Páginas

lunes, 25 de abril de 2011

EL HOLANDÉS ERRANTE


Vista aérea del Cabo de Buena Esperanza

Mucho antes de que Wagner compusiera su obra “El Holandés Errante” o “El Buque Fantasma”, la leyenda del misterioso barco ya era conocida por marineros de distintos lugares y generaciones. Es un mito fascinante por lo que tiene de arquetípico. Esporádicamente, a lo largo del tiempo, aparecen testimonios de personas que aseguran haber visto surcando los mares, la figura de un misterioso barco antiguo envuelto en neblina que aparece de la nada para volver a desaparecer en el mismo sitio.

Aunque existen distintas versiones sobre el origen de la leyenda, yo relataré la primera que conocí. Se cuenta que a finales del siglo XVII, un barco de origen holandés había partido del puerto de Amsterdam (Holanda), iba a realizar una travesía con destino a la colonia de Batavia, en las Indias Orientales holandesas. Su capitán, Hendrick Van der Decken, era un hombre conflictivo, dado a las aventuras escandalosas y con un sentido de la moralidad más que dudoso.

El barco emprendió el viaje sin grandes contratiempos, parecía que iba ser otra travesía tranquila, pero cuando iban aproximándose al cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica), un repentino temporal causó serios destrozos en el barco. Las velas acabaron hechas jirones y el timón completamente inservible. De este modo, el barco se vio zarandeado durante días a merced de los fuertes vientos, sin que la tripulación pudiese hacer gran cosa al respecto.

Van der Decken, enfurecido al ver que la situación había escapado por completo de su control e inspirado por el Diablo, maldijo y retó a Dios para que no intentara detenerle. La respuesta divina fue instantánea, el barco se hundió y la tripulación se ahogó, sólo sobrevivió Van der Decken, condenado a surcar los mares sin ningún descanso hasta el día del Juicio Final.

Otras versiones nos dicen que Van der Decken pactó con el Diablo para que siempre pudiera navegar sin que los fenómenos de la naturaleza le importunasen, pero Dios se enteró del diabólico acuerdo y en castigo condenó al capitán a surcar los mares sin tocar tierra eternamente.

También existe una variante, en la que se nos cuenta que una furiosa tormenta sorprendió al barco cuando doblaba el cabo de Buena Esperanza, la tripulación, rogó al capitán que se refugiara en el primer puerto que encontrasen, pero Van der Decken, burlándose de sus miedos, se mantuvo firme frente al timón, dispuesto a no dejarse doblegar por el temporal y cantando a voz en grito canciones plagadas de blasfemias. Los marineros se amotinaron, pero los fieles al capitán sofocaron el amago de rebelión y su líder fue arrojado por la borda.

El Holandés Errante del pintor George Grie

Los hombres, atemorizados rezaban pidiendo a los cielos que, de alguna milagrosa forma, la situación se solucionase. De pronto una imponente figura luminosa se presentó ante ellos y condenó al capitán a navegar eternamente, anunciando que pesaría sobre él la terrible maldición de provocar la muerte de aquellos que tuvieran la desgracia de avistar el barco. Tras estas palabras, la visión desapareció, llevándose a todo el pasaje consigo, salvo al capitán. Esta versión no nos especifica qué sucedió con el resto de las personas, algo que habría resultado sumamente interesante.

Hay muchas variantes más sobre el tema. Por ejemplo, la que dice que la maldición sobrevino por un crimen horrendo que supuso la condena de toda la tripulación. En otra fue una epidemia que infectó a todo el pasaje y que condenó al barco a navegar constantemente sin poder entrar ningún puerto, para no propagar la enfermedad tierra adentro.

En el relato de este barco fantasma, algunas personas han querido ver reflejado el mito del Judío Errante (personaje que se negó a dar agua a Jesús en su camino a la Crucifixión, por lo que fue condenado a errar eternamente por la tierra sin descanso). Como dije en el encabezamiento de esta entrada, estaríamos ante un arquetipo, y es que el desafío a los poderes superiores trae aparejada la consecuente condena. Pero lo más interesante del caso es que existen testimonios, algunos de personajes francamente relevantes, que aseguran haber visto a El Holandés Errante.

¿Vió Jorge V un barco fantasma?


En 1881, el joven príncipe Jorge, que más tarde se convertiría en el rey Jorge V de Inglaterra, tenía 16 años y servía como cadete en el buque HMS Inconstant. Escribió en el cuaderno de bitácora, el 11 de julio lo que él y su hermano el príncipe Alberto Víctor, duque de Clarence( de quien hablaré en su día como uno de los sospechosos de ser Jack el Destripador), vieron mientras navegaban bordeando la costa australiana: "A las 4 de la mañana El Holandés Errante cruza ante nuestra proa. Emite una extraña luz incandescente. También ha sido visto por el oficial de guardia. Lo ha visto desde el puente, desde donde también lo ha visto el guardiamarina del alcázar". Este testimonio fue corroborado por más testigos, en total fueron 13 miembros de la tripulación del HMS Inconstant, así como algunos de los tripulantes de los otros dos buques, el Tourmaline y el Cleopatra, que formaban la escuadra.

Otro relato conocido es el avistamiento que tuvieron unas 50 personas que pasaban el día en la playa de Glencairn (Sudáfrica), en el año 1.939. En esta ocasión fueron numerosos los testigos y todos declararon que sin duda se trataba de un barco antiguo, indudablemente un buque mercante del siglo XVII, con las velas henchidas aunque no soplaba ni la más leve brisa.

Karl Dónitz, comandante en jefe de la flota alemana durante la Segunda Guerra Mundial, redactó un informe en el que aseguró haber visto el barco fantasma mientras se encontraba al este de Suez en misión de guerra. En septiembre de 1.942, en Mouille Point, en Ciudad del Cabo, cuatro personas que almorzaban en una terraza, pudieron divisar el barco que navegaba rumbo a la bahía de Table.

La leyenda de El Holandés Errante no sólo inspiró la ópera de Wagner, también hay libros que se basan en el mito, alguna película, canciones como por ejemplo la de Jethro Tull y constantes referencias en distintas películas y novelas. La tradición de barcos fantasmas que aparecen y desaparecen ante varios testigos es extensa, en su día hablaré de algunos de los casos más conocidos y, por supuesto, no podrían faltar algunas islas que también aparecen y desaparecen a voluntad. Para regocijo de los amantes del misterio, no solo se ven fantasmas de personas, pues el abanico de posibilidades es muy amplio.



2 comentarios:

  1. es muy interesante tu blog, me gusta mucho. gracias por desestabilizarme, fred mac murray

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias a ti por tu comentario. Sorprendente lo de Fred, adorable actor.

      Saludos

      Eliminar