década de los setenta (recordemos que la película se rodó en 1.971) y una epidemia, fruto de la guerra bacteriológica entre la URSS y China, ha despoblado la tierra. La enfermedad se propagó de forma rápida y, según parece, el único superviviente sin ser afectado, es el coronel Robert Neville (Charlton Heston), un científico que gracias a una única dosis de la vacuna que se encontraba en fase experimental, parece haber sorteado con éxito la enfermedad.

Neville pasea durante el día por la ciudad de Los Angeles completamente desolada y vacía. Es el único habitante vivo… o eso es lo que parece. Durante la noche, salen de su escondrijo un grupo de personas que resultaron infectadas y que, aunque no llegaron a morir, si se han visto seriamente afectadas por la enfermedad, desarrollando una fotofobia absoluta que les impide exponerse a la luz del sol y que les ha vuelto albinos.

Para poder subsistir, los infectados se han constituido en una especie de secta que denominan La Familia, encabezada por individuo siniestro que responde al nombre de Matthias (Anthony Zerbe). La Familia, en su delirio mitad iluminado, mitad fanático, achaca a los avances científicos la destrucción de la civilización y están dispuestos a acabar con todo rastro que pueda quedar de la misma. Actúan de noche quemando libros, obras de arte, máquinas,… cualquier cosa hecha por la mano del hombre para ellos es susceptible de ser devorada por las llamas de sus hogueras purificadoras, (aunque habría que preguntarse si esas gafas de sol que llevan no deberían ser también quemadas); ellos se consideran víctimas del progreso, puesto que son lo que son por una guerra que hizo uso de sus avances bioquímicos para matar.

Ahora abominan del progreso y Neville se ha convertido en el centro de su odio, puesto que no ha sido infectado y además es un hombre de ciencia, representa todo aquello que quieren destruir. Por su lado Neville se refugia en ese progreso del que ellos reniegan, hace uso de todos los aparatos punteros en tecnología que existían antes de la aniquilación química. Un día Neville cree ver a alguien no infectado por la desértica ciudad ¿puede ser que él no sea el único hombre vivo?




Esta película nos pone ante un futuro posible y, por cierto, aterrador. Sin querer ser apocalíptica, lo cierto es que el argumento del que parte la película es totalmente factible, otra cosa es todo lo que sucede después. No se nos plantean cataclismos naturales, o las fuerzas de la naturaleza desatadas ni nada parecido; lisa y llanamente vemos al hombre sufriendo las consecuencias de su propia autodestrucción. El hombre destrozándose a si mismo porque no ha sabido controlar y asimilar sus propios avances.

En la película se enfrentan dos bandos: por un lado tenemos a nuestro protagonista, Neville, es un hombre de ciencia que dedica gran parte de su tiempo a buscar una cura para la enfermedad. Se aferra a los avances del hombre para su propia defensa física y también mental: aísla su casa durante la noche con todo tipo de medidas de seguridad, para que La Familia no pueda capturarle. Además se aferra a la civilización visitando tiendas, hablando y jugando al ajedrez con un busto, vistiéndose de gala para la cena como si se tratase de una ocasión especial (el modelito de casaca verde con chorreras es memorable).

En el otro extremo tenemos a La Familia, encabezados por el inefable Matthias, quien en un momento dado, define lo que para ellos es el científico, resumiendo de forma clara su postura ante la ciencia: “Científico es el hombre que no comprendió nada hasta que no quedó nada para comprender”. Escalofriante concepto. Ellos se sienten víctimas del progreso, pero para asumir su nuevo estado, deciden creer que son una raza elegida, que por el sufrimiento ha sido redimida de todo error y pecado.

Esta es su forma de afrontar, teóricamente, lo que les ha sucedido, pero el odio, cuando no está convenientemente corregido y canalizado, necesita dirigirse en alguna dirección, hacia un objetivo concreto, y en este caso es Neville.



Esta película, con sus intenciones pacifistas, más o menos logradas, nos muestra por un lado las posibles consecuencias que podría tener el progreso dirigido hacia la destrucción del otro. Pero también refleja algo interesante y es el ejemplo tan ilustrativo y atemporal de lo que puede suceder cuando varias personas se reúnen en torno a cualquier creencia, eligen odiar al diferente y se sienten más fuertes al ser masa; la violencia y los peores instintos salen a la luz y en el grupo se fortalecen y autoalimentan. Estos grupos generalmente siempre buscan una justificación que les exima de cualquier responsabilidad ante las barbaridades que puedan cometer en algún momento. En el caso de La Familia su eximente es que son los elegidos y han sido purificados… ¡casi nada!

Reconozco que no estamos ante una obra de arte, pero es una película sumamente entretenida, si bien es verdad que ha envejecido regularmente, se deja ver bien y tiene algunos detalles bastante logrados. Indescriptible la música, francamente psicodélica, que acompaña las apariciones de La Familia. Espero que paséis un buen rato con ella:

http://www.peliculasyonkis.com/pelicula/el-ultimo-hombre-vivo-1971-dvdrip2/

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sábado, 24 de abril de 2010

VISITANDO LOS ARCANOS DE FORMA ACTIVA

Recordando el ejercicio que propuse en el post anterior vamos a ir un paso más allá. En esta ocasión la idea es no quedarnos en el papel de meros observadores, ahora se trata de actuar y participar, estableceremos contacto directo con los Arcanos y el entorno en el que se mueven. No sólo vamos a entrar en su terreno, también vamos a interactuar en él.

Hay muchas formas de contactar a nivel de meditación con los Arcanos, las hay más pasivas y las hay más activas. En unas ocasiones observaremos y escucharemos pero nos mantendremos al margen. En otras tomaremos parte de la acción, provocaremos conversaciones, encuentros,… Todas las meditaciones son importantes y resultan beneficiosas, cambia la forma de abordar el trabajo, pero el fin es el mismo: conocer y entender lo que los Arcanos están dispuestos a enseñarnos.

Los pasos previos son los ya conocidos. Ambiente agradable y tranquilo, acomodado a nuestro gusto, si preferimos música suave que nos inspire bien, si preferimos el silencio también está bien; el lugar tenuemente iluminado o a oscuras,… Lo importante es que esté acogedor para realizar nuestro ejercicio con comodidad y sin interrupciones inoportunas. Dedicaremos el tiempo que sea necesario a relajarnos física y mentalmente.

Una vez conseguido ese estado deseable de relajación, observaremos la carta con la que vamos a trabajar, hoy pondré como ejemplo el Papa. Durante unos minutos mantendremos la atención fija en la imagen, observaremos el dibujo en general, pero también los detalles. Es importante al observar las cartas no forzar la vista, es mejor posar suavemente la mirada y lentamente ir recorriendo la imagen; no necesitamos que se nos salgan los ojos de las cuencas, ni que nos caigan lágrimas por el esfuerzo; no se trata de “taladrar” la imagen, tan sólo se trata de mirar.

Cuando llevemos unos minutos de observación, haremos como en la ocasión anterior, cerraremos los ojos procuraremos mantener la imagen de la carta ante nuestra mirada interna. Es importante tratar de ver la imagen fuera, no dentro de nuestra mente; la idea es sentir que es algo que ocurre fuera de nosotros y que, durante un determinado tiempo vamos a participar de ello, pero no está en nuestra mente. Vamos a salir a tener una experiencia, ya tendremos ocasión de introducir en nuestra mente experiencias del mismo tenor.

Cuando ya hemos conseguido sostener la imagen mental, la carta empieza crecer hasta alcanzar un tamaño natural. Veremos que la imagen del Papa y de sus dos acompañantes han adquirido el tamaño de personas normales y comunes. Haciendo un pequeño esfuerzo imaginativo, veremos como las imágenes tienen volumen, formas, relieves. Porque ya no es un dibujo, es un cuadro real.



Es en ese momento, cuando la imagen ya ha adquirido la tercera dimensión, cuando podemos introducirnos dentro de ella. En esta ocasión vamos a visitar al Papa, así que vamos a sentir el cuadro como algo completamente real. Tal vez podemos sentir que el lugar es un tanto húmedo y frío, pensemos en esas iglesias un tanto umbrías, ese olor a siglos acumulados en la piedra, oigamos nuestros pasos al caminar por la piedra, si nos atrevemos podemos emitir algún sonido para oír el eco de nuestra propia voz retumbando en las paredes, tal vez nos invada un penetrante olor a incienso… cada uno puede recurrir a aquellas imágenes y recuerdos que su subconsciente archivó hace tiempo, las sensaciones que la carta evoca en nosotros. Es algo íntimo y totalmente subjetivo; aquí cada uno acude a su archivo personal.

