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domingo, 21 de febrero de 2010

TAROT ADIVINATORIO. ¿QUÉ PODEMOS VER?

El Tarot tiene múltiples usos, si bien el más conocido es el adivinatorio. A mi me gusta pensar en el Tarot como un método multifunciones, con variedad de aplicaciones. En mi opinión, el mejor uso que se le puede dar al Tarot es el evolutivo, y a él dedicaré una sección completa, pero entiendo que si hay algo que desde el comienzo de su historia ha preocupado al ser humano es el futuro, y el Tarot es una herramienta magnífica para, más que averiguar, aclarar dudas sobre ese futuro.

Pensemos en la pregunta que planteo en el título de este post: ¿Qué podemos ver? Muchas personas creen que el Tarot es una ciencia poco menos que matemática que va predecir con fechas y nombres exactos todos los acontecimientos que nos van a suceder a corto o largo plazo.

Cuando empezamos a estudiar el Tarot nos afanamos en aprender y acumular listas y más listas de significados, no contentos con las que ya nos hemos aprendido, recopilamos más significados aún, buscamos en Internet, en libros, revistas especializadas, vamos a cursos y todo esto ¿para qué? Simplemente para ir dilatando el momento fundamental, que es el de ponernos a trabajar seriamente con el Tarot.

Esto es uno de los grandes peligros para quien empieza, esas tácticas están destinadas a retrasar el momento en el que se trabaja en serio con el Tarot, ante esto cabe preguntarse si no será por que las expectativas son tan altas (y tan erróneas) que el miedo a que no se cubran es demasiado grande. Por eso es muy importante tener claro que se puede esperar del Tarot.

Cada arcano representa una serie de arquetipos, fuerzas existentes, que siempre han estado ahí, acompañando al hombre a través de los tiempos, representan rasgos de la personalidad, defectos, virtudes, miedos, retos, situaciones,… en estas 78 cartas están representadas todas las experiencias que puede atravesar el ser humano. Engloban todas las posibilidades habidas y por haber.

El Tarot aconseja, previene, avisa, sugiere, nunca sentencia, o al menos nunca debería sentenciar, pero está claro que una cosa es el Tarot y otra muy distinta la interpretación que se le da. Una de las personas de las que más aprendí decía: “El Tarot jamás se equivoca, el que se equivoca es el que lo interpreta”.

Eliphas Leví llegó a decir: “El Tarot es un oráculo verdadero y responde a todas las preguntas posibles con precisión e infabilidad. Un prisionero sin otro libro que el Tarot, si supiera como utilizarlo, podría en pocos años adquirir una ciencia universal y sería capaz de hablar acerca de todas las materias con inigualable conocimiento e inexhaustible elocuencia. El oráculo del Tarot da respuestas tan exactas como las matemáticas y medidas tan perfectas como las armonías de la naturaleza. Con la ayuda de estos signos y de sus infinitas combinaciones, es posible llegar a la revelación natural y matemática de todos los secretos de la naturaleza. El valor práctico del Tarot es verdadero y por sobre todo maravilloso”.


El Tarot es un trabajo de paciencia, no de resultados inmediatos. Siempre se puede dar el caso de personas especialmente dotadas, cuya predisposición natural facilitan el trabajo. La inmensa mayoría de las personas, en cambio, necesita una dedicación constante para empezar a obtener resultados. No olvidemos algo importante, el Tarot es uno de tantos métodos que sirven de puente entre el consciente y el subconsciente, lo mismo ayuda trabajar con una bola de cristal o con un cuenco de agua. La clave está en ese estado especial en el que entramos al contemplar las cartas y que dispara una serie de resortes internos.

Si en un principio las lecturas se ciñen lo más posible a los significados predeterminados que hemos aprendido, a medida que pasa el tiempo, empezamos a alejarnos de esos significados puesto que las cartas empiezan a sugerirnos, a hablarnos y nosotros no tenemos más que hacer que predisponernos a escucharlas. Llega un momento en el que empiezas a tomar conciencia de que las cartas tienen vida propia y por lo tanto no podemos constreñirlas a un listado rígido de significados, por el contrario, cada vez nos alejamos más y más de ellos porque ya no tienen validez para nosotros, las cartas hablan su propio lenguaje.

Ese estado especial de relación profunda con las cartas no se adquiere de un día para otro, es resultado del trabajo asiduo, pero también del trabajo meditativo con los arcanos de forma individual y también colectiva. Pero hasta que se llegue a dicha relación, hemos de trabajar con las cartas de forma más mecánica.

Es importante conocer los significados de las cartas, pero también hemos de conocer una serie de tiradas que nos traduzcan aquello que nos quieren decir las cartas. De este modo las cartas adquieren valores distintos según la posición concreta que ocupan en la tirada. Si, por poner un ejemplo, nos encontramos una carta de carácter más bien negativo en una posición favorable, su significado se suavizará notablemente; evidentemente, lo mismo sucede a la inversa, una carta positiva en una posición contraria o negativa, empeorará su significado.

Antes de terminar me gustaría dedicar unas líneas a la eterna pregunta que todos, absolutamente todos los que nos acercamos al Tarot nos hemos hecho al empezar a leer las cartas: ¿Cómo se qué significado concreto debo dar a una carta en una tirada cuando dicha carta tiene tantísimos significados? La respuesta es muy sencilla: sólo meditando sobre los arcanos y desarrollando la capacidad de la intuición. Al principio cuesta, pero llega un momento en el que la mente se relaja y deja de aferrarse a lo memorizado, para dejar que sea la sabiduría interior la que hable.

Y no olvidemos un punto fundamental: Hay algo que se llama libre albedrío y no deberíamos olvidarlo nunca, es una responsabilidad hacer una lectura de Tarot, muchas personas van a tomar al pie de la letra lo que se diga en esa lectura, por eso es importante aconsejar e insinuar, no sentenciar. El Tarot puede mostrar soluciones en las que el consultante no había reparado, muchas veces nos empeñamos en una sola dirección cuando realmente hay múltiples opciones, el Tarot nos puede mostrar unas cuantas. Es muy útil para saber si estamos en un momento propicio para tomar tal medida, hacer algo, emprender un nuevo camino… son muchas las posibilidades, pero lo más importante es que la última decisión debe ser exclusivamente del consultante.

En esta nueva sección de tiradas intentaré explicar algunas de las muchas que existen, tanto para los Arcanos Mayores como para la baraja entera. Hay miles de tiradas, incluso se podría decir que existen tantas tiradas como lectores de Tarot, eso es lo interesante, que cada cuál puede inventar su propia tirada, amoldarla a su gusto, el Tarot da una libertad de acción increíble. Iremos viendo algunas tiradas tradicionales y otras menos conocidas y también veremos como podemos crear nuestras propias tiradas.

2 comentarios:

  1. hola!! me llamo macarena y llegue a tu blog por una pagina de facebook "el mundo del tarot", y no aguante las ganas de comentarte que me encantó tu blog, yo no soy mucho de internet y estas cosas, pero si me hago fan a esta pagina XD esta muy completa, me gusta como redactas y too, te felicito, sigue asi! e intentare visitarte mas seguido.

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  2. Te doy la bienvenida, Macarena. Y te agradezco mucho tus palabras. Por supuesto que me encantar� que vengas a visitarme con frecuencia y espero que los contenidos te resulten interesantes y, sobre todo, �tiles.

    Un saludo

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