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sábado, 28 de enero de 2012

LA EMPERATRIZ SEGÚN AHIMSA LARA RIVERA

Tarot Morgan Greer
De nuevo recurro al maravilloso libro de Ahimsa Lara Rivera llamado “La sanación con el Tarot” (editorial Edaf en su 4ª edición), en esta ocasión para conocer lo que la autora nos comenta sobre la carta de la Emperatriz. No dejará de sorprenderme, por más veces que lea y relea el libro, la visión tan sencilla y novedosa que nos ofrece del Tarot y que no siempre es bien entendida por aquellas mentes menos flexibles que no ven con buenos ojos la flexibilidad en el estudio del Tarot o que creen que el trabajo espiritual necesita de alharacas y ruido para ser efectivo.

En un momento determinado A. L. Rivera defiende su método diciendo que es: “Demasiado simple quizá para cierto tipo de humanos que sostienen la opinión de que nada puede ser efectivo a menos de estar lleno de ruido, furia y acción. Mas yo sé que las potentes fuerzas del Universo trabajan sin ruido y sin fricción, como lo hace una maquinaria en sus más perfectas condiciones”. Teniendo en cuenta su postura, leamos su visión sobre la Emperatriz:

Cuando observamos la lámina denominada La Emperatriz en cualquier Tarot de los existentes, vemos una mujer sentada en un trono con los atributos de la realeza. Fundamentalmente, esta lámina representa para mí, al menos en su aspecto psicológico, a la mente creadora. En algunos tarots se puede apreciar el estado de gestación en el que esta emperatriz se encuentra; todo su simbolismo se refiere a multiplicación, reproducción y crecimiento; así que para mí es la naturaleza en pleno, viviendo dentro y fuera de lo humano, y, sobre todo, representa la actividad consciente en la mente inconsciente, que es lo que hemos dado en llamar imaginación. En el Árbol de la Vida, la Emperatriz está en el sendero que une Hokhmah con Binah, nuestra imaginación es tal vez la encargada de unir lo tradicional con lo intelectual, lo adquirido con lo aprendido.

La lámina anterior (La Papisa) se correspondía con la Luna y la podíamos relacionar, en las mitologías griega o romana, con la virginal y casta Diana; esto no es una mera fantasía elucubrativa, porque es obvia la relación entre los actos de la memoria y la acción de “cazar” asociada con Diana, señora de la Luna, pues podemos decir que pescamos o cazamos la idea o el recuerdo que en determinados momentos necesitamos. Bien, la lámina que estudiaremos ahora la relacionaremos con Ceres, señora de todo lo fértil y creativo, y, si la anterior representaba a la mente subconsciente que asumía el plano de la consciencia, ésta nos hablará del uso de la imaginación, hija de la unión entre el Uno (Mago, voluntad consciente) y el Dos (Sacerdotisa, subconsciente virgen).

El Mago representa el lado izquierdo de nuestro cerebro, relacionado con el pensamiento racional, consecuente con la facultad de escribir; leer y hablar; o sea, el más analítico de los dos y que opera de modo progresivo; la Suma Sacerdotisa representa al lado derecho de nuestro cerebro, relacionado con la visión espacial, con la belleza estética emotiva y con lo intuitivo; más sintético que el izquierdo, opera de forma integradora. Pues bien, la Emperatriz es la representación de la naturaleza o el amplio marco en el que estas dos actividades cerebrales se recrearán. La imaginación actúa desde el poder mental de hacer nuevas combinaciones de experiencias extraídas del almacén de la memoria del presente de ambos hemisferios.

Asociada correctamente a ambos, la imaginación es verdaderamente la entrada a una nueva vida y a un nuevo mundo. Podemos observar la exactitud de lo que representa la imaginación a través de mirar esta lámina: La naturaleza en todo su esplendor, donde la Emperatriz (imaginación) rige con armonía; las formas que asume nuestra vida son producto de su real majestad. Si tú fijas tu atención en imágenes de pobreza, miseria y debilidad, tarde o temprano serás parte de todo ello. Tu mago personal, es decir, tu plano consciente, no debe, por tanto, trabajar construyendo negras perspectivas resultantes del temor y la duda que aniden en el subconsciente por diversas razones, pues, de ser esto así, la imaginación creadora, hija de la razón y la intuición, sólo te dará imágenes de lo mismo, que dañarán todos los planos de tu mente, de los cuales te será muy difícil abstraerte.
Tarot Crowley
Hasta este momento el ser humano pone más énfasis en hacer y en realizar imágenes destructivas par sí mismo y el entorno que en ninguna otra actitud. Muchas veces me he preguntado si esta lámina, en la que vemos a una mujer en todo su esplendor, nos estará diciendo que el plano femenino, perceptivo e imaginativo, demasiado relegado, debe de obtener su puesto para que, además de hacer y realizar, el ser humano pueda “ser”. Hoy está demostrado que las imágenes son más fuertes y perviven más tiempo incluso que las palabras. La imaginación constructiva es el verdadero poder de todo ser humano.

