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jueves, 31 de diciembre de 2009

TERCERA LEY HERMÉTICA: LEY DE LA VIBRACIÓN


“Nada está inmóvil, todo se mueve; todo vibra”.

Todo lo creado tiene movimiento, nada, absolutamente nada está en reposo total. Hay distintos grados de vibración, por supuesto. El espíritu vibra a la más alta intensidad, por el contrario, una piedra tiene una intensidad tan baja que parece algo estático, pero solo es apariencia, vibra pero de manera imperceptible.

Desde el electrón o el átomo hasta los planetas, todo se encuentra en perpetua vibración. Cada cosa, por minúscula o inmensa que sea, tiene su propia intensidad o frecuencia, como queramos llamarlo. Pero todo se mueve. Todo lo que es tiene movimiento.

Es muy conocido el ejemplo que se suele aplicar para entender este principio: la rueda que gira, a medida que aumenta la velocidad de su giro, va produciendo un sonido que se irá haciendo gradualmente más agudo, elevándose en la escala musical, hasta que llega a un punto en que las notas no son perceptibles para el ser humano pues escapan de su capacidad de audición; el hecho de que no podamos percibir el sonido no significa que no suene, es sólo que su vibración es tan rápida que excede la capacidad de nuestro sentido del oído.

Lo mismo podríamos decir de los colores de nuestra rueda giratoria, a medida que aumenta la intensidad del giro, dejamos de percibir los colores hasta que llega un punto en el que percibimos la ausencia de color, algo que no es real, pero sucede que el ojo humano no es capaz de registrar esa escala vibratoria, aunque no lo parezca, el color sigue estando ahí

Viendo esto, la cuestión es como aplicar este principio a la vida práctica de tal modo que reporte algo positivo. Es muy sencillo, el hermetismo nos dice con esta ley que todo vibra, por lo tanto cualquier emoción, pensamiento, deseo, sentimiento, etc., implica vibración. La vibración más alta es la que se acerca a lo espiritual y a todo tipo de emociones y pensamientos positivos, la más baja es la que se acerca a lo más denso y negativo.

Se trataría de trabajar sobre la calidad de los estados mentales, de modo que la mente se fuera polarizando en los estados más positivos, es decir, los de más alta intensidad; recordemos que las leyes que llevamos vistas hasta ahora nos dicen que todo es mente, por lo tanto el trabajo que hay que realizar es esencialmente mental y por otro lado también hemos visto que lo que existe en un plano se ve reflejado en los demás, así que este tercer principio nos dice que todo vibra a escalas distintas por lo tanto debemos subir la escala fijando nuestro pensamiento en la vibración más elevada.

Evidentemente las leyes no se contradicen unas a otras, sino que son partes de un todo que se debe aplicar en conjunto para obtener resultados positivos.

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miércoles, 30 de diciembre de 2009

TAROT DE MANTEGNA


Nos encontramos ante una baraja atípica, hay mucha confusión en cuanto a su autor y a su función. Hay quien dice que los niños de las clases altas utilizaban estas cartas para su educación; es decir, estaríamos hablando de unas cartas que guardarían una función pedagógica. No se puede constatar puesto que no se ha encontrado ningún documento escrito que avale esta teoría, claro que bien mirado, tampoco se ha encontrado ningún documento que diga lo contrario.

Al mirar estas cartas, es interesante recordar que se ha dejado atrás el medioevo para entrar en el Renacimiento, período en el que la cultura de la época hizo suyos los modelos de la antigüedad clásica, en estas cartas vamos a encontrar elementos de ambos períodos.
Existen dos versiones: la primera data del año 1460 aproximadamente y es una versión en blanco y negro, parece como si hubieran realizado un boceto que más tarde se perfeccionaría, la segunda es la más conocida y se sitúa cercana al año 1490, esta ya aparece llena de colorido y con un fondo mucho más elaborado.