Una vez dentro del cuadro, cuando ya lo sentimos como real y vivo, será el momento de ponerse en acción; hoy no estamos de simples mirones, muy al contrario, vamos a ser quienes dirijan la acción. De nuevo aquí hay libertad para actuar de acuerdo a nuestra forma de ser y a lo que queramos obtener de la experiencia, realmente en este ejercicio se abre un campo de posibilidades prácticamente ilimitado. Tal vez queramos preguntar a los personajes por significados de la carta, o pedirles que nos expliquen como enfocar la interpretación de esta carta cuando aparece en una tirada. Puede que prefiramos que nos ilustren sobre la simbología de la carta en sí, por qué esos colores y no otros, por qué ese número concreto de personajes y no otro, o tal vez si es una carta en la que sólo aparece un individuo, por ejemplo el Mago, podemos pedirle que nos explique por qué no aparecen más figuras junto a él. Todas aquellas preguntas que se nos ocurren cuando miramos las imágenes del mazo pueden tener contestación directa de los Arcanos.

Intentemos indagar en los significados más ocultos de la carta. Preguntemos al Papa, o a cualquiera de los otros dos personajes, cómo podemos utilizar la carta de cara a nuestro crecimiento personal, qué enseñanzas nos tiene reservadas de forma individual, esto es, qué nos quiere decir a nosotros en concreto, qué es lo que en ese momento necesitamos saber. Tal vez queramos pedirles consejo sobre un problema concreto que tenemos en nuestra vida actual, no hablo ya de problemas de carácter espiritual, sino de temas más mundanos.


Cuando ya hemos visitado varias veces una carta y hemos adquirido cierta confianza con los personajes que la habitan, podemos proponerles hacer cosas juntos: ¿qué tal dar un paseito en el Carro? O puede que nos apetezca chapotear junto al cangrejo de la Luna, tal vez la Muerte quiera llevarnos a la grupa de su caballo… Los Arcanos no tienen que limitarse a darnos mensajes transcendentales y de hondo calado, también pueden ser divertidos y ofrecernos un entretenimiento. Hay momentos en los que nos aporta más una meditación de carácter lúdico que una sesión de filosofía sesuda. Estrechar lazos con los Arcanos es una forma estupenda, a mi entender, de establecer un contacto más profundo a todos los niveles con ellos.

Cuando decidamos que ya debe terminar la sesión, haremos como en las otras ocasiones. Lentamente iremos retrocediendo hasta sentir claramente que abandonamos la carta, esto es muy importante, debemos sentir sin lugar a dudas que salimos del escenario de la carta para volver a nuestro mundo habitual. Una vez fuera, iremos poco a poco volviendo al estado de consciencia, pero siempre de forma suave y lenta. Una vez estemos de vuelta, si hay algo interesante que queramos anotar sobre la experiencia es el momento de hacerlo, cuando aún tenemos el recuerdo fresco, ya que tardamos muy poco en olvidar los detalles en cuanto hemos regresado al mundo cotidiano. Por supuesto, como digo siempre, no es bueno interrumpir un ejercicio para escribir lo que está sucediéndonos; dejémoslo para el final.


En general, hay unas normas muy sencillas para llevar a cabo este trabajo. Al igual que cuando conoces a una persona, lo lógico es presentarse cuando visitas por primera vez una carta, es una simple norma de cortesía elemental que se emplea en las relaciones personales y que bien podemos utilizar en el mundo del “Tarot”. Y no nos extrañe que, más tarde o más pronto, si no todos, si alguno de los personajes se presente dándonos su nombre e incluso apellido, hay que estar muy atentos a estos detalles. Conviene ser correctos y sobre todo en las primeras visitas, pedir permiso cuando queramos hacer algo (por ejemplo mirar detrás del velo de la Papisa), preguntar si no le importa al personaje de turno contestar a unas preguntas, etc. Es importante entender que, en cierto modo, estamos invadiendo su terreno y les debemos un cierto respeto.

Por supuesto, cuando decidamos dar por terminada la sesión, qué menos que despedirnos de los componentes de la carta que hayamos visitado en esa ocasión, y tampoco está de más preguntar si podríamos volver en otra ocasión. Seamos cordiales y ellos lo serán también con nosotros.

Más adelante veremos algún ejercicio sumamente interesante, en los que seremos nosotros quienes invitemos a los Arcanos a visitarnos a nosotros en nuestra casa o en algún lugar que nosotros elijamos, es decir, les pediremos que abandonen su mundo para visitar el nuestro, pero eso será más adelante. Ahora, por decirlo de algún modo, los forasteros somos nosotros y por lo tanto nos acoplaremos a lo que nuestros anfitriones quieran hacer.

Hay una pregunta que algunos estudiantes de Tarot se hacen a la hora de enfocar este tipo de relación con las figuras de los Arcanos, puesto que, si bien hay personas, en muchas cartas nos encontramos animales, objetos, incluso astros, no a todo el mundo le resulta cómodo hablar con ellos. Pues bien, yo doto de vida a todos los personajes de todas las cartas, sean lo que sean, puedo hablar sin problema con la Luna, del mismo modo que hablo con la Emperatriz, con la Torre igual que con el Loco. Puede que alguien se sienta incapaz de establecer ese contacto con objetos, eso es lo de menos, cada Arcano le tiene que decir cosas, no importa que medios emplee.

He conocido algún caso en el que la persona que hacía el ejercicio no tenía ningún problema para introducirse en la carta de turno, pero una vez dentro no era capaz de hablar con ninguno de los personajes. Lo que hacía que el ejercicio perdiera la mayor parte de su validez. Si hay alguien a quien le suceda algo parecido, le propongo que intente hacer lo que hizo esa persona. En vista de que tenía debilidad por una carta en especial y era la única con la que se sentía capaz de conversar sin sentir que estaba haciendo el tonto, decidió pedir a este personaje, que era el Ermitaño, que le acompañase en sus visitas a las otras cartas. De tal modo que el Ermitaño le explicaba lo que quería saber sobre las cartas que iba conociendo; se convirtió en una especie de guía y traductor. Puede ser una solución para quien sienta resistencia a conversar con los Arcanos.

Sea como sea, espero que disfrutéis con este ejercicio y estoy segura de que la relación que estableceréis con los Arcanos será provechosa y también divertida.

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viernes, 23 de abril de 2010

PRACTICANDO CON LA TIRADA DE PASADO-PRESENTE-FUTURO

Leer el Tarot es un arte y como tal, la práctica se hace imprescindible. Podemos tener capacidades innatas, pero hay que trabajar para desarrollarlas. Te pueden regalar una planta, pero si no la colocas en un lugar apropiado para sus características, la riegas, abonas, podas cuando es necesario y en la época adecuada, vigilas las posibles plagas, en resumen, si no la dedicas un tiempo y un esfuerzo, la planta acabará enfermando o muriendo. Con el Tarot pasa lo mismo, si no se practica y se alimentan los conocimientos, estos se estancarán y acabarán cayendo en el olvido.

Por eso es muy importante practicar de forma regular; puede que no tengas ninguna consulta pendiente, o que no haya ninguna pregunta concreta que te interese hacer a las cartas, no importa, inventa, imagina situaciones ficticias y luego consulta a las cartas sobre ellas, este ejercicio te ayudará a adquirir soltura y, sobre todo, a estrechar tu relación con las cartas. Cada tirada, aunque no sea real, hace que conozcas un poco más el mecanismo del Tarot. Cuantas más tiradas hagas, más fácil te resulta relacionar unas cartas con otras, tu agudeza para leer entre líneas se afinará y serán más espontáneos tus destellos de intuición.


Piensa en un consultante ficticio al que pones nombre y cara. Imagina una situación real, algo creíble y cotidiano, trata de sentir empatía hacia tu personaje y deseos de ayudarle. Después, formula la pregunta. Vamos a imaginarnos a Ramón, pongamos el rostro que queramos, durante el tiempo que dure el ejercicio otorguémosle vida propia. Que no sea simplemente un nombre cualquiera. Visualicemos a Ramón ante nuestros ojos.

Veamos que tiene una estatura concreta, una edad, ¿cómo viste? ¿de qué color son sus ojos? ¿tal vez lleva barba? ¿gafas? Su complexión ¿es ancho, delgado? A la vez que este ejercicio nos beneficia para practicar nuestras lecturas de Tarot, también nos ayuda a adquirir más plasticidad mental, algo que será muy útil a la hora de realizar ejercicios de visualización. Como puede comprobarse, esta práctica es positiva en muchos sentidos.

