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martes, 12 de abril de 2011

¿POR QUÉ LA MAGIA NO FUNCIONA?

Hace unos días recibí un correo de una amiga del blog en el que me planteaba una de las preguntas más habituales que, en relación con la Magia, nos solemos hacer ¿por qué no siempre funciona? Aunque he contestado de forma personal a esta amiga, no me puedo resistir a dedicar una entrada en la que daré mi visión personal sobre este tema. He de aclarar, antes de seguir, que no poseo la verdad absoluta, ni mucho menos, así que lo único que puedo hacer es tratar de explicar la opinión que me he formado al respecto, según mi experiencia y lo que he ido conociendo a través de los años. Que quizás sea otra dentro de unos años. Si alguien puede aportar datos y argumentos para aclarar esta cuestión, espero que tenga la generosidad de compartirlo con el resto. De todo y de todos se puede aprender.

Dicho esto, creo que es primordial saber qué entendemos por Magia. Muchas personas creen que simplemente con agitar una varita y decir unas palabras misteriosas, se producirán fenómenos increíbles, verdaderos portentos. Eso pasa en las películas de Disney o en la saga de Harry Potter, pero la realidad no funciona así, al menos para la inmensa mayoría de los simples mortales. Para mí la Magia es el conocimiento y aplicación de leyes espirituales para conseguir efectos en el mundo material. Es decir, que hay una serie de normas que, si se siguen, tienen consecuencias afines a nuestros deseos.

Generalmente, la Magia precisa de una serie de herramientas y requiere que se realicen una serie de acciones, en un orden muy concreto y de una forma determinada, tanto en el plano externo como en el interno. Y aquí es donde se produce la confusión y, como consecuencia, el fracaso, puesto que no se da un equilibrio entre las realizaciones externas y las internas. Generalmente, las primeras se cumplen de una forma bastante completa, mientras que las otras son totalmente descuidadas.

Antes de profundizar en este punto que, creo yo, es la principal fuente de fracasos mágicos, no hay que desdeñar algunas posibles causas para que no se culminen con éxito nuestros trabajos de Magia. Una de ellas, y bastante poderosa, sería que aquello que estamos pidiendo no nos conviene, hablaríamos aquí de una especie de protección o autoprotección. En muchas ocasiones nos encaprichamos con algo que realmente no queremos, no necesitamos o nos puede perjudicar. Por eso el Universo, nuestros guías o quien quiera que sea, nos protege de nosotros mismos, evitándonos conseguir algo que a la larga podría ser contraproducente. Puede que también nosotros, de forma totalmente inconsciente, autosaboteemos (si se me permite la expresión) nuestros deseos por nuestro propio bien.

Otro motivo, a tener en cuenta, podría ser la protección de los otros. Puede ocurrir que aquello que queremos, sea capaz de dañar a una tercera persona, aunque nosotros lo ignoremos (si lo sabemos y aún así lo hacemos, ya estaríamos hablando de Magia Negra), o bien porque queramos algo en contra de su voluntad o bien porque para conseguir una cosa, la otra persona ha de perderla primero. Esto ocurre con mucha frecuencia en los trabajos de Magia de atracción, con los que intentamos atraer a alguien sin tener en cuenta sus sentimientos y/o su libre albedrío. En realidad, es una bendición que estos trabajos prácticamente siempre fallen, pues de lo contrario, tendríamos que enfrentarnos más tarde o más pronto a las consecuencias kármicas.

Después de ver estos dos posible factores, me interesa profundizar en el motivo más frecuente de fracaso en la Magia y que anteriormente apunté. La Magia es un proceso externo, sí, pero sobre todo es un proceso interno y quien ignore este hecho está condenado a fracasar en su consecución. El primer escollo que nos vamos a encontrar es la falta de fe. Si se realiza un estructurado ritual, se cumplen a la perfección todos los pasos, pero en lo más profundo de nuestro ser dudamos del éxito del mismo, entonces hemos perdido el tiempo. No puede funcionar.