Durante bastante tiempor se creyó que el verdadero autor era el pintor Francesco del Cossa (1436-1477) de Ferrara (Italia), pero no hay nada claro, pues son muchos los que aseguran que las dos versiones pertenecen a autores distintos, y se dan varios nombres: entre los que también figura el de Andrea Mantegna (1431-1506), que es quien da nombre a la baraja, aunque si bien es cierto que durante mucho tiempo nadie creía que fuera el verdadero autor, ahora resulta que cada vez son más los que vuelven a reclamar su autoría. En cualquier caso, del Cossa no podría haber sido el autor de la segunda versión por una lógica incompatibilidad de fechas. A no ser que desde el más allá…

Es difícil precisar hasta que punto podemos hablar de Tarot propiamente dicho cuando nos referimos a esta baraja, aunque es innegable que muchos de los Arcanos Mayores que nosotros conocemos hoy en día ya aparecían en ella.

Se trata de 5 palos de 10 láminas cada uno que enumeran:

- Las Clases Sociales que abarcan desde el Mendigo hasta el Papa.

- Las 9 Musas clásicas, con el añadido de la figura del “Príncipe de las Musas”, Apolo.

- Las Artes y las Ciencias: desde la Gramática hasta la Teología, pasando por la Retórica, la Filosofía o la Astrología.

- Las Virtudes y los Principios Cósmicos: las virtudes teologales se mezclan aquí con las cardinales de Platón: entre ellas nos encontramos a la Templanza, la Fuerza y la Justicia. Pero hay una curiosidad más y es que en esta serie se introducen a tres personajes de difícil clasificación que son Iliaco (se le relaciona con la Astronomía). Crónico (con la Cronología) y Cosmico (con Cosmología), hay quien ve en su inclusión un trasfondo pagano, pero como se dice en “El Arte del Tarot” edit. Orbis: “Puesto que en la Edad Media, las virtudes eran concebidas como cualidades angelicales, es evidente que estas tres figuras deben referirse a conceptos idénticos”. Imposible saber quién tiene razón.

- Los 7 planetas conocidos en aquella época a los que se añaden para completar la serie de diez: La Octava Esfera, el Poder Celestial o Primer Impulso y la Luz Divina o Primera Causa.


El orden de las cartas lleva a pensar que está de acuerdo con el orden universal para la creencia de la época. La baraja empieza con los más bajo de la escala social que es el Mendigo (que recuerda muy sospechosamente al Loco de las barajas más convencionales), para ir ascendiendo poco a poco por la escala hasta llegar a la causa primigenia que sería Dios: la Prima Causa o Primera Causa, o también la Luz Divina, como la han llamado en alguna traducción un tanto cursi.

A quien le guste esta baraja especialmente tal vez le interese saber que existe un libro dedicado a ella: “El Tarot de Mantegna” Raimon Arola edit. Alta Fulla. He leído algunos extractos nada más, así que no voy a dar una opinión sobre algo que no conozco.
Y por supuesto nada mejor que visitar sus imágenes en:

http://www.consultacartas.com/tarot_mantegna.html

Por cierto, hay un pdf muy interesante y resumido sobre la obra de Andrea Mantegna:

Independientemente de que sea o no el autor de esta baraja, siempre está bien conocer algo más.

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martes, 29 de diciembre de 2009

LA TORRE


Siempre se ha dicho, y no sin razón, que no se puede construir un edificio nuevo sin derribar antes el viejo. Y eso es lo que representa esta carta. Es esa sacudida que afecta hasta los cimientos, pero no destruye por el simple hecho de destruir, sino que da la oportunidad de empezar desde cero. Todo eso significa la Torre, que en algunas barajas se llama la Casa o la Mansión de Dios.

Esta carta no se puede decir que sea alegre, su fondo es negro. Al ver la imagen de la Torre es muy difícil no establecer una relación con la Torre de Babel, representación de la soberbia y de la ignorancia del ser humano. Es por eso que la Torre aparece solitaria en un pico aislado y abrupto, el ser humano aunque lo crea, no vive aislado en su torre de marfil, sino que pertenece a un algo mucho mayor que no entiende, pero que está ahí, por lo tanto esa filosofía errónea que habla del ser humano como entidad separada del resto es falsa. Por eso un rayo procedente de lo más alto viene a sacudir la Torre para proporcionarle la Iluminación.


Ese rayo incide directamente en la Corona que preside la Torre, dicha corona no es más que una falsa Kether (primera esfera del Árbol de la Vida). Es ese falso conocimiento, la espiritualidad engañosa que salta por los aires en cuanto el rayo de la verdadera iluminación entra en contacto con ella.

