Páginas

domingo, 12 de junio de 2011

EL CARRO. MEDITACIÓN

Tarot Crowley
Sin saber lo que significa este Arcano, simplemente observando la imagen representada, ya podemos hacernos una idea de su principal significado. Representa el avance, la decisión consciente y voluntaria. Vemos que el auriga conduce, al menos de forma aparente, su vehículo en la dirección que ha elegido, a la velocidad que ha decidido y de la forma que ha decidido. Evidentemente, la energía que nos otorga el Carro en el trabajo meditativo es la Voluntad.

Esta carta es activa, realiza acciones por medio de un esfuerzo consciente, no representa hechos fortuitos o ideas peregrinas, quizás inducidas por otros, tal vez ocurrencias maravillosas que nos vienen dadas por la inspiración divina. Por el contrario, es una carta práctica, terrenal, representa exactamente la puesta en marcha del plan que nos hemos trazado. Es muy importante fijar esta idea en la mente. Cuando nos marcamos un objetivo, sea de la naturaleza que sea, se dan una serie de fases o etapas, que llevan un orden concreto basado principalmente en la lógica.

En primer lugar decidimos el objetivo que queremos lograr, después estudiamos nuestras posibilidades, qué herramientas poseemos, cuáles nos faltan, el siguiente paso es trazarnos un plan maestro para llegar a la meta deseada, teniendo en cuenta las variables a favor y en contra anteriormente identificadas. Una vez que sabemos lo que queremos y cómo conseguirlo, nos ponemos en acción para dar los pasos que sean necesarios. Esta es precisamente la etapa que domina el Carro: la actividad conscientemente elegida para la consecución de aquello que nos hemos propuesto.

Así que, como ya hemos visto, el Carro es una representación pictórica de la fuerza de voluntad necesaria para avanzar en nuestro camino. Es importante saber qué es lo que queremos hacer con nuestra vida (para lo que nos podemos servir del Arcano de los Enamorados), también es fundamental saber cómo conseguirlo, pero más decisivo será aún conseguir mantenerse impasible ante el ruido externo que nos distrae de nuestros objetivos, introduciendo, a veces de forma sutil, a veces no tanto, ideas que no son nuestras, deseos que no surgen de nuestro interior, objetivos que nunca surgieron de nuestros interior. Es importante aislarse de todo ello.
Tarot 1JJ Suizo
El cangrejo, símbolo del signo astrológico de Cáncer, que se identifica con este Arcano, posee un duro caparazón que le protege de sus enemigos. Del mismo modo, el auriga del Carro viste una coraza que le aislará de todos los ataques externos, permitiendo así que sus esfuerzos se dirijan exclusivamente a la consecución de sus objetivos. De este modo, la voluntad ha de sustraerse de todos los ataques que vengan del exterior, en forma de críticas, acciones o comentarios negativos, etc. No se puede avanzar cuando se está más pendiente de lo que los demás piensan, que de las ideas y metas propias.

Echemos la vista atrás, recordemos todas esas ocasiones en las que teníamos una idea clara de lo que queríamos, poseíamos una gran seguridad, pero algunas personas de nuestro entorno, por medio de sus comentarios negativos y sus críticas, empezaron a sembrar dudas que acabaron por resquebrajar nuestra confianza, hasta que desechamos esa idea como inviable. Con el paso del tiempo, nos dimos cuenta de que no era una idea tan mala y que optamos por abandonarla, no porque no nos pareciera buena, sino porque otros nos convencieron de ello. Pensemos cuántas veces hemos hecho cosas que no queríamos solamente porque los demás nos hicieron creer que era lo mejor para nosotros, que ellos sabían mejor que nosotros lo que nos convenía, etc.

El Carro se aísla de todas estas molestas interferencias y se mantiene seguro de su verdad, que puede que sea absurda o estúpida, pero es su verdad, la que él ha elegido. La forma cúbica del carro, da esa sensación de solidez y estabilidad que se hace imprescindible para luchar por aquellos objetivos que nos hemos marcado pese a todo y a todos.

Simbólicamente, el auriga es el Yo y el carro es la Personalidad, es decir, el primero representa nuestra verdadera esencia, lo que realmente somos, mientras que el segundo sería la amalgama de conceptos e ideas que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra existencia. Desde este punto de vista, ¿quién preferimos que conduzca nuestra vida?. La imagen nos muestra un auriga que no lleva un látigo, sino una vara de poder, tampoco necesita unas bridas para dirigir a las dos esfinges, los pares opuestos al tiempo que complementarios, que, al menos en teoría, tiran del carro. La voluntad es, sobre todo, una fuerza interior, cuyas acciones se verán reflejadas en el exterior.

Tarot Visconti

Es una carta en la que todo es apariencia: el auriga sujeta unas bridas inexistentes, las esfinges que deberían tirar del carro están en posición de reposo… Todo ello nos indica que lo material no es más que maya, ilusión, que realmente tras las apariencias, se encuentra la realidad que procede del interior y que lo externo no es más que una proyección de lo interno, de modo que la voluntad no es un acto que se mueve desde el exterior hacia el interior, sino al contrario, del interior se proyecta hacia el exterior.

El trabajo meditativo con esta carta resulta útil para desarrollar la voluntad, la fuerza interior necesaria para afrontar cualquier trabajo, sea mental, material, espiritual o emocional, que se nos presente. Nos ayuda a tener la suficiente presencia de ánimo para mantenernos firmes cuando las situaciones parezcan sobrepasarnos o cuando sintamos que nuestra determinación empieza a flaquear; en estas ocasiones, podemos pensar en el Carro como en un fortalecedor del espíritu.

La carta del Carro se suele asociar con la letra hebrea Cheth, cuyo significado es valla. Para algunos la asociación es con la letra Zain.
En Alquimia se relaciona con el Antimonio, el cuerpo astral.
En el Árbol de la Vida se sitúa en el sendero entre Binah y Gevurah.
La relación astrológica es con el signo Cáncer.
Color: Anaranjado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario