jueves, 29 de julio de 2010

TAROT DE GUMPPENBERG

A finales del siglo XVIII y principios del XIX en Milán (Lombardía), las fábricas de naipes experimentaron un gran auge, tras una etapa francamente agónica. Los modelos se basaban, en gran medida, en el de Marsella. La instauración de la Regia Fabbrica marcó toda una época, principalmente por uno de sus jóvenes impresores, Ferdinando Gumppenberg, de origen alemán, que llegó con la idea de revolucionar la creación de las cartas e hizo lo imposible por conseguirlo.

Entre sus muchas creaciones se encuentra el Tarot Neoclásico (1.810), del que no se puede decir con seguridad si es obra suya o de alguno de los artistas a sus órdenes. Esta creación se componía de aguafuertes coloreados exclusivamente a mano. Las imágenes están inspiradas en la estética de la época, que vivía un renacimiento del gusto por las culturas clásicas.


Esta influencia se ve reflejada en todas las figuras. Cabe destacar la carta de los Enamorados, en la que la gran variación está en el sexo de los personajes, ya que nos encontramos con que es una mujer la que se ve en la tesitura de tener que elegir entre dos hombres, que podrían ser un rey y un soldado. El Ermitaño no se apoya en un cayado como es habitual, la mano izquierda sostiene un libro, con el que parece decirnos que su principal apoyo es el conocimiento.

En la carta de la Fuerza nos encontramos con un hombre fornido abriendo las fauces del león. La Muerte es un esqueleto cuya mueca parece indicarnos que se lo está pasando en grande, como si estuviera en posesión de un secreto que nadie más conoce; guadaña en mano y con un manto de tono rojizo, parece exactamente que está posando para hacerse una foto.

El Diablo aparece en una pose un tanto relajada, casi chulesca se podría decir, también parece que le van a fotografiar. Es curioso como su figura se humaniza bastante, salvo esos cuernos y orejas, han desaparecido las pezuñas, el cuerpo, incluso la cara, son de un hombre normal y común. Me llama especialmente la atención la Torre, puesto que aparece totalmente intacta, ningún rayo la sacude, nadie cae al vacío.

Y por último el Juicio, cuyos personajes humanos aparecen entre las llamas de un fuego quizás purificador. Los Arcanos Menores están basados en los de Marsella, aunque más elaborados y estilosos pero, por supuesto, se respetan los cuatro palos tradicionales. Las variaciones consisten sobre todo en la introducción de pequeños detalles en algunas cartas, de un tipo más bien recargado.

La Regia Fabbrica no terminaba de funcionar, no se acababan de ver resultados, hasta que Gumppenberg tomó las riendas de la gestión de la empresa. A su sensibilidad artística se unía un gran olfato para los negocios. Así que, viendo que no cuajaban del todo las versiones del Tarot Neoclásico, decidió adaptarse al gusto del público potencial. Las barajas de moda por la época, 1.820, eran las de tipo didáctico, así que ni corto ni perezoso, se lanzó a su impresión, nació así el Tarot de vistas y oficios de Milán.

Esta baraja estaba basada en esa duplicidad de la figura que ya vimos en algunas versiones del Piamonte y que su interés reside en que introducían imágenes del día a día cotidiano de la vida lombarda. De estos no he podido conseguir ninguna imagen… eso de que en internet encuentras todo, no es totalmente cierto.

Sólo he encontrado imágenes del Tarot Neoclásico:

http://www.aleph-tarot.com/tarot-cards/major-arcana/the-magician

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