Flotando en el oscuro fondo vemos veintidós llamas con la forma de la letra hebrea YOD (10ª letra del alfabeto hebreo que simboliza al origen y al padre), no es un número elegido de forma caprichosa: es el número de letras hebreas y también es el número de cartas que conforman lo que denominamos Arcanos Mayores dentro del Tarot. Estas llamas se dividen por un lado en doce: los signos astrológicos y por otro en diez que podrían representar las diez esferas que conforman el Árbol de la Vida.

En algunas barajas la Torre está formada por 22 hileras de ladrillos, hay que recordar que el ladrillo es una construcción humana, por lo tanto simboliza el uso erróneo del lenguaje creado por el hombre. No vemos este detalle en la carta de Rider-Waite, pero es interesante conocerlo. En cuanto a las tres ventanas, que en esta versión aparecen llameantes, existen varias versiones: una dice que representan las aperturas al exterior es decir, la receptividad, otra dice que correspondería a un rostro humano y la que más me gusta es la que dice que representan los tres planos principales de la existencia humana: material, mental y espiritual. Cada cuál puede escoger su favorita.

Vemos que a ambos lados de la Torre, unas figuras humanas caen por la sacudida del rayo. Estas figuras representan a un hombre y una mujer, son la consciencia y la subconsciencia respectivamente. Podríamos recordar al ver estos personajes a Adán y Eva, pero en esta ocasión vemos que son figuras vestidas, tal vez porque sus ropas son los disfraces con los que se ocultan.

Para quien sienta un desagrado profundo por esta carta, habría que recordarle que siempre tras el necesario despertar violento que provoca el rayo de la iluminación, viene la claridad que simboliza la Estrella.

Indudablemente el planeta que representa la Torre, como no podía ser de otro modo, es Marte.

SIGNIFICADOS GENERALES: La Torre representa la destrucción brusca de algo estructurado, de lo que teníamos por seguro e inamovible, del mundo y la realidad tal como los concebíamos. En determinados momentos sabemos que es urgente realizar un cambio en nuestra vida o en nuestros pensamientos, pero nos aferramos a lo ya conocido, no porque sea mejor, simplemente porque es lo que conocemos y creemos que podemos manejar, es entonces cuando la Torre irrumpe para recordarnos que nada es eterno e inamovible y el universo y la vida están en permanente movimiento; por eso la Torre puede producir dolor, porque nos aferramos a lo antiguo mientras lo nuevo invade nuestra vida arrasándolo todo. Cuanto más grande es la resistencia, mayor es el dolor. La Torre nos enseña a aceptar lo nuevo y aprovechar la corriente para fluir con ella, no contra ella.

DERECHA: Destrucción brusca de algo estructurado, cambio repentino, acontecimiento súbito y devastador, conmoción. Ruina, rupturas de todo tipo. Encarcelamiento, hospitalizaciones, accidente, catástrofe. Renuncia de un cargo público.

INVERTIDA: Ruptura, caída, destrucción. Callejón sin salida. Miseria, indigencia, catástrofe imprevista, mala racha continua. Terrorismo, atentado.


AMOR:

DERECHA: Interferencias de familiares que pueden acabar mal. Rupturas. Pelea con la pareja. Tragedia familiar.

INVERTIDA: Ruptura, separación, divorcio. Prácticas de magia negra. Viudez.


TRABAJO:

DERECHA: Cambio radical. Conflictos, malentendidos en el trabajo. Ruptura con un socio. Quiebra de negocio. Embargos.

INVERTIDA: Buscar apoyos fuera del círculo habitual. Ventas que no se cobran. Despido. Pérdidas. Quiebra.


SALUD:

DERECHA: Hospitalizaciones, operaciones. Accidentes y caídas. Aborto espontáneo. Enfermedad grave repentina.

INVERTIDA: Problemas psíquicos o emocionales. Caídas, lesiones, contusiones. Operación quirúrgica. Aborto.

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lunes, 28 de diciembre de 2009

SEGUNDA LEY HERMÉTICA: LEY DE LA CORRESPONDENCIA


“Como es arriba es abajo; como es abajo es arriba”.
Este principio opera en todos los planos: material, mental o espiritual. Estos tres planos a la vez se dividen en varios subplanos. Existen muchos Planos del Ser, muchos subplanos de la vida, muchos grados de existencia en el Universo. Pero estas tres grandes divisiones sirven para entender, aunque sea en líneas generales, que hay varios planos de existencia que, lejos de estar separados unos de otros, se interpenetran e interactúan unos con otros.

