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miércoles, 31 de marzo de 2010

TAROT CONVER

En 1760 se editó el Tarot de Nicolás Conver. Durante mucho tiempo, la opinión generalizada era que ya se trataba de un auténtico Tarot de Marsella, juzgad por vosotros mismos al ver las imágenes.

De hecho, esta denominación de Tarot de Marsella se empezó a aplicar en el año 1930 a esta baraja, gracias a Paul Marteau, que en aquel entonces era el director de la casa Grimaud especializada en la impresión de cartas.
Marteau realizó una reedición de esta baraja y decidió titularla: Antiguo Tarot de Marsella. Lo curioso del caso es que, hasta entonces esta baraja entraba dentro de lo que se conocía como Tarot Italiano, denominación que englobaba una serie de mazos con características comunes. Las razones que llevaron a Marteau a cambiar el nombre no son claras.

En cualquier caso, el Tarot de Conver utiliza un patrón que muchos editores de cartas de la época utilizaban, ya, es decir, existía un modelo que, con ciertas variaciones, se repetía con cierta frecuencia. La gran cuestión aquí sería: ¿Quién fue el primero en utilizar ese modelo? Si algún día logramos saber cual es la baraja que sirvió de inspiración para las demás, habremos encontrado el verdadero Tarot de Marsella, el original. Pero lo cierto es que hay varias hipótesis al respecto.

Para unos es sin duda el Tarot de Conver, pero son muchos los que se inclinan por el de Noblet, que es muy anterior y tampoco estaría de más hacer referencia a lo que escribió Camoin, por cierto, descendiente directo de Nicolas Conver y como él, editor de cartas.
“El Tarot de Nicolás Conver impreso en 1760 fue considerado durante mucho tiempo como el más antiguo Tarot de Marsella fabricado en Marsella. Sin embargo demostré en 2001 que existía otro juego, el juego de Tarot de Marsella fabricado por François Chosson que era más antiguo y que databa de 1672, es decir casi un siglo antes del de Conver”.

La verdad es que estamos hablando de 100 años de diferencia entre una baraja y otra, es demasiado tiempo. Yo creo que lo mejor que puede hacerse en un caso así es comparar las dos barajas y sacar conclusiones.

En el Tarot Conver destacan los colores del parchís: Azul, Verde, Rojo y Amarillo y un cierto tono entre marrón claro y color carne, por cierto bastante conseguido. Sinceramente, no hay más que mirar estas cartas y compararlas con el Tarot de Marsella actual para darse cuenta de que estamos hablando prácticamente de lo mismo.

Miremos, por ejemplo, la carta del Diablo. Ya es el que conocemos, han desaparecido esos ojos “supletorios” tan inquietantes que veíamos en otras barajas. Tampoco encontramos esos apéndices tan misteriosos que asomaban de los hombros del Colgado y que, a mi entender, parecen dedos. Y así sucede con todas y cada una de las cartas de este mazo.

Es imprescindible visitar la página de Camoin para ver las imágenes de las cartas e incluso, y esto si que es un documento histórico de primer orden, los moldes originales que se utilizaron para esta baraja, a quien le gusten las curiosidades, disfrutará con ello:

http://es.camoin.com/tarot/Tarot-Marsella-Conver-1760.html

Según nos cuenta Camoin, a mediados del siglo XIX los moldes originales, como es lógico, estaban demasiado desgastados y la calidad era bastante mala. La revolución industrial, con la introducción de las máquinas de impresión, vino a jugar un papel decisivo en el Tarot Conver, se conserva una versión de 1880 que respeta las figuras originales pero introduce una ligera variación en los tonos del color, en especial desaparece ese tono azul pálido casi celeste, para utilizar el azul oscuro y algunos de los colores originales, aparecen invertidos, ¿por qué? Muy sencillo, las máquinas aún eran muy rudimentarias y tenían limitaciones.
Muchos interesados en el Tarot han creído ver algún tipo de conocimiento oculto en este cambio de colores, pero como nos explica Camoin, fue un asunto completamente técnico, no se podían hacer las cosas de otra manera, así que lo hicieron como pudieron. A veces la explicación más simple es la más acertada.

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