No nos conformemos con otorgar a nuestro consultante ficticio únicamente un físico, vamos a darle también una vida: una familia, un trabajo, unas inquietudes… Una vez completado el personaje, veamos qué quiere saber, en este caso, Ramón. Recordemos que la pregunta tendrá que armonizar con el tipo de tirada que deseemos practicar. En este caso la tirada es de Pasado - Presente – Futuro, por lo tanto no haremos preguntas complejas ni que abarquen distintas áreas de la vida de Ramón, existen tiradas para esa clase de cuestiones. La tirada en cuestión es para preguntas muy concretas y específicas, así que a ellas nos ceñiremos.

Imaginemos que Ramón trabaja en una gran compañía como administrativo de rango medio, quiere presentarse a una promoción que próximamente se va a realizar dentro de la empresa con vistas a cubrir varios puestos por vacantes. El aspira a subir de categoría puesto que tiene antigüedad, experiencia y conocimientos, pero no está seguro de conseguirlo, tiene 52 años y teme que la empresa prefiera promocionar a gente más joven y dinámica. Una vez que Ramón nos ha contado su situación e inquietudes, ya tenemos la pregunta concreta ¿conseguirá promocionarse?

En la vida pasan cosas buenas y cosas menos buenas, así que en nuestras tiradas nos vamos a encontrar dando buenas noticias y noticias que preferiríamos no dar, aunque siempre con matices, porque hay veces que lo que aparentemente resulta ser negativo, a la larga resulta mejor. Vamos a ver dos ejemplos para responder la cuestión que plantea nuestro amigo imaginario. En uno de ellos, vamos a darle buenas noticias, en el otro no, pero veamos como podemos afrontar ambos casos.

En la primera tirada, nos aparecen las siguientes cartas:
De modo que tenemos al Carro en el Pasado, a la Estrella en el Presente y al Juicio en el Futuro. El panorama general es ciertamente alentador. A simple vista nos encontramos ante una lectura bastante positiva. Sin duda vamos a darle una alegría a Ramón. Pero analicemos las cartas una por una:

El Carro en el Pasado. Nos está indicando que Ramón ha sido un trabajador que se ha esforzado, lo que ha conseguido lo ha ganado a pulso y ha llegado al puesto que ha llegado por méritos propios. Haciendo un símil deportivo, Ramón está en la parrilla de salida para esa promoción por su esfuerzo, y sale con ventaja, puesto que esta carta habla, además de esfuerzo y empuje, de dinamismo, esto quiere decir que en la vida laboral de Ramón se están gestando movimientos desde hace tiempo (recordemos que esta carta está en el Pasado).

La Estrella en el Presente. Ya hemos visto de qué situación parte Ramón y es una situación positiva y dinamizante, ahora nos encontramos con “el hada madrina” del Tarot. La Estrella domina el presente de nuestro consultante, dotándole de fe y de esperanza, y esa es una muy buena base, ya sabemos que “creer es crear” y Ramón cree en sus posibilidades sin lugar a dudas. Recordemos que la convocatoria para promocionar se va a realizar más adelante no en el presente, es fundamental tener claros los tiempos en el Tarot. Esto quiere decir que la Estrella no es la carta que le dice que lo va a conseguir puesto que habla del ahora, lo que le dice es que se siente preparado y como esta carta protege y beneficia los proyectos, favorece los planes y allana los caminos, nos está indicando que, no sólo Ramón está preparado, si no que su candidatura probablemente ya está siendo tenida en cuenta, recordemos además, que el Carro nos dijo que Ramón está donde está por méritos propios, la Estrella nos dice que este dato no ha pasado desapercibido y quienes van a realizar la selección tienen un alto concepto de Ramón.

El Juicio en el Futuro. Y llegamos al momento cumbre para Ramón, esta carta ya sí es una predicción, teniendo en cuenta el empuje del Carro, los buenos auspicios de la Estrella y viendo que el resultado es el Juicio, podemos tranquilizar a Ramón al respecto de su futuro laboral (aunque la Estrella nos ha dicho que él ya estaba seguro), lo va a conseguir sin lugar a dudas. El Juicio es una carta muy interesante cuando buscamos un cambio en nuestra vida, abrir una nueva etapa. Y eso es precisamente lo que busca Ramón: un nuevo puesto que supone un cambio sustancial en su trayectoria profesional. El Juicio asegura la renovación y el cambio que estamos buscando y, aunque las cartas precedentes apuntaban a la consecución de dicho cambio, el Juicio lo confirma totalmente.

Como se puede ver, esta es una de esas tiradas que nos gustan especialmente. Todo es positivo, maravilloso y el final es feliz. Pero por desgracia la vida está compuesta de claros y oscuros y muchas veces las cosas no salen como nos gustarían. Ahora vamos a ver otro ejemplo en el que las cartas para Ramón van a resultar bastante menos agradables. La pregunta va a ser la misma, pero vamos a realizar la misma tirada con las siguientes cartas:


En esta nueva tirada encontramos en primer término al Ermitaño invertido en el Pasado, el Loco en el Presente y la Fuerza invertida en el Futuro. Un vistazo general ya nos da a entender que la situación no va a resultar nada fácil. Hagamos un análisis carta por carta.

El Ermitaño invertido en el Pasado. Con esta carta partimos de una situación poco favorable. Esta carta nos indica que Ramón no es muy dado a trabajar en equipo, tampoco vemos que su mente sea flexible y dinámica a la hora de enfrentar nuevos retos, el Ermitaño invertido se aferra al pasado y desprecia lo nuevo, no parece que sea una actitud muy adecuada para progresar profesionalmente. La experiencia que podría reflejar el Ermitaño, al aparecer invertido, se convierte en un lastre, no en un factor favorable.

El Loco en el Presente, si bien esta carta puede ser creativa y dúctil, al venir precedida por el Ermitaño invertido, parece que muestra su cara menos amable y se centraría más en sus aspectos de inconsciencia y de irresponsabilidad. En este punto, podríamos insinuar a Ramón que quizás no esté siendo consciente de que su falta de flexibilidad le puede cerrar puertas de cara a un ascenso. El Loco nos está indicando que a Ramón o bien no le importa este hecho o bien no es capaz de ser consciente de él. Nuestra misión aquí, no es resaltar sus defectos, sino intentar enfocar la atención de Ramón en un hecho vital para él: la desidia ante sus propias carencias le puede perjudicar.

La Fuerza invertida en el Futuro. Esta carta no trae grandes alegrías. Estando invertida, los resultados, que en posición normal son exitosos y potentes, se truncan; esa fuerza que es casi imparable, se vuelve en contra de uno mismo, por eso, especialmente en temas laborales, la Fuerza invertida trae conflictos con los compañeros y también impide progresar profesionalmente. Con las perspectivas que nos muestran estas tres cartas, parece que la promoción laboral de Ramón se complica bastante.

Ahora bien, mi pretensión con el Tarot es que se puedan prevenir errores y que tomemos conciencia de nuestras limitaciones, no para frustrarnos con ellas, sino para sortearlas o enfrentarlas. Una vez que hemos entendido el mensaje que nos transmiten estas tres cartas, comienza la verdadera labor de quien lee el Tarot, y es ayudar al que consulta a abrir los ojos, no se los abrimos, sino que le ayudamos a que sea él quien los abra. Es importante captar la diferencia de estos dos conceptos. Nuestro papel es ofrecer alternativas y avisar de peligros, las decisiones no deben ser nuestras, sino de quien las debe tomar, que es el consultante, en este caso, Ramón.

Conviene que expliquemos a Ramón lo que el Ermitaño invertido y el Loco nos han dicho, que entienda que la Fuerza es lo que puede suceder si persiste en su actitud y que el futuro siempre está por escribir, por lo tanto en esta tirada solamente hay una carta que no tiene tanta validez como las otras y es la que representa el Futuro. El Pasado ya está y no se puede cambiar, solo podemos cambiar nuestra forma de pensar en él. El Presente está sucediendo y es tan inmediato que rápidamente es Pasado, pero el Futuro está por llegar, las cartas nos dicen lo que pasará teniendo en cuenta que se continúe con la tendencia que marcan las dos primeras cartas, si dicha tendencia se cambia, cambiaremos a su vez el Futuro.

Por supuesto Ramón puede o no reconsiderar su actitud. Tal vez ese ascenso al que aspira no sea tan maravilloso como el pensaba y a la larga le hiciera infeliz, puede que no sea el momento adecuado simplemente y más adelante se presente una oportunidad distinta o mejor, tal vez por cuestiones de Karma, Ramón tiene que pasar por esta experiencia… Pero hay una cosa clara, y es que las dos primeras cartas hablan de un enfoque no muy feliz de su trabajo, si Ramón consigue tomar consciencia de ello, la tirada habrá resultado positiva, aún cuando el resultado que se esperaba no se ha conseguido.