Este principio se refiere a la similitud o sintonía entre los diversos planos vibratorios del universo. Las mismas leyes que actúan en los planos más densos y materiales, actúan en lo sutil y viceversa. El Principio de Correspondencia actúa haciendo que lo similar atraiga a lo similar por una sintonización de la frecuencia vibratoria y explica la constante relación entre los acontecimientos internos y externos. Tal vez al axioma que encabeza este comentario deberíamos añadirle una frase más: “Como es adentro es afuera, como es afuera es adentro”.



Hay una influencia recíproca entre el ser humano y la naturaleza y entre nuestro mundo interno y nuestra realidad material. De esta manera, operando en nuestra realidad externa influiremos en nuestro mundo interno y viceversa.

Es más fácil entender este principio si se ha comprendido el principio anterior: La Ley del Mentalismo. Ahora que ya sabemos que todo es mente, que toda creación es mental, este principio va un paso más allá y nos enseña que todo lo que nos sucede en cualquier plano de nuestra existencia se refleja en los demás planos. Y aún más, nos pone ante la ley del libre albedrío puesto que escogemos pensar lo que pensamos y por lo tanto en el plano físico encontramos situaciones y personajes afines a los pensamientos escogidos.

Hay un ejemplo al que se suele recurrir para explicar esta ley y, creo yo, resulta bastante explícito: Una persona que en sus objetos personales, su lugar de trabajo, sus armarios, cajones, etc. está inmersa en el caos y el desorden más absoluto, verá esta situación del plano material reflejada en otros planos, por ejemplo en el plano mental, su mente estará sumergida en un desorden total, por lo tanto veremos que hay una correspondencia en ambos planos. Al contrario puede suceder también que aquella persona que es muy desordenada mentalmente, que no es capaz de fijar su atención en nada concreto y salta constantemente de una cosa sin ningún sentido ni hilazón, será una persona tremendamente desastrosa con sus pertenencias materiales.

Casos como estos podemos ir aplicando a todo lo que vemos en nuestra vida, nuestros actos reflejos, las cosas que hacemos y la forma de hacerlas, son el espejo de lo que anida en nuestra mente. Una persona de manías fijas, tremendamente rutinaria y que no deja absolutamente nada a la improvisación, será una persona que esté reflejando en el mundo material una rigidez e inflexibilidad residentes en el mundo mental Todo tiene su correlación en todos los planos de la existencia.

Esta ley además, guarda muchos paralelismos con la Física Cuántica. Según nos dice esta disciplina, los pensamientos moldean los electrones, formando su estado y precipitando en el mundo material la concretización de lo pensado. En resumen se podría decir que la Física Cuántica es la Física de las Posibilidades y nos enseña que como nada es estable y todo está en un estado de potencialidad, cualquier cosa es posible, puesto que esas probabilidades dependen del observador y según lo que éste piense, así será lo manifestado.

Amit Goswani, profesor de física en la universidad de Oregón, lo explicó de una forma muy simple pero tremendamente clara: “Las micropartículas se comportan según lo que hace el observador: cuando el observador mira se comporta como una onda, cuando no lo hace, como una partícula”.

Toda esta energía mental contiene una poderosa fuerza que atrae todo lo que le es afín. Por lo tanto la cualidad de nuestros pensamientos es la que trae circunstancias, personas y objetos que están en consonancia con ellos. Pensamientos de tristeza crearán situaciones que refuercen esa emoción, personas que nos provoquen esa emoción y cosas que nos anclen en esa emoción.



Por lo tanto sería muy interesante que empezásemos ya mismo a atraer cosas y elementos más acordes con lo que nos gustaría ver crecer en nuestra vida. La Ley de Correspondencia nos asegura que lo que exista en nuestro plano mental se reflejará en el físico, así que no está de más recordar el axioma con el que comencé este post: “Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba” y, por supuesto, a ponerlo en práctica.


