Páginas

lunes, 13 de diciembre de 2010

CHARLES WEBSTER LEADBEATER

En la historia del ocultismo se han alternado los períodos siniestros, oscuros, con otros totalmente fascinantes y luminosos. Para mí una de las épocas más apasionantes es la comprendida entre la última mitad del siglo XIX y los primeros años del XX. Entre las interesantes personalidades que se movían por el mundo esotérico de esa época, como Blavatsky, Waite, Wescott, Crowley, Beasant, etc., hay una que me entusiasma especialmente, es el anciano de sonrisa socarrona y divertida mirada que podéis ver en la imagen, Charles W. Leadbeater.

La primera controversia aparece con su fecha de nacimiento, que unas fuentes sitúan en el 16 de Febrero de 1854 y otros en el 17 de Febrero de 1847, como se puede ver, el salto temporal es considerable, según parece, la primera es más verosímil. En lo que sí parece haber acuerdo es en la ubicación geográfica, que sería Stockport, Cheshire (Inglaterra).

Su padre murió cuando era un niño, víctima de la tuberculosis. De esa etapa se sabe muy poco, se cree que era hijo único y que, por los problemas económicos de la familia, desde muy joven tuvo que trabajar para costearse sus estudios, realizados en Bramshott, un pueblo cercano a Hampshire.

Desde muy joven, demostró sus dotes de organización y sus tendencias espirituales, siendo miembro de la Iglesia de Inglaterra, trabajó de forma muy activa con los jóvenes de la Iglesia de Todos los Santos de Londres, creando distintos grupos que realizaban todo tipo de actividades: musicales, deportivas, de lectura, etc. Y lo más interesante es que realizaban investigaciones parapsíquicas.

Por la intermediación de su tío paterno, el Reverendo W. W. Capes, fue ordenado como diácono en 1.878, para luego pasar a ser ordenado sacerdote en 1.879. Entonces se instaló cerca de la villa de Liphook con su madre. La relación madre e hijo era muy estrecha y se veía enriquecida por intereses comunes, especialmente la afición por los temas ocultos, que por aquellos años estaban tan en boga. Pero el joven Leadbeater no se contentaba con algunas sesiones mediumnísticas, tan típicas de la época o reuniones en las que se charlaba y especulaba amigablemente sobre el más allá mientras se tomaba el té. Leadbeater quería algo más: saber, participar, implicarse totalmente.

Así que no tardó en entrar en contacto con el Vicepresidente de la Sociedad Teosófica, A.P. Sinnet, y en el año 1.883 entró a formar parte de dicha sociedad. Probablemente uno de los momentos más trascendentales de su vida se produjo en el año 1.884 cuando conoció a la Sra. Blavatsky. Ella le convenció para que la acompañara a la India, dejando toda su vida atrás. Solo una persona en el mundo hubiera retenido en Inglaterra a Leadbeater, su madre, pero, al haber muerto en 1.882, nada tenía ya suficiente ascendente sobre él. Así que, sin pensárselo dos veces, se lanzó a la aventura.

Una de las mayores lecciones que Leadbeater aprendió de la Sra. Blavatsky durante el largo viaje hacia la India, fue aprender a ignorar las críticas de los demás sobre sus ideas y su forma de vida; ¡cuántas personas abandonan el camino espiritual por no ser capaces de afrontar el “qué dirán”!. Ese aprendizaje le resultaría sumamente útil para sobrellevar los muchos ataques que tuvo que sufrir a lo largo de toda su existencia.

Ya a su llegada a Ceilán (Sri Lanka), el Sr. Leadbeater se sumergió por completo en el mundo oriental, recibió los cinco votos como budista, convencido de que, al hacerlo, no faltaba a sus ideales cristianos, sino todo lo contrario, estos se veían reforzados y enriquecidos. En la oficina central de la Sociedad Teosófica en Adyar, trabajó arduamente en cualquier tarea que fuera necesario realizar.

En 1.885 recibió instrucción por parte de su “Maestro Oculto” para desarrollar la clarividencia. Escribió muchos libros y artículos explicando la visión del mundo que esta apertura de la facultad psíquica le proporcionaba. Otra de las relaciones fructíferas que estableció en aquella época fue con Annie Besant.

Junto a ella, comenzó en 1.885 a examinar la estructura atómica de más de 60 elementos químicos. En 1.908, se informó en The Theosophist del descubrimiento de una variante del neón. La primera edición de Química Oculta, resumiendo sus indagaciones, se publicó en 1.908. En 1.954 se hizo pública una edición especial editada por C. Jinarâjadâsa y la Srta. E. W. Preston. En 1.978 el Dr. Stephen Phillips presentó un convincente alegato a favor de los descubrimientos hechos 69 años antes, apoyándolo en la referencia matemática de la conducta conocida de las partículas subatómicas.