Muchas personas creen que por encender unas velitas, canturrear unas frases muy rimbombantes e inundar la estancia con incienso, van a conseguir todo lo que se propongan. Pero dejan de lado lo más importante, y mucho más fundamental es el proceso ritualístico interno que el externo. Es muy frecuente que se busquen hechizos y ritos, se cumplan a rajatabla todas las indicaciones: la vela tiene que ser de color verde pero verde claro, no vale otro tono, el incienso tiene que ser de jazmín, hay que buscar tres manzanas, pero del tipo reineta, no vale otro, se necesita una rama de avellano, pero tiene que haber sido cortada en Luna Llena, etc., etc., etc. Lo importante es la forma, pero el contenido… Craso error, más bien es todo lo contrario.

Para que la Magia funcione se necesitan una serie de elementos básicos. En primer lugar hay que creer en lo que se hace, si no, no tiene sentido lo demás. No es lo mismo QUERER CREER que CREER. También en la Magia se da un orden lógico, que es mucho más importante que el color de la vela o si se utiliza una vara de sauce o de chopo. Se tiene que pedir aquello que se desea, creer que se va a conseguir eliminando cualquier sentimiento negativo o de duda que pueda anular el pedido y hacer todo lo posible para que el deseo se materialice.

La Magia funciona de acuerdo con las Leyes de Herméticas, es importante conocerlas y aplicarlas. Muchos libros de la denominada literatura de autoayuda, han hecho un flaco favor a la Magia y a las personas que la practican. Aunque hay que separar el trigo de la paja y existen libros absolutamente fabulosos dentro de ese género, lo cierto es que hay otros muchos, algunos con un impresionante éxito de ventas, que son francamente dañinos por una sencilla razón y es que prometen que con el mínimo esfuerzo, se conseguirá absolutamente todo lo que se quiera y más.

Generalmente basta con repetir muchas veces una frase y se materializa nuestro deseo. En uno de ellos se asegura que sólo con pensar que la comida no engorda, se puede comer todo lo que se quiera, puesto que no sólo no se engordará, sino que además se adelgazará. Reto a las personas que tengan problemas de sobrepeso a que lo hagan y luego nos cuenten el resultado. Un auténtico detractor de este tipo de literatura me dijo un día, con bastante lógica, refiriéndose en concreto a uno de estos libros que lleva varios millones de ejemplares vendidos, haciendo alusión a una de sus muchas promesas: “Si este libro te dice que solo con querer ser millonario y repetir muchas veces que lo vas a ser, y lleva varios millones de ejemplares vendidos que, supongo, son varios millones de personas que lo leen y llevan a la práctica estos principios tan básicos, ¿por qué no han aumentado en varios millones el número de millonarios que hay en el mundo?”. Buena pregunta.

Para empezar, la Magia es creación mental, si seguimos el primer Principio Hermético que nos dice que “Todo es mente”, en nuestra mente hay varios niveles o estratos, que van de lo más profundo a lo más superficial. Por lo tanto no son sólo los pensamientos más superficiales los que determinan la realidad, sino nuestras creencias y nuestros sentimientos, que están en niveles mucho más internos. Podemos repetir como un loro tantas veces como queramos que vamos a ser millonarios, si nuestra creencia es que no nos merecemos tener dinero, que somos unos fracasados, etc., anularemos la orden por medio de una contraorden. Como ya sabemos, por medio del estudio y la aplicación de las Leyes Herméticas, se pueden sustituir las creencias negativas por otras más positivas. Es cuestión de constancia y dedicación.

Alguien puede argumentar que, sin hacer caso de estos Principios Herméticos, han conseguido, algunas veces resultados realizando rituales mágicos. Bien, puede ser, tal vez algunas cosas que pidieron, las han obtenido porque kármicamente correspondían, o tenían una fe absoluta en la consecución de ese deseo en concreto; pero si realmente trabajasen con la Magia de forma correcta, siempre tendrían resultados positivos, no unas veces sí y otras no, de forma aleatoria. Como suele decirse, el movimiento se demuestra andando, así que, nada mejor que poner en práctica la teoría para comprobar si es cierta o no.