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miércoles, 16 de diciembre de 2009

EL HOMBRE MÁS FELIZ DE LA TIERRA


Se habló de él pero poco. No interesaba. Este hombre no era el amante de nadie famoso, no era el protagonista de ningún reallity, ni había estafado, engañado, robado, matado,… o cualquier cosa que se nos pueda pasar por la imaginación. No estaba implicado en asuntos de drogas o de sexo, no era un famoso que iba a la cárcel o que protagonizaba un escándalo, no estaba rodeado de morbo ni de sangre. Precisamente se trataba de una persona completamente ajena a todo lo que hoy importa a la inmensa mayoría de las personas: Es un hombre feliz, por lo tanto aburrido y carente de interés.

Su nombre es Matthieu Ricard y en el año 2007 varios reportajes dieron a conocer a este hombre con el título del “hombre más feliz de la tierra”. Fue un nombre del que se habló durante poco tiempo, luego no se volvió a hablar de él en los medios de comunicación.

¿Y cuál fue el motivo de ese fugaz interés por los medios? Tras haber sido objeto de estudio de varias universidades de Estados Unidos durante años; su cerebro fue sometido a todo tipo de mediciones constantes resonancias magnéticas nucleares, en sesiones de hasta tres horas de duración. Su cerebro fue conectado a múltiples sensores con el objeto de medir sus niveles de diversas sensaciones: estrés, tristeza, satisfacción, ira, etc.

Estableciendo una tabla de niveles de felicidad cuyos parámetros se establecían entre el nivel de muy infeliz que se situaría en 0.3 muy feliz que se sitúa en -0.3. Esta tabla recibió el curioso nombre de “felizómetro” Estos criterios se constituían a través de los mismos estudios realizados con cientos de voluntarios.

Los resultados de Matthieu Ricard superaron todas las expectativas puesto que logró una puntuación de -0,45

Sin entrar en demasiados detalles se podría resumir la biografía de Ricard diciendo que fue una persona educada y criada en un ambiente intelectual y artístico; su descubrimiento de la filosofía budista hizo que su vida sufriera un cambio radical.
Matthieu Ricard nació en el año 1946 en París en un ambiente intelectual. Su padre era un escritor y filósofo, miembro de la Academia Francesa, su madre era pintora. A los 20 años viajó a la India sintiendo curiosidad por los reportajes que sobre los maestros espirituales vio en la televisión. Durante varios años realizó varios viajes en verano a la India.

Matthieu se doctoró en genética celular en el Instituto Pasteur junto a un premio Nobel: Françoise Jacob. En 1972, con tan solo 26 años, recién conseguido el doctorado y con un brillante futuro profesional y social por delante, decidió abandonarlo todo y marcharse definitivamente al Himalaya.
Durante años estudio con diversos maestros budistas hasta que en el año 1989 se convirtió en interprete del Dalai Lama, lo que le llevó a viajar por occidente de nuevo.

Sería en el año 2000 cuando se involucró en un ambicioso estudio sobre la meditación y el poder de la mente sobre el cerebro, que aún continúa. Las conclusiones ya las hemos visto: Ricard sobrepasó con creces el límite del “felizómetro”. Y la explicación que da para conseguir semejante record es muy simple: la plasticidad mental para sustituir los pensamientos negativos por otros positivos, para él la felicidad puede aprenderse, desarrollarse y mantenerse, es cuestión de poner en práctica los principios que él ha seguido: desapego y contemplación.
Así se simple, así de complicado. Os animo a investigar más sobre esta figura, es un persona que merece la pena conocer.
Este enlace os lleva a un video muy interesante y debajo de la pantalla podéis elegir el idioma de los subtítulos.

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viernes, 11 de diciembre de 2009

PRIMERA LEY HERMÉTICA: LEY DEL MENTALISMO (II)

"El TODO es Mente; el universo es mental".

Todo existe dentro del todo y nada existe fuera del todo. Eso quiere decir que todo lo existente está dentro de esa infinita mente pensante que es el Todo, por lo tanto todos tenemos una conexión con todo lo existente. Es un error pensar que estamos separados unos de otros, el Todo es un inmenso mosaico de vasos comunicantes de tal forma conectados entre sí que cualquier pensamiento, cualquier acto que se origina en uno de nosotros afecta a resto de los componentes del Todo.

