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lunes, 14 de junio de 2010

NOSTRADAMUS

Si hay una figura en el ocultismo que ha sido plagiada y víctima de falsos escritos achacados a su pluma, es Nostradamus. Por Internet circulan falsas profecías atribuidas a este personaje. Curiosamente, la aparentemente poca pericia de los plagiadores, hace que descuiden los detalles más evidentes. Siempre se sitúa la supuesta profecía en la Centuria XI o incluso en la XII.

Bueno, Nostradamus solo escribió diez Centurias, pero los plagiadores saben que muy poca gente se toma la molestia de comprobar los datos que llegan a su correo, así que las apócrifas profecías llegan a todos los rincones del mundo gracias a Internet y cientos de miles de personas dan por bueno lo que se dice, simplemente por el hecho de que van “firmadas” por Nostradamus.


La culminación de los despropósitos vino tras el ataque a las Torres Gemelas, a partir de ese momento, y de forma constante, nuevas profecías de Nostradamus llegan a los correos electrónicos de mucha gente. Conozcamos algo más de este personaje tan misterioso como interesante, que fue mucho más que un adivino y profetizador.

Michel de Notre-Dame, nació el año 1.503 en Saint-Rémy de Provence (Francia), en el seno de una familia judía que se había convertido al catolicismo. Su padre era el notario del lugar. En sus familias, tanto paterna como materna, había matemáticos y muchos médicos y Michel siguió la tradición. Desde muy joven destacó como estudiante y, posteriormente, como médico.

Pero también tenía un inmenso interés por la Astronomía y la Astrología.
Estudió Filosofía y distintas lenguas: hebreo, latín, griego…, además de ciencias más ocultas, como Alquimia y Cábala. Como todos los jóvenes de familias acomodadas de la época, Michel dedicó unos años a viajar por toda Europa. Y fue en una estancia temporal en Burdeos, cuando su nombre empezó a ser conocido.

Corría el año 1.528 cuando estalló una terrorífica epidemia de peste. La enfermedad era espantosa, muay alto el riesgo de contagioy los médicos sentían impotencia, puesto que no había una cura eficaz, solamente había alguna posibilidad de salvación si se trataba a tiempo al enfermo, con esas sangrías y purgas, casi tan agresivas como la propia enfermedad.

Michel no era todavía más que un estudiante, pero tenía el suficiente arrojo y valor como para tratar de plantar cara a la enfermedad. Así que, decidió poner en práctica todos los conocimientos que había adquirido, tanto los académicos como los ocultos. Nunca explicó exactamente que pócimas utilizó, aunque se sabe que estaban compuestas en su mayoría por plantas, el caso es que sus remedios constituyeron un éxito.

La gente de la calle adoraba al joven Michel, los médicos y cirujanos lo odiaban abiertamente, así que Michel, una vez declarada la extinción de la peste, se trasladó a Montpellier para estudiar medicina. Siguieron sus viajes y estudios, hasta que se doctoró como médico en 1.532 y en la ceremonia de su recepción, decidió latinizar su apellido que se transformó en Nostradamus.


Desde ese momento, combinó todas sus aficiones de forma admirable: médico, alquimista, boticario, astrólogo y además esposo y padre. Uno de sus mayores logros fue la creación de una fórmula magistral contra la esterilidad que la mismísima reina Catalina de Médicis utilizó con un éxito apabullante: diez hijos… casi nada.

En el año 1.555, Nostradamus publicó la primera de sus diez Centurias, que eran libros de carácter profético, compuestas cada una de ellas por cien cuartetas. Se fueron publicando estas Centurias hasta prácticamente su muerte, debida a sus múltiples males, entre ellos la gota y la artritis, el 2 de julio de 1.566

Nostradamus explicó su método para acceder al futuro. Consistía en llenar un recipiente de agua y mirar en su interior. Simplemente esto, nada más sencillo. Tanto puso a prueba su capacidad de anticipar el futuro, que llegó un momento en el que ya no necesitaba utilizar ningún elemento inductor, las imágenes de los sucesos futuros brotaban de forma espontánea en su cabeza, sin que él propiciara dicha circunstancia.