Os animo a que practiquéis las tiradas con cierta regularidad, aunque sea con personajes no reales, no importa, la práctica hace al maestro.

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jueves, 22 de abril de 2010

TAROTS BELGAS: TAROT HAUTOT

Vamos a conocer algunos de los llamados Tarots belgas. Su origen no es claro, ya sabemos que en el mundo del Tarot, todo está oculto tras una espesa neblina y la inmensa mayoría de los datos que se manejan, se basan en hipótesis. En cualquier caso, se puede decir que hay dos teorías para explicar la introducción del Tarot en Bélgica: una apuntaría a un origen suizo de este tipo de Tarots, por la simple razón de que el nombre con el que se conocían era: Cartas suizas, la otra, que hoy por hoy tiene más peso, es la de la influencia francesa.

Hace aproximadamente treinta años, un estudioso y coleccionista inglés, Temperley, descubrió una baraja de la que no se tenía noticia hasta ese momento y que hizo que la teoría del origen francés ganara puntos. Se trataba de un mazo de Adam de Hautot. Hoy, en su mayor parte se expone en el Museo del Naipe Francés.


La familia Hautot se dedicó a la impresión de cartas durante varias generaciones. Residían en Ruán, al norte de Francia. La baraja de Adam C. Hautot, se ha fechado en el primer cuarto del siglo XVIII. Esta versión tuvo una enorme difusión en Bélgica ya que distintos fabricantes de la época la tomarían como modelo, aunque introduciendo cambios, pero la base era la de Hautot.

De hecho Francia durante muchos años se convirtió en la inspiradora y exportadora de modelos de Tarot al resto del continente. Por la zona norte tenemos a Hautot, pero no fue el único, aunque si del que se conservan más cartas. Por la zona sur tenemos los modelos que se llamaron de Marsella. Así que es evidente que Francia, durante unos cuantos años, tomó el relevo creativo a Italia, en lo que al Tarot se refiere.

Centrándonos en el modelo que hoy nos ocupa, podemos decir que las imágenes empleadas por Hautot, tienen su modelo en el Tarot de Vieville, aunque con algunas diferencias, pocas pero interesantes.


Estamos ante una baraja convencional, es decir: 22 Arcanos Mayores y 56 Arcanos Menores. Pero si bien los Menores son muy iguales a los de Vieville y tenemos tanto los palos como los números y cartas de corte ya conocidos, en los Mayores es donde vamos a notar ligeros cambios.

Curiosamente las primeras diferencias nos las encontramos en las figuras de carácter religioso de los Arcanos Mayores: El personaje de la Papisa es sustituido por un personaje vestido como un capitán español del siglo XVII y que se conoce como Capitán Fracasse, curioso nombre para sustituir a la Papisa. También encontramos al Papa sustituido por una imagen del dios Baco. En la carta XVI sigue apareciendo el árbol en sustitución de la torre, como ya vimos en la versión de Vièville.

El Mundo nos muestra a una mujer desnuda en lo alto de un inmenso orbe. También cabe destacar que el Loco aquí aparece como la última carta del ciclo de los Arcanos Mayores, es decir, con el número 22.

El Tarot de Hautot sirvió de base para que otros editores de cartas de Bélgica crearan los suyos. Bodet, los hermanos Sarton, Vandenborre, Dupont, Antoine Jar... todos ellos a lo largo del siglo XVIII desarrollaron la idea de Hautot, con mayor o menor fortuna.

Como me ha resultado imposible encontrar algún enlace que nos muestre la baraja de Hautot o aunque solo fueran los Arcanos Mayores, he recurrido a un enlace en el que se pueden ver las imágenes del Tarot de Nicholas Bodet, de mediados de siglo XVIII, puesto que son un clon de las de Hautot y para ver los detalles sobresalientes, pueden servir:

http://www.wopc.co.uk/assets/images/subjects/downloads/BodetTarot.jpg?q=downloads/BodetTarot.jpg

Esta otra página hace una maravillosa revisión del Tarot belga utilizando como base la versión que hizo François Jean Vandenborre (segunda mitad del siglo XVIII). La página está en inglés, pero con el traductor de google, se entiende bien, merece la pena dedicarle un poco de tiempo:

http://l-pollett.tripod.com/cards63.htm

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miércoles, 21 de abril de 2010

TRES DE OROS

Llegamos al número de la creación. Recordemos ese triángulo que representa el resultado de la combinación de lo activo con lo pasivo. La aplicación de estas dos fuerzas contrapuestas, genera un resultado. La imagen de hoy nos retrotrae a los constructores de las catedrales, los maestros masones que combinaban el saber técnico con el oculto de forma magistral. En la parte superior de la imagen encontramos un triángulo que contiene los tres pentáculos esculpidos en la piedra.

Este es uno de mis temas favoritos con respecto al palo de Oros en la versión de Waite. Es interesante observar como en las cartas pertenecientes a este palo, nos vamos a ir encontrando siempre los pentáculos representados por monedas doradas de gran tamaño, salvo en esta carta, la número tres. En esta ocasión las monedas son de piedra, puede que el autor quisiera reflejar con este material, la idea de duración a través del tiempo.


Las monedas físicas pasan por nuestras manos de forma incesante, vienen y van según la oferta y la demanda, pero la construcción en la piedra es duradera, pensemos en las catedrales, en los siglos que han contemplado sus muros. La creación tiende a extenderse en el tiempo, pero ¡cuidado! No son eternas, la construcción humana es duradera pero acabará pasando, puesto que todo lo existente está sujeto a las Leyes Herméticas y el movimiento es perpetuo, continuo. Nada de lo material es eterno.

Curiosamente, el mazo que utilizo yo, que es una versión que el maestro Roberto de Angelis hace de las originales de Waite, no refleja este detalle, y las monedas son doradas como en el resto del mazo. No debemos olvidar la pertenencia de Waite a logias masónicas y rosacruces, ambas escuelas estudian y dan importancia trascendental a la simbología. Por eso, a mi entender, no creo que sea casual la aparición de esta imagen en una catedral ni de los tres personajes que en ella vemos reflejados. ¿No serán la representación pictórica de los tres grados principales masónicos?

Por un lado tenemos al sacerdote, representa la parte espiritual del trío, desea que se construya pero no sabe cómo hacerlo, es totalmente neófito en la materia (¿Aprendiz Masón?) así que tenemos la parte pasiva de la creación: idea, deseo. En segundo lugar tenemos al arquitecto, que sería esa figura de traje tan pintoresco y que sostiene los planos (que algunas personas ven como bufón), él sabe cómo se debe llevar a la práctica lo que la mente del sacerdote ha ideado así que se pone en marcha y diseña los planos, el posee conocimientos técnicos para poder construir, qué materiales emplear, las medidas, el orden que debe llevar la construcción… tiene los conocimientos teóricos, pero él no sabe llevarlos a la práctica, no es ese su cometido (¿Compañero Masón?).

En último término está el obrero, el que lleva a cabo la idea del sacerdote a través de los conocimientos del arquitecto. Es el brazo ejecutor, es la fuerza que crea, que plasma en lo concreto lo que antes existía primero en la mente del sacerdote, después en el plano del arquitecto (¿Maestro Masón?). Nos encontraríamos en esta carta con las directrices básicas de cualquier creación, sea en el plano que sea, que sería: la idea, el conocimiento y la ejecución.

Dejemos los personajes y veamos lo construido. Llama la atención la contraposición de dos triángulos. En simbología, siempre se diferencian los triángulos según la base y el vértice. Cuando la base está hacia arriba y el vértice apunta hacia abajo, se trata de las fuerzas espirituales que llegan al mundo material. Por el contrario, la base hacia abajo y el vértice hacia arriba, nos indican el mundo material esforzándose por elevarse hacia el espiritual. De ahí que la unión de los dos triángulos represente el equilibrio absoluto entre ambos mundos.

Si nos fijamos en el triángulo que representa lo material, veremos que contiene los tres pentáculos, es decir, lo material intentándose elevar hacia lo espiritual, al fin y al cabo, las catedrales se construían con la idea de elevarse hacia Dios. En el triángulo de lo espiritual nos encontramos la Rosa-Cruz mística, y es que cuando el hombre trata de elevarse a lo espiritual, lo espiritual también se acerca a él. Ambos triángulos se apoyan en una columna que, hundida su base en el suelo, nos da la idea de solidez y firmeza.