Cada uno de los pensamientos que tenemos, cada emoción, sea de la cualidad que sea, afecta a la inmensa red interconectada en el Todo. El sentimiento de ira que alguien siente a 6.000 km de distancia, afecta a todo el colectivo del mismo modo, aquel sentimiento de gratitud que otra persona emite a 10.000 km contrarrestará al anterior y así de forma infinita.

Puesto que integramos el Todo, participamos de sus características, somos infinitos y eternos, simplemente desaparecemos de un plano de existencia para aparecer en otro; lo que llamamos final es a la vez principio de otra cosa, de otro estado del ser que no es ni mejor ni peor, es simplemente distinto. Quizás la enseñanza más interesante que esconde esta Ley del Mentalismo es la creación mental, pues como ya hemos visto, es la clave para crear las condiciones de vida y mente deseables. Lo que pensamos y lo que creemos dan forma a la vida que tenemos actualmente, por lo tanto el cambio de pensamiento y de creencias crearía nuevas condiciones en nuestra vida más acordes con aquello que anhelamos.

Creer que somos unos incapaces nos convierte en verdaderos ineptos, creer que no nos merecemos ser felices, es una apuesta segura al fracaso y la desgracia. Pero muchas veces no somos conscientes de que nuestras creencias influyen decisivamente en nuestras vidas. O tal vez sería mejor decir que puede que sí seamos conscientes de este hecho, pero decidimos no hacer nada al respecto. Quien quiere estudiar las leyes del Kybalion pero no tiene intención de ponerlas en práctica será como aquel que compra un carísimo Ferrari para luego encerrarlo en un garaje y jamás usarlo, ¿para qué sirve? El conocimiento hay que utilizarlo, la acumulación de conocimientos no sirve absolutamente de nada si no se pone en práctica.

Mucha gente pone excusas: “Si fuera tan fácil cambiar el pensamiento cientos de miles de personas lo habrían logrado. Hay mucha gente que lee este tipo de libros, que hace cursos, que participa en talleres, que practica disciplinas de meditación, etc. y no lo logran”.
A las personas que piensa estas cosas me gustaría decirlas que el leer libros o asistir a cursos no te convierte en experto en nada, lo único que te hace adquirir un conocimiento es trabajar en ello de forma constante y sin desanimarse, hasta que de pronto un día empiezas a sentir que algo ha cambiado en ti y que ya no te resulta tan difícil calmar tu mente y llevarla a pensamientos y sentimientos más positivos. Es un conocimiento que se adquiere por trabajo constante, en una palabra: por acumulación.

En breve en el apartado de Fuentes y Biografías dedicaré una entrada a la figura de Matthieu Ricard a quien se le ha dado el sobrenombre de “el hombre más feliz de la tierra”, no sin motivos. Es una biografía especialmente interesante puesto que es un ejemplo claro y, medido científicamente, del poder positivo que tiene la mente sobre el cuerpo y sobre la personalidad. Hasta entonces, animo a quien lea esto a empezar a trabajar con la mente de una manera más positiva.



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lunes, 7 de diciembre de 2009

FRANZ BARDON

Si Franz Bardon hubiese vivido unos cuantos años más, estoy convencida de que se habría convertido en una de las grandes figuras del ocultismo del siglo XX. De su biografía personal poco se puede contar, pues hay muchos datos confusos y muy pocas certezas. Nació en Opava en lo que hoy es la República Checa en 1909 y murió en 1958. Según reza la leyenda, en realidad era un Adepto que encarnó en el cuerpo de Franz, cuando era un adolescente, a ruegos del padre de éste, que pedía la guía de un maestro espiritual.

En su juventud trabajó con el pseudónimo de Frabato, en espectáculos en los que demostraba sus dotes ocultistas, pues era mucho más que un simple ilusionista o mentalista; en aquella época eran muy comunes esta clase de entretenimientos.


Cuando Checoslovaquia fue tomada por el ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial, Franz fue internado en un campo de concentración durante más de tres años. Después de su liberación volvería a sus espectáculos ocultistas y escribiría sus libros, auténticas obras maestras del ocultismo, poco conocidas pero muy apreciadas por los estudiosos del hermetismo, por su aplicación práctica.