Nostradamus sabía que pondría su vida en peligro haciendo predicciones directas, por eso, para ponerse a salvo de la Inquisición, revistió sus profecías con todo tipo de elementos simbólicos, anagramas, mezlas de distintos idiomas… era una forma de protegerse de acusaciones directas. Sus versos eran tan oscuros que se exponían a diversas interpretaciones.

Aunque su figura es interesantísima, es evidente que su nombre se asociará irremediablemente a sus profecías. Si bien es cierto que su oscurantismo hace que sea muy difícil que exista un consenso en cuanto a la adjudicación de hechos concretos. Las diferentes ediciones que se han hecho de sus Centurias, están sujetas a la traducción y a la forma de entender las cosas del editor de turno.

Algunas de sus profecías más famosas:

“El león joven vencerá al mayor
En una palestra y un solo combate
Le atravesará los ojos en su jaula de oro
Dos heridas en una, luego morirá de muerte cruel”.
(Centuria I, profecía 35).

Una de las más conocidas profecías de Nostradamus. Muchos vieron en ella el relato fidedigno de la muerte de Enrique II que se produciría cuatro años después de la publicación de esta profecía. El rey Enrique II de Francia tenía como emblema heráldico un león. En el año 1.559 celebró una justa de carácter amistoso con un joven oficial, Montgomery, capitán de la Guardia Escocesa. La lanza de Montgomery atravesó la visera del casco dorado del monarca, hiriéndole en un ojo y en la garganta. Las heridas fueron mortales y Enrique II falleció tras diez días de agonía.

Pero sus profecías parecen no conocer las barreras temporales, esto es lo que dijo sobre algunos personajes que nacerían varios siglos después de su época:

“Un emperador nacerá cerca de Italia
Que costará muy caro al imperio
Dirán con qué que gentes se une,
Será considerado menos príncipe que carnicero”.
(Centuria I, profecía 60)

En esta profecía muchos han visto la figura de Napoleón, el Imperio para Nostradamus bien podría ser Francia (él era francés) y recordemos que Napoleón nació en Córcega. Huelga decir que le costó bastante caro a Francia.

“Perdido, hallado nuevamente,
Oculto largo tiempo,
Pasteur como semidiós será honrado:
Antes de que luna termine su gran ciclo,
Por otros vientos será deshonrado”
(Centuria I, profecía 25)
Esta profecía resulta especialmente escalofriante, pues en este caso Nostradamus da un nombre concreto, habla de una figura clave de la ciencia médica del siglo XIX, Louis Pasteur fundó en el año 1.889 el Instituto Pasteur, institución clave en la historia de la medicina. Repasemos algunas de las vacunas que legó al mundo: contra la rabia y contra el ántrax. También tuvo la feliz idea de esterilizar el instrumental quirúrgico antes de operar, cosa impensable hasta el momento A quien le parezca exagerada la calificación de semidiós, que piense en la cantidad de vidas que se han salvado por los descubrimientos de Pasteur. Por cierto, el ciclo lunar en torno a la Tierra tarda diecinueve años en completarse, en el año 1.889 se completó uno de esos ciclos.

“De noche vendrá por el bosque de La Reina,
Dos partes criado Herne, la piedra blanca,
El monje negro en gris dentro de Varennes,
El elegido monarca, causa de tempestad,
Fuego, sangre, decapitación”.

(Centuria IX, profecía 20)

En esta profecía muchos han visto una coincidencia con la figura del rey Luis XVI de Francia. En su fuga hacia Varennes, atravesó un bosque llamado de La Reina y las localidades de Hern y Pierre Blanche (Piedra Blanca). Se vistió como un monje, con un traje gris y un abrigo negro. El final de Luis XVI es de sobra conocido, murió decapitado el año 1.793.

Una curiosísima página sobre Nostradamus, merece la pena visitarla:

http://www.guai.com/nostradamus/

Si os interesa aquí podéis encontrar sus profecías:

http://www.quedelibros.com/libro/4012/Profecias.html

Existe una película relativamente moderna sobre él:

http://www.peliculasyonkis.com/pelicula/nostradamus-1993/

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