Significados generales: Lógicamente el significado principal de esta carta es: Construcción especialmente en el plano material: una empresa, un negocio, una casa, una sociedad…. Es creación, crecimiento, materialización de nuestras ideas y proyectos. Aumento material, ganancia financiera. Oficio, habilidad, trabajo minucioso y realizado con maestría. Trabajo en equipo, colaboración.
Buena carta en temas de salud. En el terreno sentimental las relaciones son armoniosas. Al ser una carta de construcción y creación podría anunciar la creación de una pareja, familia, relación… aunque como es una carta de temas muy materiales, estos últimos significados dependerán en buena medida de la pregunta realizada y de las cartas circundantes.
Puede representar la empresa, el trabajo en equipo, pero también la nobleza, la aristocracia. Reconocimientos, distinciones.

Invertida: Mediocridad, falta de habilidad, incluso chapuza. Mezquindad y tacañería. Contrariedades y obstáculos a la hora de emprender cualquier actividad. Mercancías de baja calidad. Descoordinación entre los miembros de un grupo o colectivo.

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lunes, 19 de abril de 2010

PARACELSO

En el año 1.493, en Einsielden (Suiza) nacía nuestro personaje de hoy, que pasó a la historia con el nombre de Paracelso, aunque su verdadero nombre era de dificultosa pronunciación: Theophrastus Phillippus Aureolus Bombastus von Hohenheim. Su madre falleció siendo él muy joven y con su padre se instaló en el sur de Austria, sería en las minas de la zona donde el joven Paracelso se empezó a interesar por el estudio de los minerales y las piedras. Siguiendo los pasos de su padre, que era médico y alquimista, se doctoró en medicina en la universidad de Ferrara.

Pero desde el primer momento, Paracelso fue un personaje revolucionario para la medicina de su tiempo. No estaba de acuerdo con la docencia, y mucho menos con la praxis, de la medicina de la época; al respecto llegó a decir: “Tomé la resolución de aprender en el gran libro de la naturaleza de Dios…”. Y desde luego que lo hizo, puesto que viajó incansablemente con la intención de ampliar sus conocimientos con todo tipo de experiencias, no tenía problemas en aprender de un barbero o de un herrero, de un sabio o de un gitano nómada. Para él toda experiencia era única y especial.

Trabajó como cirujano, en una época en la que medicina y cirugía eran dos profesiones diferenciadas, Paracelso se enfurecía por esta idea, ya que los médicos despreciaban al cirujano que entonces se consideraba como un trabajo de más bajo nivel.

Recorrió Europa y también Arabia, Egipto… estos largos viajes también tenían como objeto el aprendizaje mágico. Le interesaba la Alquimia y también la Cábala. Se sabe que empleó imanes para tratar algunos tipos de enfermedades, siendo así el verdadero precursor del magnetismo animal que tuvo, mucho tiempo después, tanta repercusión en Europa gracias a los trabajos de Mesmer.

Llegó a ser profesor de la universidad de Basilea, aunque no duró mucho en el cargo. Su desprecio por las ideas obsoletas a su juicio de quienes eran considerados los santones de la medicina de su época, le llevaron a hacer una quema pública de las obras de Galeno y Avicena.

Sus ideas, que resultaron tremendamente excéntricas para sus coetáneos fueron criticadas pero también alabadas, por ejemplo decía que “si una persona previene la infección de una herida, esta se cura por sí misma”, algo inconcebible para ser dicho en el siglo XVI. También decía que: “la palabra (El Verbo) creaba todas las cosas”. Si hubiera que definir con un solo término a Paracelso, yo utilizaría la palabra: Precursor. Fue el primero en muchas cosas, y como siempre suele suceder con los que abren caminos e inician rutas, fue alabado y vilipendiado a partes iguales.

Algunas de sus aportaciones a la Medicina fue la utilización del láudano; sus estudios sobre la sífilis sirvieron para conocer mucho mejor la enfermedad puesto que escribió una descripción de la enfermedad que cambió su concepto e introdujo el tratamiento de dicho mal a base de la ingesta de reducidas cantidades de mercurio. Otra enfermedad que describió con bastante exactitud fue la silicosis y fue el primero que achacó esta enfermedad a la inhalación de los vapores que producen los metales. Fue también el primero en encontrar una relación de la ingesta de elevadas cantidades de plomo en el agua con las paperas. Estableció la relación entre padres enfermos de bocio con el nacimiento de hijos con cretinismo.

Sin duda fue el auténtico precursor de la homeopatía y estaba convencido de que “lo parejo cura lo parejo”. Creía firmemente que el médico debía tratar al paciente con un tratamiento concreto según la correlación existente entre el macrocosmos y el microcosmos. A esto llegaría el médico por medio de la observación del paciente y de la naturaleza.

Paracelso, siempre fiel a sus ideas, aplicaba sus principios filosóficos a la curación de sus pacientes: Para él la fe era imprescindible para conseguir la curación. Estaba convencido de que el hombre tenía una triple composición: física, astral y espiritual. El hombre era un pedazo del universo (microcosmos-macrocosmos) y en él estaban presentes todas las fuerzas que funcionan en el universo. Por esto basaba su trabajo en cuatro pilares imprescindibles: La filosofía, la astronomía, la virtud y la alquimia. Sencillamente creía que si Dios había creado la enfermedad, también había creado su cura y el alquimista debía encontrar esta última.

Se le atribuye a Paracelso la relación de los cuatro elementos con los cuatro reinos elementales: Tierra-Gnomos, Agua-Ninfas, Aire-Sílfides y Fuego-Salamandras. También a él se le atribuye el término Espagiria que es la producción de medicamentos a partir de plantas utilizando la alquimia para tal fin.

Fueron varios los intentos que hizo Paracelso a lo largo de su vida por establecerse de forma permanente en algún lugar, especialmente en Salzburgo y también Estrasburgo, pero tanto su espíritu inquieto, como la hostilidad que generaba a su alrededor por múltiples motivos, lo hicieron imposible. Sería precisamente en Salzburgo donde moriría en el año 1.541. De su muerte no se sabe gran cosa, hay rumores de asesinato, incluso hay quien dice que era una mujer… en fin, difícil saber qué es verdad y qué no.

Como autor se mostró bastante activo, evidentemente sus obras se centraban en la medicina y en el concepto peculiar del hombre y la vida que él tenía. Aquí encontraréis algunas de las obras que podemos encontrar en Internet de Paracelso:


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domingo, 18 de abril de 2010

METAFÍSICA

Todas aquellas personas que en sus tiempos de estudiantes tuvieron como una de sus asignaturas la Filosofía, recordarán este nombre. Era una parte, o mejor dicho una rama, de la Filosofía que estudiaba la realidad, su estructura y composición. La Metafísica se planteaba interrogantes tales como: ¿Existe Dios? ¿Qué sentido tiene la existencia? ¿Por qué existimos? ¿Por qué existen las cosas?...

Pero hoy yo me voy a ocupar de otra Metafísica, quizás menos académica, tal vez menos conocida, pero que, sinceramente, a mí me resulta bastante más interesante. Durante el siglo XX, surgió un movimiento que basaba sus principios en la aplicación de las Leyes Herméticas y que adoptó el nombre de Metafísica, aunque no hay que perder de vista que este movimiento bebió de las fuentes de la Teosofía.


Esta nueva Metafísica tiene dos fundamentos: uno es la aplicación de las Leyes Herméticas, especialmente la Primera, la Ley del Mentalismo a todas las áreas de la vida, absolutamente todas; el segundo es la creencia en la existencia de una jerarquía perfectamente estructurada de seres infinitamente superiores a nosotros que, en un momento, dado fueron similares al resto de los mortales, pero que habrían ascendido a un nivel superior gracias a la aplicación rigurosa de los principios herméticos.

Estaríamos hablando de los Maestros Ascendidos que constituirían una especie de “élite espiritual” cuyo cometido sería similar a aquel que se atribuye a la carta del Ermitaño, es decir, son aquellos que una vez que han llegado a la cima de la sabiduría, deciden quedarse para alumbrar el camino de los que vamos bastante retrasados con respecto a ellos, aunque en nuestra defensa podemos alegar que lo estamos intentando.

Este grupo de Maestros Ascendidos se conoce con el nombre de la Hermandad o Fraternidad Blanca, y estaría compuesto por seres de luz que un día fueron mortales y débiles como todos nosotros, pero que gracias a su esfuerzo y dedicación, ascendieron por la escala evolutiva y ahora tienen como misión propiciar y favorecer la ascensión de todos los seres humanos. De la estructura y fines de esta hermandad sabemos bastante gracias a los escritos de Madame Blavatsky. Uno de esos Maestros sería alguien de quien hablé hace tiempo: el Conde de Saint-Germain, que sería el director de la Llama Violeta.