11 comentarios:

  1. Cris fantástica esta entrada!!

    Y además muy necesaria...Comparto tu excelente exposición!! Felicidadess
    Un besotee

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  2. Gracias, amiga

    Me alegra saber que hay más gente con valores e ideas similares. Este concepto por el que se entiende la Magia como un esfuerzo que produce resultados y no como un sentarse mano sobre mano a ver qué pasa, es una de mis "batallitas" personales, aunque reconozco que poco exitosa hasta la fecha. Pero no me rindo, pues creo que merece la pena.
    Así que me entusiasma saber de gente que tiene un concepto similar al mío.

    Muchas gracias por tu comentario y muchos besos

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  3. Me uno al comentario de Elohem, y comparto tambien tu posicion, un abrazo

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  4. Hola Vera, celebro mucho que coincidamos en nuestros criterios y gracias por tus palabras

    Besos

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  5. Excelente entrada. Muy buena y particularmente poderosa para mí.
    Estoy seguro que aportará muchísima luz a todos tus lectores en el día a día de cada uno de nosotros. Gracias por tus palabras.

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  6. Hola Rodrigo, aunque es una visión muy personal, ya sabes nadie tiene la verdad absoluta sobre nada, lo cierto es que me alegra ver que son bastantes las personas que piensan y sienten de foma similar.
    Gracias por tu comentario
    Saludos

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  7. muy buenas tus observaciones, pero intuyo que te has dejado mucho en el tintero...

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  8. Hola Anastrela, me alegra que te haya gustado la entrada. Has intuido bien, me gusta dar materia para pensar, apuntar algunos datos, pero que luego cada persona piense e investigue por sí misma, eso es lo más importante dentro de la Magia, bueno y de cualquier disciplina, el trabajo personal.

    Saludos y gracias por tu comentario

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  9. La magia puede no funcionar por otras cosas. Basta estar embrujado para que los hechizos puedan no funcionar. Puede haber un espíritu obstaculizando nuestro progreso. Podemos estar haciendo las cosas mal. Yo creo que en la magia hay reglas que dependen de la tradición mágica a la que uno pertenece. Yo practico hoodoo (entre otros tipos de magia), y garantizo, que quien se limpie, barriendose de la cabeza a los pies, con una vela negra en la cual se encuentre su nombre tallado, quedara embrujado y no limpiado, y esto por ciertas razones.

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  10. mira, tu comentario tiene mas de resignacion y de excusas del porque la magia no funciona.
    la magia NO OBEDECE recetas, asi que eso de normas y cosas que hay que seguir en lo externo como en lo interno, no son mas que habladurias fatuas.

    la magia DEBE DE SER, increible, fantastica... sino, no seria magia.
    la magia debe de dar lo que se nos ocurra, por eso, es magia, si no es asi, entonces, la magia no existe.

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    Respuestas
    1. Hola Iniciadototal (tu nombre es muy sugerente)
      Evidentemente nuestros puntos de vista son muy distintos, puede que dentro de unos años piense de manera distinta a como pienso ahora y pueda rescribir este artículo con argumentos muy distintos. A día de hoy, esto está escrito desde mi experiencia y entendimiento actual.
      No estoy de acuerdo en la percepción que tienes de resignación y excusas, aunque puedo equivocarme, más bien me baso en la experiencia de lo que he visto y vivido hasta el momento, pero como he dicho, tal vez más adelante, evolucione más y vea las cosas desde otro ángulo.
      Te propongo que, puesto que parece que tu ya has superado la etapa en la que nos topamos con barreras para experimentar la Magia, nos comentes más en detalle tu percepción y sobre todo tu experiencia mágica, creo que sería francamente interesante, no solo para mi sino para otras personas que como yo, estamos aún aprendiendo.

      Un cordial saludo y gracias por comentar

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