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lunes, 18 de octubre de 2010

EXPEDIENTE 39

Podríamos añadir un subtítulo que dijese algo así: “¿Para qué te metes dónde nadie te llama?”. Después de verla, entiendes un poco mejor a Herodes, y es que la niña protagonista es completamente asesinable, tras esa cara de estulticia se esconde un auténtico demonio… literalmente.




Emily Jenkins (Renee Zellweger) es una asistente social especialmente motivada. Se implica totalmente en cada uno de los casos que tiene asignados. Últimamente se siente saturada pues está llevando 38 expedientes, lo que hace que prácticamente no tenga tiempo para nada que no sea su trabajo. Pero a su departamento no dejan de llegar nuevos casos y acaban de asignarla uno más, el que hace el número 39.

Se trata de una niña de unos diez años, Lilith Sullivan (Jodelle Ferland), de carácter extremadamente retraído que vive con sus padres (Kerry O´Malley y Callum Keith Rennie), una pareja de apariencia siniestra y atemorizadora, que actúan de una manera paranoica. Emily se toma un interés particular por el caso, puesto que teme por la seguridad de la niña. Sus temores se ven confirmados cuando se ve obligada a intervenir in extremis puesto que los padres iban a matar a Lilith, de una forma grotesca y despiadada Una vez que la pareja es detenida y se declara su locura, la niña pasa a ser tutelada por los Servicios Sociales.

Lilith convence a Emily para que la acoja en su casa hasta que le sea asignada una familia de acogida. Pese a la resistencia inicial, Emily accede a solicitar la custodia temporal, incluso, haciendo uso de sus contactos laborales, agiliza los trámites para que ésta se produzca cuanto antes. Pero los problemas surgen desde el primer momento. La gente que entra en contacto con Lily parece enloquecer de forma incomprensible y Emily empieza a plantearse si los padres de Lilith estaban menos locos de lo que pensaba y tenían realmente motivos para actuar como lo hicieron.

Realmente me parece una película entretenida. Aunque reconozco que Renee Zellweger no es precisamente santo de mi devoción, está bastante bien en su papel, te lo acabas creyendo; aunque a veces te dan ganas de introducir la mano a través de la pantalla para darla un toquecito a ver si espabila; algunas veces es excesivamente bobalicona y te cuestionas cómo alguien así ha podido llegar a ser asistente social.

Lilith es un auténtico hallazgo, es una niña escalofriante, odiosa y odiable. Ver como manipula a todo el mundo sin despeinarse es una auténtica gozada, y es que no hay nada más edificante que ver a un malo muy malo. Soy de la opinión de que los malos de las películas tienen que ser verdaderamente malos, los malos que dan pena o que acaban despertando compasión son malos “light”. Yo abogo por los malos odiosos y sin escrúpulos, que puedas disfrutar aborreciéndolos toda la película. No hay nada más entretenido, a la vez que liberador que implicarte en la trama de una película y un malo blandito, no te lo puedes creer.

Aviso, aunque no cuento nada que nos se haya dicho en la promoción de la película y en cualquier sinopsis del argumento se habla de lo que voy a hablar yo, aconsejo no seguir leyendo y ver la película. Una vez vista ya se puede leer el resto de esta entrada y es que, si hay alguna persona que no ha oído hablar de la película, al leer lo que sigue perderá el factor sorpresa. Avisado queda todo el mundo.

Hay una serie de películas que tienen como protagonista lo que podríamos denominar niño-monstruo. Por ejemplo en “El buen hijo”, nos encontramos a Macaulay Culkin interpretando el papel de un niño absolutamente malvado, un psicópata sin sentimientos y para el que la vida humana carece por completo de valor. Se trata de una persona que es malvada, pero que es persona al fin y al cabo. Además resulta especialmente estremecedor por ser un niño, ya que a los niños se les presupone inocencia e ingenuidad porque aún no están tocados por la vida adulta.

Sin embargo, en “Expediente 39” nos encontramos con una niña que es malvada porque dentro de su cuerpo habita algo malvado, demoníaco. No es un ser humano malvado, es una entidad no definida que actúa malignamente porque es su manera de ser, para manifestarse tiene que dañar, no sabe ser de otra manera. Está dentro de su propia naturaleza. No es exactamente el caso del niño que protagoniza la serie de la Profecía, Demian, en este caso es un demonio que tiene una misión, un plan concreto y que mata para llevar a cabo esos planes. Así que su maldad está “justificada” porque tiene un fin.