Una de las personas que más hizo por difundir las ideas de la Metafísica en el siglo pasado fue la venezolana Conny Méndez (1.898 – 1.979), a quien dedicaré próximamente un post en el apartado de Fuentes y Biografías, puesto que, además de ser un personaje por el que tengo una enorme simpatía, fue una de las mayores precursoras del movimiento Metafísico especialmente en América, pero también por todo el mundo, movimiento que sigue vigente y con enorme fuerza por sus principios y valores, sencillos pero a un tiempo profundos. Por supuesto, los seres humanos somos como somos, y como en todo, en Metafísica hay también varias corrientes, escuelas, o como queramos llamarlo.

Pero bien mirado, cualquier persona que crea en los principios herméticos, tiene que creer por fuerza en los principios metafísicos. Estos se basan simplemente en la aplicación a la vida cotidiana de las Leyes Herméticas que ya hemos conocido; no hay normas extravagantes o pesados axiomas indescifrables; por el contrario, todo es simple y claro. Pueden variar algunos matices, pero son nimiedades, detallitos sin importancia. El grueso de su filosofía ya lo hemos conocido: “Todo es mente, aquello en lo que fijas tu atención es lo que obtienes en tu vida”.

Partiendo de este principio, se estructuran los demás. Así se argumenta que creamos cada segundo nuestra vida y nuestras circunstancias por medio de nuestras palabras, pensamientos, actos y también omisiones. Es lo que se denomina Decretos. Por medio de éstos dirigimos de forma inconsciente nuestra existencia; la Metafísica trata de dirigir esos Decretos de forma consciente para que dejemos de ser una especie de corcho flotando en el agua, a capricho de las corrientes, y seamos los auténticos arquitectos de nuestras propias vidas.

Pero a mí hay una práctica, que se da en algunas corrientes Metafísicas, en otras no, que es el trabajo con las Llamas que me ha entusiasmado desde que lo he conocido y a él dedicaré los próximos post de Ocultismo.
Para quien no haya oído jamás hablar de las Llamas (también se conocen como Rayos), podría decir, para hacer una descripción breve, que son líneas de energía especializadas, dirigidas por diversos seres de Luz y que trabajan en áreas concretas de la existencia. Cada una de las Siete Llamas vibra en un tono distinto y abarca una temática particular. Hay una Llama especializada en la Fe, la Fortaleza y la Valentía. Otra se ocupa de la Transmutación del Karma negativo y el Perdón. Son Siete colores representando Siete Fuerzas y que, siempre según la Metafísica, una vez que dominemos, nos pondrán directamente en los escalones más altos de la escala evolutiva.

Como preparación puedo decir, que cada Llama o Rayo, tiene un director en concreto, que a su vez comanda una hueste de seres luminosos que se encargan de llevar a cabo las acciones oportunas para cumplir las peticiones de aquellos quienes osen pedir; y es que en Metafísica nos recuerdan un axioma bíblico de forma constante: “Pedid y se os dará”. Vamos a ir viendo qué se puede pedir y a quién pediremos, para qué sirve cada Llama y qué podemos hacer con ellas. Luego, cada cual que decida si esto es una absurdez o sirve realmente para algo.

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jueves, 15 de abril de 2010

30 DÍAS DE OSCURIDAD

Barrow (Alaska) es el pueblo más septentrional de los Estados Unidos. Tiene una característica peculiar, y es que cada invierno, durante 30 días, el sol desaparece, constituyendo así un mes de continua oscuridad; su situación geográfica hace que quede además aislado por 130 km de tundra. No todos los habitantes resisten esa situación, así que cada año el último día de sol, se produce un éxodo hacia otras zonas del país menos umbrías, que deja a Barrow con su ya de por sí pequeña población, más reducida aún.




En esta ocasión Evan (Josh Harnett), el sheriff de Barrow, hace el recorrido rutinario para asegurarse de que todo está bien para afrontar, una vez más, el periodo de oscuridad. En su paseo encuentra pequeños detalles chocantes, que le hacen sospechar que algo no va bien: decenas de teléfonos móviles destrozados han aparecido enterrados bajo la nieve, los perros de un criadero han aparecido brutalmente desangrados, el único helicóptero de la población aparece en la trituradora municipal completamente destrozado… y un extraño individuo, al que nadie conoce, acaba en el calabozo de la comisaría, amenazando con algo terrible que está por suceder… pero no aclara exactamente el qué.
Las luces se apagan, los teléfonos han perdido la línea… los pocos habitantes que quedan en Barrow están aislados del mundo exterior, rodeados de nieve, en la oscuridad y a merced de un grupo de vampiros. Sin posibilidad de ayuda externa, tendrán que organizarse para sobrevivir hasta que vuelva a salir el sol.

En torno al mito del vampiro se ha escrito mucho; existen multitud de películas que abordan su figura desde ángulos muy distintos: el terror, el humor, el romanticismo, la psicología… En el caso de esta película, estrenada en 2008, la trama parte de una premisa francamente original: un pueblo aislado, durante un mes sin la luz del sol (la mayor enemiga del vampiro) y sin posibilidad de contacto con el exterior, realmente este debe constituir el sueño de cualquier vampiro.

El personaje del vampiro adopta distintas imágenes según el tratamiento que se le quiera dar. En el caso del más conocido, Drácula, nos encontramos con un “hombre” elegante y atractivo, pulcramente vestido y peinado, sus maneras son impecables, se puede decir que es el paradigma del “glamour”; pensemos en Bela Lugosi, Christopher Lee o, incluso, George Hamilton.

Los vampiros de 30 días de oscuridad son otra cosa, realmente están más en la onda de Nosferatu. Su aspecto es bastante repulsivo y su líder (Danny Huston) es, para mí, uno de los vampiros más escalofriantes que ha generado el cine de los últimos años. Para los que conozcan el grupo musical Pet Shop Boys, puede resultar muy estimulante observar el parecido de este vampiro con el cantante del grupo, Neil Tennant.



Si bien el vampiro es un individuo que goza de gran aceptación a través de los tiempos (no hay más que comprobar el fenómeno mediático que representa la saga de Crepúsculo hoy en día), me gustaría que enfocásemos como sería un vampiro, en el caso de que existiese, de una manera totalmente racional. Nos encontraríamos con un ser que está muerto, por lo tanto carne en descomposición, su dieta es bastante repulsiva: sangre. ¿Os imagináis el hedor que podría producir un cadáver alimentándose de sangre?

Quien haya tenido la oportunidad de oler sangre en cantidad, no me refiero a una heridita, sino a una matanza o similar, sabrá que el olor de la sangre es francamente desagradable. No olvidemos que Bram Stoker basó su personaje en la historia de un príncipe rumano del siglo XV, Vlad Draculea III, conocido con el dulce sobrenombre de El Empalador (Tepes), debido a su afición a empalar a los enemigos capturados en batalla, como veis algo totalmente “encantador”.

Desde este punto de vista, el vampiro sería más cercano a Nosferatu que al conde Drácula hollywoodense. Sinceramente, desde este punto de vista, pierde bastante glamour.

Pero la magia del cine y la imaginación de Bram Stoker, han hecho del vampiro un ser fascinante y romántico, cada noche se levanta de su ataúd, impecablemente vestido y planchado para cometer sus fechorías, que le aseguran la inmortalidad. Y he aquí la palabra clave para tratar de entender esa simpatía que provoca el vampiro: la Inmortalidad.

Nos da miedo la muerte. Miedo no, pavor. Sabemos que todos, sin posibilidad de error, pasaremos por ese trance. Pero desconocemos qué es lo que nos aguarda al otro lado, podemos creer muchas cosas, pero lo que se dice saber, no sabemos nada. Y esa incertidumbre hace que nos aferremos a la vida desesperadamente. Aunque la vida no nos trate bien, nos resulta segura porque es lo que conocemos. El mito del vampiro nos ofrece inmortalidad, no morir nunca, y esa idea resulta seductora, aunque el precio sea convertirse en un chupasangres nocturno, sin otro objetivo en el horizonte que subsistir.
Sinceramente, la perspectiva no es muy halagüeña pero, y esto es lo importante, no muere.