Además, Leadbeater se convirtió en un comunicador excepcional, lo que le llevó a viajar por todo el mundo, ya que era requerido en los lugares más variopintos para dar charlas y conferencias. También fue un escritor prolífico, y publicó muchos artículos y libros, tanto de forma individual como en colaboración con Annie Besant.

Otro de los encuentros decisivos en su vida fue el que tuvo con un por entonces desconocido Krishnamurti. Leadbeater siempre se preocupó por la juventud, ya que estaba convencido del papel primordial que ocupaba la educación a la hora de introducir una visión más espiritual en el mundo. Sus facultades psíquicas le ayudaron a reconocer el potencial de cualquier persona joven que en muchas ocasiones ayudaron a la persona en cuestión a seguir una carrera excepcional en la edad adulta.

Fruto de esa observación interna fue, en1.908, el descubrimiento en Adyar del joven Krishnamurti. Leadbeater vio el enorme potencial del muchacho y, junto con su amiga Besant, le prepararó para su trabajo espiritual futuro. También, en esa época se implicó por completo en el desarrollo de la educación budista en Ceilán, donde fue nombrado primer Director de una escuela que más tarde se convirtió en el Ananda College.

Leadbeater se trasladó a Sydney, Australia en 1.914. Durante mucho tiempo, se dedicó a la observación clarividente de los efectos internos de los servicios de la iglesia y de otras ceremonias. Vio que los sacramentos y los ritos eucarísticos estaban diseñados para el descenso de fuerzas espirituales elevadoras. Se asoción en 1.915, con James I. Wedgwood, teósofo y buen ritualista, y fue iniciado en la rama de la Masonería llamada Comasonería, en la que se admitían hombres y mujeres por igual (algo casi impensable en aquel entonces.

Wedgwood fue consagrado obispo de la Antigua Iglesia Católica de Inglaterra en Febrero de 1.916, y en Julio consagró a Leadbeater. Los dos trabajaron en Sydney en la revisión de la liturgia de la Antigua Iglesia Católica basándose ambos en las investigaciones clarividentes de los efectos internos de los diversos servicios. El nombre de la Iglesia se cambió posteriormente para convertirse en Iglesia Católica Liberal (ICL) y se extendió por todo el mundo. Leadbeater continuó su trabajo en la ICL hasta el fin de su vida, aunque el movimiento se vio envuelto en múltiples polémicas pero, como aprendió de su amiga y maestra Blavatsky, lo que dijeran los demás no le importaba demasiado.

Leadbeater se instaló en Adyar en 1.930 y a principios de 1.934 volvió a Sydney. Durante el viaje se sintió enfermo, muriendo el día 1 de Marzo de 1.934 en Perth, Australia.

El único borrón que cada cierto tiempo ensombreció la vida de Leadbeater fue la sospecha sobre su relación con los jóvenes. Periódicamente era acusado de forma, más directa o más velada, de abuso a menores, aunque no se pudo probar nunca nada de forma fehaciente y, casualmente, siempre se producían cuando hacía o decía algo inconveniente, que era con cierta frecuencia. En cualquier caso, no cabe duda de que esas acusaciones hicieron mella en su honor personal. Afortunadamente, hoy quedan su obra y su aportación a la evolución del ocultismo, algo de lo que ahora muchos nos beneficiamos.

De despedida no está de más leer lo que el propio Leadbeater escribió en el prefacio de su libro “Los Chakras” sobre el desarrollo espiritual que, más tarde o más pronto, todos debemos acometer: “En el transcurso de la evolución y a su debido tiempo, todos ampliarán sus ordinarias facultades, pero hay quienes se han tomado el trabajo de agudizarlas antes que los demás, a costa de una labor mucho más ardua de la que la generalidad de las gentes querría emprender”.

Aquí podéis encontrar el grueso de su obra y aprovecho para agradecer la información sobre su biografía al grupo de la Sociedad Teosófica Rama Rackozy de Madrid.

2 comentarios:

  1. Hola Cristilof
    Me interesó bastante este punto..."Vio que los sacramentos y los ritos eucarísticos estaban diseñados para el descenso de fuerzas espirituales elevadoras". Se refiere a una Egrégora?
    Un abrazo y saludos
    Gato_Luna

    ResponderEliminar
  2. Hola Gato, ¡qué alegría leerte por aquí!
    Más bien la frase se refiere a energías espirituales en general, no a una Egrégora en concreto. Leadbeater se dedicó no solo a conocer la teoría sino tambien a practicar lo aprendido y, al menos así se dice, llegó a tener una relación muy estrecha con el mundo espiritual, de donde provendrían muchos de los conocimientos que luego plasmó en sus libros.
    Él creía que muchos de los rituales religiosos eran en realidad, y por decirlo de una manera sencilla, movimientos mágicos que sintonizaban con el mundo espiritual en general.

    Un abrazo y ánimo en tus estudios y prácticas espirituales

    ResponderEliminar