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lunes, 28 de junio de 2010

LA LLAMA VERDE

En nuestro recorrido por las 7 Llamas, o los 7 Rayos, como se prefiera, llegamos a la Llama del jueves, la Llama Verde. Esta es la Llama de la curación, la consagración y la verdad. Hay que resaltar que por curación se entiende tanto la física como la espiritual. El director de esta Llama es el Maestro Hilarión quien, según parece, en una encarnación anterior fue el apóstol San Pablo. No está claro quien es su complemento, pudiera ser Pallas Atenea según algunas versiones.

Su templo en el etérico estaría en la isla griega de Creta. La misión de este Maestro Ascendido es establecer la verdad, bajo cualquier circunstancia. Cuando enfrentamos situaciones poco claras, en aquellas ocasiones en las que no hay más que engaño y la verdad está oculta o disfrazada por la mentira, es el momento de invocar el manto verde de la verdad del Maestro Hilarión, pidiendo que nos cubra por completo, a nosotros, a la situación o a las personas involucradas en el asunto.


Esta es la Llama de la ciencia, de la medicina, de los inventos y de la religión en su sentido espiritual, por eso se dice que es la Llama de los místicos. Aquellos que pertenecen a la Llama Verde y aún no han evolucionado, se vuelven ateos y descreídos.

El Arcángel de esta Llama es el sanador por excelencia: Rafael y su complemento la Madre María. Aquí encontramos a aquella personas que tienen que ver con la curación, sean médicos, enfermeros, científicos, farmacéuticos, sanadores… y también todas aquellas personas que se ocupan de servir a Dios y a la humanidad en el mundo físico de forma voluntaria y altruista, consagrando su vida a ello, sean sacerdotes, rabinos, monjas, lamas, imanes, frailes,…

El Arcángel Rafael consagra nuestro cuerpo si se lo pedimos. Si nuestros ojos solo ven cosas negativas, pidamos que los consagre para que solo veamos bondad y amor. Según dice Rafael: “Yo reconsagraré cualquier vehículo tuyo veinticuatro veces cada hora si así me lo pides. Si lo necesitas, pídemelo. Asistiré, es mi razón de ser”. Y no olvidemos que la petición obliga a la respuesta. También, por supuesto, podemos pedir la curación, puesto que es una de sus principales misiones; del mismo modo que aquellos lugares en los que se dice que se aparece la Madre María, se convierten en lugares de sanación (pensemos, por ejemplo, en Lourdes), hemos de tener presente que Rafael es llamado el Médico del Cielo.


El Elohim de esta Llama es Cyclopea, el Ojo de Dios, también conocido como Vista, su complemento es Cristal. Cyclopea es el Elohim de la música y la concentración. Una de sus misiones es atender el tono cósmico del sistema planetario, teóricamente nuestro planeta debe emitir una sinfonía que armonice con la sinfonía cósmica.

Recordemos que los pensamientos, las palabras y los sentimientos de los hombres, crean una especie de aura que recubre el planeta, cuando este aura tiene una carácter positivo, se armoniza con la música de las esferas, pero, al contrario, si el aura tiene un carácter negativo, lo que se dará será una desarmonía absoluta.

Alguna vez me han preguntado si yo realmente creía en todo esto, es decir, si realmente yo creía en la existencia de estos Rayos o Llamas de colores, en un tipo que se llama Hilarión u otro que se llama nada menos que Serapis Bey, si creía que una hueste de Ángeles atendiendo a mis pensamientos rosas me iban a arreglar la tostadora averiada, etc. Mi respuesta es NO LO SE y SI.

Trataré de explicarlo. Pensemos que la Metafísica no es más que la aplicación práctica y rigurosa de los Principios Herméticos; para facilitar la comprensión y utilización de las herramientas que dichos principios ponen a nuestra disposición, se utilizan una serie de figuras arquetípicas que nos facilitan el trabajo. Es decir. No se si existe un Maestro Ascendido que se llame Hilarión y que tenga un retiro espiritual en Creta., pero si creo que existe un principio espiritual que nos acerca a la verdad, que es la energía que personifica esta figura arquetípica.

Tampoco se si hay un Arcángel que se llame concretamente Rafael y que nos ayude a curarnos, pero creo que hay una fuerza curativa, tanto física como espiritual, que está a nuestra disposición siempre y cuando sepamos como acceder a ella y utilizarla. Y así podría decir de todos los componentes de todas las 7 Llamas.

Creo que se dan una serie de fuerzas y energías espirituales, no visibles para el ojo humano, y que se puede acceder a ellas a través de estados especiales de conciencia. Dichas fuerzas son tan sutiles que necesitamos un puente que nos ayude a acceder a ellas; al dotar a dichos puentes de nombre, rostro e incluso cierta entidad personal, se facilita el trabajo subconsciente, puesto que pocas personas tienen la capaz de abstracción tan grande que se precisa para conectar con esas energías que no entendemos y no estamos acostumbrados a manejar, de forma directa.

Esas entidades son arquetipos que nos acercan a esas fuerzas, nos ayudan a concentrarnos y canalizar nuestra atención en una sola dirección. Por eso cuando digo que NO SE si creo, me refiero a que dudo en la existencia real de estas entidades como seres individualizados, por ejemplo tal Maestro con sus ojos azules, el pelito largo y lacio, con su túnica de determinado color, etc., aunque tengo las mismas pruebas de su existencia como de su no existencia.

Pero cuando digo que SI creo, es porque efectivamente creo en la existencia de las energías arquetípicas que encarnan. Creo en fuerzas benéficas que nos rodean, como desde pequeña las he conocido por el nombre de Ángeles, así las llamo, no se si tienen alas y tocan la lira entre las nubes, pero si quiero invocar dichas energías, la imagen iconográfica habitual de los Ángeles, me ayuda a centrarme en dichas energías. Así que cuando las evoco, pienso en el Ángel de toda la vida, con sus alitas y sus rizos dorados.

Creo que el hecho de dotar de cara y nombre a esas energías, me ayuda a tomar contacto con ellas, así que, todo lo que sea facilitar el trabajo… bienvenido sea.

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