Volviendo a la película, que propongo hoy, si hay alguien que no la ha visto, es francamente recomendable. Es original, entretenida y los fans de los vampiros, creo yo, no se van a sentir defraudados en absoluto. Aquí podéis encontrarla:

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domingo, 11 de abril de 2010

VISITANDO LOS ARCANOS COMO ESPECTADORES

Otro de los ejercicios que a mí me parece sumamente interesante para realizar con los Arcanos Mayores, es visitar la carta, tal como suena. Si nos damos cuenta, cada Arcano tiene un paisaje, un escenario, nos presenta una figura (o varias figuras) que se desenvuelven en un entorno determinado. Tenemos al Loco al borde del precipicio, el Mago en cambio está cómodamente operando en un hermoso jardín,… puede que el decorado sea más rico o más escueto, dependiendo de los casos, pero cada Arcano está en lo que podríamos denominar “sus dominios”.

Pues bien, este trabajo consiste, ni más ni menos, en visitar a cada uno de los Arcanos en su terreno. Podemos hacerlo de dos formas: activa o pasiva, es decir, como actores o como espectadores. Hoy veremos la más sencilla, que es la segunda. Visitaremos la carta sin intervenir, solamente nos limitaremos a estar, observar y aprender.

Para este ejercicio, partimos de la idea de que la carta es real, que muestra aspectos y condiciones de la naturaleza humana, cosas que pasan a gente normal y común, no son imágenes extravagantes que nada tienen que ver con lo humano, muy al contrario, son representaciones simbólicas de lo que es, para bien o para mal, el ser humano.

Damos también por sentado, que la iconografía de la carta oculta una serie de conocimientos, que no están tan visibles a simple vista. El Tarot tiene una parte más externa y accesible, y otra más oculta que se esconde al ojo físico y que sólo la visión interna es capaz de percibir. Este ejercicio, como otros que iremos viendo en esta sección, está destinado a eso precisamente, a tratar de desentrañar ese significado interno que más que ocultarse, se confunde entre las apariencias.

Precisamente ese saber interno que poseen las cartas es individual, es decir, a cada uno de nosotros nos va a decir algo distinto, lo que necesitemos saber o experimentar en ese momento concreto. Y es que estamos en escalones evolutivos distintos, y no todos estamos preparados para ser capaces de asimilar determinados conocimientos, por eso los Arcanos sólo nos mostrarán lo que nuestra evolución nos permita comprender e incorporar a nuestro ser.

Este trabajo, como todos los que se realizan a nivel interno con los Arcanos, es muy personal y subjetivo. Se nos mostrarán símbolos que sólo para uno mismo tienen un significado concreto, se pueden incluso rememorar vivencias que se han experimentado en otro tiempo, y que otras personas no pueden entender, por el simple hecho de que no las han vivido. Es decir, al visitar a los Arcanos, nos encontramos con experiencias que nos tienen reservadas de manera individual y que sólo nosotros entenderemos.

Vayamos con la parte práctica y voy a tomar como ejemplo la carta del Loco. En primer lugar, ya conocemos cuales son las normas básicas para llevar a cabo este tipo de trabajos. Un ambiente tranquilo, en el que estemos seguros de que no vamos a sufrir interrupciones. Un estado físico y mental relajado, cada cual tiene sus métodos: respiraciones, ejercicios de visualización, recitar mantrams, etc. Siempre es interesante que cada persona utilice aquellos pasos previos que le hagan sentir bien, lo importante es alcanzar un estado de relajación óptimo para que el ejercicio sea lo más provechoso posible.

Una vez que hemos conseguido ese estado de calma, tanto exterior como interior, pondremos ante nosotros la carta con la que vamos a trabajar, en el ejemplo, el Loco. Observaremos la imagen durante un tiempo fijamente (dos o tres minutos bastarán), después cerraremos los ojos y trataremos de retener la imagen ante nuestros ojos, como si fuese una pantalla de proyección, esto es muy importante, no la vemos en nuestra mente, la vemos fuera de nuestra mente, frente a nosotros, imaginemos que estamos en el cine y tenemos delante de nosotros la pantalla.

Lentamente veremos como la carta comienza a hacerse más y más grande, hasta que adquiera un tamaño natural, esto es, veremos como el Loco adquiere la figura de una persona corriente. Ahora que la imagen ha crecido, vamos a ir un paso más allá, vamos a ver como el contenido adquiere volumen y formas, es decir, la carta adquiere la tercera dimensión, ha dejado de ser un dibujo plano para ser una figura real.


Es en este preciso momento, al conseguir ver la imagen tridimensional, cuando nos introduciremos en la carta. Así, como suena, entramos en la carta, pasamos a formar parte del decorado y allí sentimos que la escena toma vida, el Loco realmente camina, el perro corretea a su alrededor, sentimos la brisa del aire en nuestro rostro, los olores de la naturaleza,… hemos de hacer un esfuerzo por vivir la escena, por sentirla, no se trata de observar figuras estáticas, como si de estatuas se tratasen, sino seres con vida y que interactúan entre sí.

A partir de ese momento, nos limitaremos a presenciar lo que pasa, dejemos que sucedan cosas, pero sin intervenir en ellas. En esta ocasión se trata de un trabajo para ver y escuchar, pero no para intervenir, eso lo dejaremos para otros ejercicios. De momento nos vamos a conformar con ser unos espectadores privilegiados, puesto que podemos ver el desarrollo de la trama, pero con un único inconveniente, no podremos formar parte de la misma.

Así pues observemos qué hace, en este caso, el Loco; tal vez su imagen en la visualización difiera de la que aparece en nuestro mazo, ¿en qué se diferencia? Estemos atentos a sus gestos, sus movimientos, incluso sus palabras, ¿aparece alguien más en escena o sólo está él? Tomemos nota de los otros elementos habituales de la iconografía de este Arcano: fijemos nuestra atención en las montañas, el sol, el perro… cualquier elemento, por pequeño que pueda parecer, nos puede revelar datos interesantes; procuremos entrar en la carta sin ideas preconcebidas sobre lo que debe o no debe suceder, dejemos que las cosas pasen sin forzar nada.

Tal vez nuestras primeras incursiones no sean demasiado productivas, pero con el tiempo iremos viendo como dentro de la carta suceden cosas: tal vez recibamos alguna información interesante sobre el significado de la carta, puede que aparezcan símbolos ante nuestros ojos cuyo significado después tengamos que investigar… lo importante es que durante el tiempo que dure nuestra visita a la carta correspondiente, tengamos nuestros sentidos trabajando al cien por cien, puesto que nunca sabemos cuando puede llegarnos esa información interesante, ese dato clave que nos va a despejar dudas…

Por supuesto, resulta útil destinar un cuaderno para todo tipo de ejercicio que hagamos con el Tarot, sea de la naturaleza que sea, pero toda anotación se hará después del ejercicio. Esto ya lo he comentado anteriormente, pero no está de más repetirlo. Muchas veces recibimos en medio de una visualización alguna información que nos resulta especialmente esclarecedora, pero no es buena idea interrumpir el ejercicio para anotarla. Un poco de paciencia y esperemos a completar la visualización en la que estamos inmersos para registrar impresiones, mensajes, símbolos… o también para dar cuenta del nulo éxito al tratar de contactar con el Arcano. Todo es importante, cualquier cosa que pase durante el ejercicio, es significativa, por lo tanto, al analizar posteriormente lo sucedido, podremos sacar conclusiones, tal vez la incapacidad para poder establecer una relación con las cartas en general o con una en particular, nos está llamando la atención sobre algún bloqueo en el que debemos trabajar.
Una vez que sintamos que el ejercicio está concluido, simplemente retrocedamos hasta salir de la carta; lentamente, no hay ninguna prisa. Poco a poco iremos despejándonos, es importante no pasar de forma brusca de una visualización al estado habitual de conciencia, Hagamos esta transición poco a poco, suavemente. Es siempre importante cerrar un ejercicio, nunca se deben dejar abiertas las puertas a otras dimensiones o estados de conciencia. Tenemos la inmensa suerte de que podemos maniobrar en distintas dimensiones, así que pasemos de una a otra de forma escalonada, sin prisas. Es muy positivo hacer este ejercicio cuando no hay prisa, ni durante, ni después del mismo. Si no disponemos de demasiado tiempo, es mejor dejarlo para otra ocasión, antes que salir de la visualización precipitadamente o cortar a mitad de la misma.

No puedo decir durante cuanto tiempo se debe realizar este ejercicio, es algo muy personal. Cada persona tiene sus tiempos y sus ritmos, yo creo que es mejor que dediquemos el tiempo que creamos conveniente; como siempre digo: es mejor poco pero de calidad, que mucho sin concentrarse en lo que se hace y con distracciones continuas.

