Páginas

viernes, 14 de enero de 2011

LA SANGRE DE SAN PANTALEÓN


Monasterio de la Encarnación

En el monasterio de la Encarnación, junto a la Plaza de Oriente de Madrid, se custodia una de las más inquietantes reliquias del cristianismo, se trata de una ampolla que contiene la sangre de San Pantaleón. Lo que dota de misterio a esta reliquia es que cada 27 de julio, festividad del santo, se produce un fenómeno que se conoce como licuefacción, es decir, la sangre seca y oscura que, supuestamente, era de San Pantaleón, se vuelve líquida.

Tal vez conviene hacer un poco de historia y conocer algo más de San Pantaleón. Nació en Nicomedia (ahora Izmit) en Turquía, en el siglo III a.C. Su padre, Eustorgio, era un médico pagano, mientras que su madre, Eubula, era una ferviente cristiana que no consiguió transmitir su fe a su hijo puesto que murió siendo este muy niño. Siguiendo la tradición familiar, San Pantaleón estudió medicina y, según parece, fue un médico de cierta fama, pues atendió al mismísimo emperador Maximiano. Un día, conoció de forma fortuita a un santo presbítero llamado Hermolao que trató de convertirle a la fe cristiana.

La tradición cuenta que se encontró, al poco tiempo, a las afueras de Nicodemia con un niño que había muerto por la mordedura de una víbora y San Pantaleón, poniendo a prueba al Dios del que Hermolao le había hablado, pidió la resurrección del niño y la muerte de la víbora. Su petición fue concedida y a partir de ese momento se produjo su total conversión. De este modo, San Pantaleón comenzó a realizar curaciones milagrosas que hicieron que incluso su padre se convirtiera también al cristianismo, al curar en su presencia la vista a un ciego.

Pero sus andanzas llegaron a oídos de Maximiano quién ordenó detener a su médico, para que abjurara de su fe, cosa a la que él se negó. El emperador condenó a San Pantaleón a todo tipo de torturas, pero él no cedía, es más, pidió al cielo que le concediera la corona del martirio. La muerte se produjo por decapitación el 27 de julio del año 305. Varios de sus seguidores recogieron algunas muestras de su sangre en pequeñas ampollas, que luego se repartieron por distintas partes del mundo.
 
San Pantaleón

La llegada de la reliquia del santo a Madrid se produjo en el siglo XVII. Se cree que fue la esposa del rey Felipe III, Margarita de Austria, quien quiso que se construyera un convento en Madrid para ofrecérselo a las Descalzas de la Orden de San Agustín. Las obras del mismo empezaron en 1.611. La reina falleció pocos meses después, así que no pudo ver el convento terminado en 1.616. La ampolla con la sangre de San Pantaleón llegó a España a través de la hija del virrey español en Nápoles, Don Juan de Zúñiga, que luego sería rectora del convento.

Realmente, el fenómeno de la licuación comienza la víspera de la festividad del santo. La tarde del día 26 es cuando empieza el proceso que tiene su culminación el día 27, para luego volver a su estado sólido habitual el día 28. Según parece, el fenómeno se ha dado de esta forma desde la llegada de la ampolla a España, salvo en contadas ocasiones, lo que se ha tomado como un mal augurio, durante las dos Guerras Mundiales y al poco de estallar la Guerra Civil, fueron tristes ocasiones en las que la sangre permaneció en estado líquido. Curiosamente pasó algo similar en el año 1.979, puesto que la sangre no se volvió a solidificar hasta el mes de noviembre.

La cuestión principal es saber a qué se debe el fenómeno. Se hicieron seguimientos del proceso desde casi el comienzo de las licuaciones, en concreto, el 28 de enero de 1724, Miguel Herrero Esquera, Arzobispo de Santiago de Compostela, capellán mayor y juez ordinario inquisidor, dio orden de que se abriera un juicio a la sangre de san Pantaleón. Durante 7 siete años, desde 1724 a 1730: la priora del convento de la Encarnación, sor Agustina de Santa Teresa; el obispo de Cuenca, Juan de Alancastre; el calificador de la Santa Inquisición, Agustín de Castejón y los doctores de la corte real, Fernando Montesinos y Juan Tornay. Hicieron el seguimiento del fenómeno en las fechas correspondientes y corroboraron, ante notario y testigos, la licuefacción de la sangre durante los años que hicieron el seguimiento.

Pero estos testimonios no tienen tanto valor, a mi juicio, como el que tendría el estudio y análisis del contenido de la ampolla. Hasta la fecha se han hecho algunos intentos, pero las autoridades eclesiásticas pertinentes no han dado su permiso para tomar muestras del interior de la ampolla. Se han dado muchas teorías para explicar el fenómeno, pero una teoría que no se puede probar no es más que una suposición no fundamentada.


Reliquia de San Pantaleón

Se argumenta, para no realizar los análisis de la supuesta sangre, por un lado que la apertura de la ampolla podría dañar el contenido, por otro lado que es un milagro y que como tal se explica por la fe y no ha de ser estudiado. Este último caso es el de una señora ya mayor que conozco, muy devota de San Pantaleón y de su sangre cambiante y que argumentaba que ella no necesitaba que un científico confirmara lo que ella ya sabía por su fe. Bueno, así están las cosas, tal vez con el tiempo, se logre estudiar el contenido de la reliquia y explicar de forma racional el supuesto milagro… o quizás no, ¡quién sabe!

El fenómeno del convento de la Encarnación no es único, ya que existen varias reliquias de San Pantaleón en varias ciudades italianas, la más conocida en Nápoles, de hecho parece ser que la reliquia española proviene de la napolitana. También existen otros santos que producen el mismo fenómeno como es el caso de Santa Patricia, San Esteban Protomártir y especialmente, el caso de San Genaro, también en Nápoles que, curiosamente, murió el mismo año que San Pantaleón.

2 comentarios:

  1. Es un misterio un tanto tetrico pero fascinante a la vez, espero que se investigue el contenido de la capsula para saber que es lo que realmente contiene.

    Gracias por los misterios que nos expones cristilof son apasionantes :D
    Sonia Maroto

    ResponderEliminar
  2. Hola Sonia

    Totalmente de acuerdo contigo, es un misterio que seguramente se aclararía con un analisis de la supuesta sangre... o tal vez no, lo importante es que se pueda investigar, pero de momento parece que eso no va a ser posible ¡una pena!

    Gracias por tus comentarios y por visitar el blog, espero que te sigan interesando los contenidos

    saludos

    ResponderEliminar