El régimen comunista checoslovaco de nuevo le encarcelaría, por motivos que no están demasiado claros, en la década de los cincuenta. Sería en prisión donde moriría de una pancreatitis.
Franz Bardon nos dejó solamente tres libros escritos por él:

“Iniciación al Hermetismo” (1956): Este libro es el primero de la serie y hace referencia al desarrollo de los poderes que representa la primera carta del Tarot, es decir: el Mago. No es un libro teórico, ni mucho menos, todo lo contrario, es un compendio de Magia práctica perfectamente estructurado de forma progresiva; como entrenamiento en el ocultismo existen pocos manuales tan claros y completos. Merece la pena al menos leerlo y, para aquellos realmente interesados, seguir sus indicaciones paso a paso. Son ejercicios que tienen incidencia en los planos mental, astral y físico. Es importante decir que Bardon ofreció su programa de ejercicios sin basarse en ningún tipo de religión o creencia filosófica u ocultista.

“La Práctica de la Evocación Mágica” (1956): Este libro constituiría un paso más allá en el adiestramiento ocultista. El desarrollo del secreto de la segunda carta del Tarot: La Sacerdotisa. El arte de la evocación y contacto con los Seres Espirituales de las distintas Jerarquías, con los rituales precisos para cada caso en concreto. Eso sí, hay un requisito imprescindible para tener éxito y es el haber desarrollado las habilidades y cualidades que proporciona el libro anterior. Es un entrenamiento gradual, por lo tanto se debe seguir el orden de los libros para que el dicho entrenamiento resulte productivo.

“La Clave de la Verdadera Cábala” (1957): Este libro desvela los secretos más profundos de la Cábala, de una forma muy práctica y fácil de entender. El uso de las letras con su correspondiente color, sonido, etc. tanto de forma individual como combinada, es explicado de una manera bastante asequible, teniendo en cuenta lo farragoso que puede resultar a veces el estudio Cabalístico. En este libro lo práctico prima sobre lo teórico, no hace referencia a la cosmología hbrea que puede resutar bastante complicada, se centra en las letras y sus múltiples usos. Para Bardon, la Cábala sería el secreto de la tercera carta del Tarot: la Emperatriz.


Este enlace os llevará a los tres libros escritos por Franz Bardon directamente:

http://www.quedelibros.com/autor/3170/Bardon-Franz.html

Tras su muerte aparecieron una serie de libros que hacían referencia a su personalidad o a hechos de su vida, pero no están escritos por él, aunque en algún caso pudiera parecerlo. Sin duda el más conocido y fácil de encontrar es la novela “Frabato el Mago”, en ella se nos relata la vida del mago Frabato, representante de la Magia Blanca en lucha permanente contra los representantes de una logia de Magia Negra. Huelga decir, que Frabato es el alter ego de Bardon, pero en contra de lo que encontraremos en la portada de este libro, no está escrita por el propio Bardon, sino por su secretaria y alumna Otti Votavova, aunque el esquema inicial fue obra del propio Bardon quien dio a Otti sus apuntes e impresiones para que escribiera su biografía, pero por los motivos que fueran, ella prefirió novelar los hechos y no se puede reconocer a Franz Bardon totalmente en el personaje central. Simplemente es una novela entretenida.

También existe un libro escrito por su hijo Lumir titulado: “Recuerdos de Fanz Bardon” que es de tipo biográfico y por lo tanto desde el punto de vista ocultista no es demasiado interesante.

Siento decir que en el caso de estos dos últimos libros, no he podido encontrar ninguna versión para descargar. De todas formas, todos los libros que he mencionado pueden encontrarse en la editorial Mirach.




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jueves, 3 de diciembre de 2009

EL DIABLO


Sin duda es una imagen odiada, temida y también adorada por ser mal entendida. El Diablo del Tarot no representa la figura del Ángel Caído, no es el rival de Dios. Muy al contrario, representa algo mucho más terrenal y mundano: nuestro lado más oscuro. Es esa sombra que todos tenemos y que, en la mayoría de las ocasiones, no queremos reconocer en nosotros mismos pero si que detectamos rápidamente en los demás.

Esta figura un tanto desagradable se yergue sobre un remedo de la piedra cúbica, que es en realidad un rectángulo oscuro (el conocimiento incompleto) ante un fondo negro que representa nuestra ignorancia. Esta piedra está adornada en su parte frontal con una gruesa argolla de la que cuelgan las cadenas que aprisionan a dos personajes que recuerdan, de forma sospechosa, a las figuras que ya vimos en la carta de los Enamorados.