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lunes, 5 de abril de 2010

IDENTIFICACIÓN DE LAS CARTAS CON LA REALIDAD

Si hay algo que puede llegar a ser desesperante al realizar una lectura de Tarot, es lograr centrar los significados de las cartas. Nos encontramos nada menos que con 78 láminas que poseen diversos significados, pero además, para hacerlo todo aún más divertido, si utilizamos las posiciones invertidas, como es mi caso, entonces la cifra se dispara, puesto que habremos de multiplicarla por 2, de tal modo que al final nos encontramos con 156 imágenes que engloban, cada una de ellas, distintas acepciones, en algunas ocasiones contradictorias entre sí. Pongamos como ejemplo el Emperador invertido: puede ser el tirano o el pusilánime, desconcertante, ¿verdad?

Ante este panorama desolador cabe preguntarse: ¿Seré capaz algún día de hacer una tirada sin tener que rebuscar entre mis hojas de apuntes los distintos significados? La respuesta es SÏ. Todo es cuestión de proponérselo. El trabajo con el Tarot es de tipo acumulativo, se requiere de constancia y no caer en el desánimo ante las dificultades aparentes.

Uno de los momentos que más pánico produce es cuando te encuentras sin apoyo ante una tirada, la dependencia de libros y/o maestros de Tarot es terrible; te has acostumbrado a que alguien siempre oriente, encamine tus pasos y te haga rectificar cuando las interpretación de una tirada se está convirtiendo en algo absurdo, extravagante. Pero ese apoyo no puede ser eterno, llega un momento en el que cada persona debe asumir sus tiradas, cometer fallos y aciertos sin ayuda de nadie. Una cosa es comentar, hacer puestas en común, compartir conocimientos, pero algo muy distinto es negarse a “cortar el cordón umbilical”.

Cuanto antes seamos capaces de enfrentarnos en solitario a las cartas, mejor. Por eso urge aprender una serie de estrategias que nos ayuden a adquirir soltura ante una tirada. Hay muchos caminos para facilitar el aprendizaje del Tarot, afianzar los conocimientos y adquirir seguridad. Fundamental es conocer los significados básicos de cada carta, ese es el primer trabajo y quien se salte este paso, no logrará ver en el Tarot más que un galimatías con cierto atractivo, pero totalmente incomprensible.

Una vez que somos capaces de relacionar cada carta con unos cuantos significados básicos, se plantea el problema de memorizarlos. He ahí el verdadero obstáculo, la memoria. Por un lado el visualizar de forma pasiva o activa las cartas, como iremos viendo en sucesivos posts, nos ayuda a integrarlas internamente, a que formen parte de nosotros. Que duda cabe de que es un ejercicio impagable y tremendamente positivo.

Pero hay más prácticas que podemos llevar a cabo, una de ellas es lo que yo llamo identificación y que, me imagino, que otras personas llamarán de otra forma, pero viene a ser lo mismo. La base de este ejercicio es muy sencilla. Al ser humano le gustan las cosas concretas, en general, la capacidad de abstracción no suele estar muy extendida. Entendemos aquello que podemos ver y tocar, en cuanto que tenemos que imaginar y recrear mentalmente, nos atoramos. No hay más que comprobar las enormes dificultades que solemos tener a la hora de realizar ejercicios de visualización. La mente divaga, se dispersa, mariposea de un tema a otro… Por todo esto, la identificación resulta más asequible y más manejable.

La identificación es un proceso muy básico: se trata de establecer una relación entre el significado de una carta y algún hecho cotidiano o bien, la descripción de una persona concreta, de carne y hueso, que conozcamos razonablemente bien. Pongamos ejemplos: tomemos la Estrella, ya conocemos sus significados básicos: es una carta que nos habla de ilusión, esperanzas, inocencia y creatividad. Por supuesto, significa muchas más cosas, pero se trata de tomar solamente los significados más característicos de este Arcano.

Una vez identificados los significados más elementales y representativos de esta carta, el siguiente paso será tratar de identificarlos con una persona de nuestro entorno, alguien real. Pensemos en familiares, amigos, compañeros de trabajo, vecinos… alguien que conozcamos y a quien sin duda podemos atribuir las cualidades que adornan a la Estrella. Quizás es esa vecina, vamos a llamarla Esther, siempre amable y positiva, que posee una candidez que llama la atención, siempre se ilusiona por todo y es tremendamente sensible… A partir de ahora podemos identificar esta carta con nuestra vecina Esther, de tal modo que cuando nos encontremos una tirada en la que esta carta represente a una persona, inmediatamente, asociaremos las cualidades de nuestra vecina Esther, con dicha persona, de tal modo que ya podemos asegurar que se trata de alguien dulce, ingenuo y positivo.

En este punto, merece la pena recordar que los Arcanos Mayores son arquetipos psicológicos que, o bien por separado o bien combinados entre sí, nos muestran todas las tipologías humanas existentes. De tal modo, que el asociar arquetipos con personas conocidas constituye un ejercicio mnemotécnico de primer orden. Puede suceder que nos encontremos con personas que son más complejas, si bien para identificar a nuestra vecina Esther nos basta con un Arcano, otras personas poseen más matices y tal vez necesitemos una carta más para poder describir de forma satisfactoria su forma de ser.

Pongamos otro ejemplo. Pensemos en un imaginario jefe, a quien llamaremos Ricardo. Nos encontramos ante un hombre de experiencia, todos acuden a él para pedirle consejo, es alguien que por su edad y forma de ser, inspira confianza, da esa sensación de que todo va a salir bien, que no hay problema que no pueda solucionarse y él siempre sabe las respuestas a cualquier cuestión, además es una persona de sólidas convicciones morales. Bien, podemos identificar aquí sin duda al Papa, pero sigamos imaginando y además de esas características de su personalidad tan pronunciadas, destacamos la inteligencia y capacidad de liderazgo, no sólo es experto, sino también inteligente y capaz, es decir, que posee conocimientos y los pone en práctica. Bien, tenemos una carta más para definir por completo a Ricardo, podría ser la combinación del Papa y el Mago.

Por supuesto, he definido dos personalidades muy positivas, evidentemente todos conocemos gente estupenda y gente bastante menos estupenda, se trata de asociar, para bien y para mal.
Pero no sólo podemos definir personas con la identificación, también situaciones, aquí ya podemos introducir a los Arcanos Menores.

Vayamos a los ejemplos. Imaginemos una situación e identifiquemos cartas con ella. La situación a definir sería la siguiente. Pensemos en una hipotética situación profesional; sentimos que llevamos mucho tiempo en el mismo puesto dentro de la empresa y que nos estamos estancando, no progresamos y cada vez se nos hace más cuesta arriba el día a día laboral. Ya tenemos una situación perfectamente identificada, sin lugar a dudas sentimos que la carta que nos representa en este momento es el Colgado.

Igual que hicimos con la personalidad, podemos definir una situación con dos cartas como mucho, aunque yo soy partidaria de utilizar, siempre que sea posible solamente una. Retomando el ejemplo del Colgado, el efecto que buscamos conseguir con la identificación es el siguiente: cuando se relaciona una carta con una idea o una situación que nos afecta personalmente, no sólo entendemos el significado externo, en el ejemplo sería el estancamiento, sino que, al identificarlo con una situación que vivimos de forma personal y directa, nos resulta más fácil entender en una tirada las sensaciones que esa carta provoca en la persona que nos consulta. De ese modo, al realizar a otra persona una lectura de Tarot, en el momento que nos aparece la carta del Colgado, sabemos que en ese punto de su vida esa persona se siente estancada, pero también podemos definir cuales son sus sentimientos puesto que nosotros los hemos vivenciado y tenemos perfectamente archivada e incorporada a nuestra experiencia vital esa sensación.

Haciendo estos ejercicios de identificación, conseguiremos que el contacto con las cartas sea mucho más estrecho, puesto que nos hablarán de cosas que conocemos, porque hemos vivido, así pues, la lectura se vuelve más real, deja de ser una combinación de datos y significados fríos, para convertirse en hechos ciertos que podemos sentir y comprender. Puedo asegurar que, realizando este ejercicio con todas las cartas, se abandona mucho antes el cuaderno de apuntes.
Como últimas anotaciones de carácter meramente técnico, aunque cada cual puede adaptar el ejercicio a su forma de pensar particular, yo pienso que es más práctico utilizar para identificar personas los Arcanos Mayores y las cartas de Corte de los Menores, es decir, Sotas, Caballos, Reinas y Reyes de los cuatro palos; y para identificar situaciones el mazo completo, pero, como en todo, cada uno sabe lo que mejor le conviene. Os invito a experimentar y a sacar vuestras propias conclusiones.

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