En cambio, Lilith es simplemente un demonio astuto y malvado que se dedica a hacer mal por el simple hecho de hacer mal, en muchas ocasiones no obtiene ningún beneficio tangible por hacer daño, pero está en su naturaleza, y daña y mata porque es lo que sabe hacer. Lo que hace que resulte aún más odiosa, porque sus maldades son gratuitas y sin sentido. Así que se la puede odiar libre y ampliamente.


Y, lógicamente hay que preguntarse ¿qué se puede esperar cuando llamas a una niña Lilith? Repasemos muy por encima la historia de Lilith. Se trata de un personaje mitológico de origen mesopotámico, que llegó a occidente a través de la tradición judía. Se supone que fue la primera esposa de Adán, antes de Eva. Pero su rebeldía hizo que abandonara el Edén para instalarse en una cueva en las costas del Mar Rojo y convertirse en la amante de Asmodeo, un demonio altamente destructivo con el que tuvo una pléyade de hijos; demonios todos ellos, claro.

Adán, deprimido por la partida de Lilith, pidió a Dios que hiciera volver a su compañera. Dios encomendó a tres Ángeles la misión de traerla de nuevo al Edén. Estos Ángeles: Senoy, Sansenoy, y Semangelof, encontraron a Lilith en su cueva y le exigieron su retorno con Adán por órdenes de Dios. Si no lo hacía, anunciaron que matarían a cien de sus hijos demonios cada día hasta que regresara al Edén.

Pero Lilith, se negó a volver al Edén con Adán. Tan pronto como los Ángeles llevaron a cabo la primera matanza de cien hijos de Lilith, hizo esta una terrible declaración: Juró matar a la descendencia de Adán. Atacaría a los niños, e incluso a sus madres, durante el nacimiento. Juró también que los recién nacidos estaban en peligro de ser objeto de su ira, especialmente los niños que no fuesen circuncidados.

No conforme con atacar a los niños, también dijo que visitaría a los hombres durante el sueño, como un súcubo de larga cabellera pelirroja e impresionante belleza, para robar su semen y de esta forma dar nacimiento a más niños demonio, que reemplazarían a los asesinados cada día. Se cree que para proteger a los niños de la visita de Lilith se deben exponer de forma bien visibles los nombres de los tres Ángeles.


Volviendo de nuevo a la película, sin duda Lilith es la estrella absoluta; consigue que te estés preguntando durante todo el tiempo si la niña es mala o está poco menos que endemoniada, también te preguntas si es posible que tenga remedio o es un caso perdido. Por último, hay dos episodios antológicos dentro de la película: uno es el del psicólogo (Bradley Cooper) en el baño y el otro es la última parte de la película… apasionante.

4 comentarios:

  1. Me encantó, cristilof! esta es mi sección favorita. bueno me gusta todo el blog pero espero siempre las peli XD. Ani

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  2. Hola, Ani muchas gracias.

    Esta sección a mi también me gusta mucho, no sabes cuanto disfruto con esta clase de cine. Celebro que también te guste el resto del blog.

    De todas formas me gustaría que los amigos del blog propusiesen películas que puedan interesarnos a todos, siempre está bien conocer nuevas películas, por ejemplo yo no había oído hablar de Expediente 39 y me hablaron el otro día de ella, la ví, me gustó y por eso la colgué.
    Así que te animo a sugerir películas.

    Saludos y que sigas disfrutando.

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  3. Genial descripción!!! Efectivamente es odiosa Lilith.
    Me gustaria proponer que analices el amanecer de los muertos, la antigua o la moderna, mejor las dos si puede ser
    genial blog, graciaas!!

    Isaac

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  4. Hola Isaac

    Gracias por tus palabras y por proponer películas. Me gustan mucho las dos versiones, aunque la moderna es, hasta la fecha, mi película favorita de zombies, por supuesto comentaré las dos porque son bastante distintas, casi no tienen nada que ver una con la otra.

    Saludos y espero que sigas visitando y ecomentando el blog

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