Leonardo da Vinci sabía mucho del poder de imaginar; ¿quién nos dice que no fue su mente portentosa la que nos dio los maravillosos vuelos en aparatos que surcan hoy ya nuestros cielos, o que navegan por encima y por debajo de nuestros mares?; cuando medité por primera vez en esta lámina, me encontré con la Gioconda, y ella me contó cómo poder elevar mi vuelo descendiendo primero a mi interior más privado y me contó algún que otro secreto primordial de mi querido Leonardo.

Todos los sabios han comprendido el poder de la imaginación y ninguno lo ha expresado mejor que Eliphas Levi, cuyas palabras fueron inspiradas por esta figura de la Emperatriz. Querido lector: quizá a ti pueden parecerte muy lejanos estos, llamémosles, poderes, pero nunca vivió genio alguno que no hubiese estado algún tiempo donde tú te hallas ahora. Fíjate en el genio einsteniano y en cómo lo calificaron sus primeros profesores. Ninguno de los que pisamos la tierra hoy hemos dejado de pasar por todo ello, siendo acosados por los mismos, fuertes y problemáticos razonamientos. Sólo la paz, la serena felicidad y la habilidad de ordenar sincrónicamente todas las ondas mentales, nos ha salvado a algunos de la locura.

Si haces que la contemplación de esta lámina te penetre, tu vida interna comenzará un proceso de renovación. No importa lo que hayas sido en tu pasado, pues sólo cuenta tu presente desde el que puedes crear un mejor futuro. Establecer el sentido de la clave Emperatriz en tu carne y en tu sangre será como poner en movimiento fuerzas que, aunque en principio trabajen casi imperceptiblemente bajo la superficie, en el presente inmediato o futuro próximo te traerán efectos reales.

Ya lo sé, ya sé que mi método es quizás demasiado simple: ¡tan sólo sentarse delante de estas láminas y, mirándolas, dejar que nos “visiten y vistan por dentro”! Demasiado simple quizá para cierto tipo de humanos que sostienen la opinión de que nada puede ser efectivo a menos de estar lleno de ruido, furia y acción. Mas yo sé que las potentes fuerzas del Universo trabajan sin ruido y sin fricción, como lo hace una maquinaria en sus más perfectas condiciones. La invención humana requiere tremendas temperaturas y ruidos extremos, índice, por otra parte, del tremendo desperdicio de energía.

¿Para qué? Para producir transformaciones físicas y químicas altamente mecánicas y energéticas, que la más insignificante maleza o el más pequeño gusano llevan a cabo en esencia sin excesos de ningún tipo o percepción de grandes sonidos. Los seres humanos estamos lejos, muy lejos, en la escala ascendente de evolución con respecto a la naturaleza, pero caminamos sobre la Tierra como verdaderos dioses. Dioses que, en realidad, somos, pero dormidos e inconscientes de nuestro verdadero privilegio. Para algunos ya es un hecho que existen dioses que, bien despiertos, se mezclan entre todos los demás, quienes, sumergidos en profundo letargo, no los distinguen. Las claves del Tarot son uno de sus muchos regalos para que con su uso correcto (y no prostituyéndolo) hollemos el sendero que conduce a las cimas de la liberación.
Tarot Esotérico
La Emperatriz es esa parte del “ello” donde habitan los sueños, las leyendas y los mitos de todas las edades. A esta altura de nuestro particular encuentro, debo comunicarte que, sobre todo, las cuatro primeras láminas nos hablan de los sentidos del olfato, verbo, oído y vista. Es en la zona nuestra cabeza donde residen estos cuatro sentidos importantes, y es en nuestro cerebro donde todo lo que sentimos, pensamos o hacemos se elucubra y se autodescubre. En nuestra cabeza están cuatro de las nueve importantes puertas de nuestro santuario interior; cuyos velos sólo serán rasgados con la muerte o trasmutación del Yo inferior; cada uno de nosotros debe ser capaz de despertar al Cristo interno, aceptando cada Getsemaní particular como una esperanza de renovación y cambio.

En algunas culturas, lo relacionado con el hemisferio izquierdo se compara simbólicamente a lo masculino, a las formas de actuar activa e intelectualmente, mientras que el lado derecho es el símbolo de lo femenino o actuación pasiva, receptiva e intuitiva. Hoy se sabe, tras las muchas experiencias de meditación trascendental, que alcanzar niveles profundos meditativos provoca una sincronía que lleva al mayor equilibrio de estas dos fuerzas o formas de pensamiento. Meditando se alcanza el llamado estado luminoso, en el que se puede llegar a ser sintético y analítico, intuitivo e intelectual, receptivo y activo”.

2 comentarios:

  1. Realmente la vision meditativa de la Emperatriz nos lleva a enriquecer grandemente nuestro concepto sobre este arcano, y en mi mente tambien surgio la estampa de la Gioconda. Gracias Cristilof por ilustrarnos, Gladys

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    1. Hola Gladys

      Interesante la coincidencia que nos cuentas. Meditar sobre los Arcanos nos lleva a conocerlos mejor, a interiorizarlos de forma totalmente personal, a cada persona nos dirán una cosa distinta, según el momento en el que estemos, nuestro entendimiento, etc., lo importante es dejar que hablen... y tener la actitud abierta y expectante para escuchar.

      Un saludo y gracias a ti por compartir tu experiencia

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