Efectivamente, aquí volvemos a encontrarnos con Adán y Eva, desnudos, pero en esta ocasión uno cuernos adornan sus cabezas, a la vez que vemos sendas colas asomando por detrás de ellos, en el caso de Eva se remata con un racimo de uvas y en el de Adán con una llama prendida por la antorcha que porta el Diablo, representan el materialismo y los placeres más carnales. La parte más baja y más instintiva del ser humano es lo que simbolizan.

Las cadenas que aparentemente les retienen aprisionados junto al Diablo son ficticias, están tan flojas que perfectamente podrían liberarse de ellas, no hay más que ver la holgura de las mismas en sus cuellos. Pero no se liberan porque este arcano el la ilusión del cautiverio, son las cadenas que nosotros mismos nos ponemos y, aunque podríamos hacerlo, nos negamos a quitar, pensamos que al no apretar nuestro cuello no nos hacen daño, sin darnos cuenta de que no dejan de ser cadenas en nuestro cuello.

La figura central de la carta es el Diablo visto en su forma más tradicional. Sobre su frente encontramos el pentagrama invertido, que simboliza el uso negativo de la Magia. Siempre conviene recordar que existe la Magia, el tono blanco o negro se lo ponemos nosotros según sean nuestras intenciones al utilizarla. El pentagrama invertido representaría la Magia negra. Su cabeza de macho cabrío nos recuerda esas representaciones medievales de los aquelarres y el Baphomet de los Templarios.

Una alas extendidas de murciélago surgen de su espalda, recordándonos que su reino es la noche, la oscuridad. Sus repulsivas patas peludas acaban en unas garras que recuerdan las de un águila, lo que reflejaría el elemento Agua presente en esta carta, y es que las emociones están en todo lo oculto, todo lo oscuro que hay en el ser humano, evidentemente, las emociones más turbias y densas.

El gesto de sus brazos nos recuerda levemente el que ya vimos en la carta del Mago. Su mano derecha alzada está extendida mostrándonos el símbolo astrológico de Saturno, recordemos que este planeta es el regente del signo Capricornio que representa esta carta. Saturno es el planeta que limita y restringe. Su mano izquierda porta una antorcha encendida pero hacia abajo, son los poderes de Marte cuando se usan de forma invertida. Su luz es escasa, pues la luz que procede de la ignorancia humana siempre es débil y falsa.

Como ya hemos visto, el signo astrológico asociado al Diablo es Capricornio.


SIGNIFICADOS GENERALES: Esta carta es una de las peor entendidas del Tarot, tiene un significado negativo, por supuesto, pues hace referencia a aquellas obsesiones y esclavitudes que nos atan a algo o a alguien, pero son dependencias que nosotros elegimos libremente, nadie nos obliga salvo nosotros mismos, por eso mismo la liberación de dichas sumisiones depende de nosotros mismos: elegimos atarnos así que también podríamos elegir liberarnos. Hay otro significado al que se le da menos importancia, un error, y es aquel que rompe con las reglas establecidas, cuando la persona se siente impulsada a hacer algo que probablemente no está bien visto, pero necesita hacerlo para su propia liberación.

DERECHA: Maldad, astucia, violencia, fatalidad. Vicios, obsesiones, adicciones. El ego. Éxito por procedimientos dudosos, el fin justifica los medios. Falsos amigos. Venganza, autodestrucción. La persona dominada por la materia.

INVERTIDA: Revolución, hacer algo a pesar de los demás. Liberación, alivio. Los demonios del pasado. Desorden, abuso, prostitución crimen, suicidio. Magia negra.


AMOR:

DERECHA: Relaciones pasajeras, promiscuidad, sexualidad.

INVERTIDA: Celos. Abusos, escándalos, prostitución.


TRABAJO:

DERECHA: Éxito abusando de los demás. Honestidad dudosa. Ambición desmedida. Aumento de sueldo, de ganancias, de beneficios en las inversiones.

INVERTIDA: Inversiones que no traen beneficios. Negocios turbios: tráfico armas, blancas, droga, etc. Traiciones. Timos, engaños.


SALUD:

DERECHA: Enfermedades venéreas hereditarias (hemofilia, etc.). SIDA, tumores.

INVERTIDA: ETS, accidentes, virus, suicidio.

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