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martes, 31 de agosto de 2010

CUADERNOS MÁGICOS I

A raíz de un comentario de una amiga del blog, se me ocurrió dedicar una entrada a los Cuadernos Mágicos. ¡Cómo os agradezco a los amigos del Blog que me deis ideas! La verdad es que no se me había pasado por la cabeza hablar de ellos, puesto que como hace tanto tiempo que los uso (y llevo tantos a la vez) di por sentado que todo el mundo los conocería. Veo que no es así, por eso hoy hablaré de ellos.

No estaría de más, antes de meterme de lleno en el tema del día, hacer una pequeña aclaración. ¿Qué se entiende por Magia? Muchas personas entienden la Magia en general, o cualquiera de sus áreas en particular, sea el Tarot, rituales, o lo que sea, como un pasatiempo. Leo las cartas porque no tengo nada mejor que hacer, en cuanto que encuentro algo más interesante, lo arrincono.

En esos casos, los Cuadernos Mágicos no tienen sentido. Sólo si la Magia es una forma de ver y entender la vida, si te riges por sus principios y crees en ello firmemente y vives de acuerdo con sus principios, tendrá razón de ser llevar un cuaderno de Magia, lo contrario es una pérdida de tiempo y, no tardarás mucho en aburrirte; cualquier excusa te servirá para dejar de escribir en ellos, la más clásica es: no tengo tiempo. Si no eres capaz de sacar al día diez o quince minutos para tus trabajos mágicos es porque pasa una de estas dos cosas: uno, eres incapaz de gestionar tu tiempo de forma medianamente eficaz, o dos, tu interés por la Magia es moderado, tirando a escaso.

Esta entrada está dedicada a aquellas personas que sí son capaces de levantarse un poco antes por la mañana con tal de dedicar un tiempo a la Magia, para quienes tienen un compromiso serio con sus estudios mágicos y son constantes (en Magia la constancia es recompensada, lo digo en serio), para aquellos cuya fe es lo suficientemente fuerte como para no tirar la toalla aunque lleven tres o cuatro años de duro trabajo y no vean ningún resultado. En resumen, para los que creen que la Magia es una forma de vida, su forma de vida, tan válida y correcta como otra cualquiera.

La definición de los Cuadernos Mágicos es muy sencilla, son simplemente blocs de notas o cuadernos en los que a diario, o casi a diario, anotas todas tus experiencias, pensamientos, ideas, reflexiones o conocimientos mágicos. Son escritos exclusivamente referentes a tu vivencia personal de la Magia. Quienes sean seguidores o, al menos, conocedores de las creencias Wiccanas, habrán oído hablar del Libro de Sombras. Tenemos dos tipos de Libro de Sombras, el del grupo y el del individuo, como esta entrada habla de escritos personales, me limitaré al último tipo, del otro ya hablaré en su día. Este es un Cuaderno Mágico que sirve por un lado de bitácora de las experiencias mágicas, pero también de recopilación de conjuros, hechizos, rituales, etc. que se van aprendiendo y que se utilizan a lo largo del tiempo.

¿Qué se anota en un Libro de Sombras? Por un lado están las cosas que se aprenden, por ejemplo: usos y aplicaciones de las distintas plantas, inciensos, talismanes, etc., distintos tipos de rituales: como pueden ser para pedir por intenciones concretas o los Sabbats o Esbbats. Por otro lado se llevaría la crónica de los rituales, conjuros, hechizos, etc que se han hecho y aquellos que están en curso; se trata de una forma estupenda de evaluar la propia evolución mágica.

Por supuesto, en el Libro de Sombras también se anotan los rituales o usos mágicos que la persona va creando a lo largo de su vida. Es muy interesante registrar aquellas variaciones que se introducen en un ritual porque sentimos que será más completo así o, incluso, rituales por completo creados por nosotros.
El Libro de Sombras es absolutamente personal (como todos los Cuadernos Mágicos) nadie debería ver su contenido excepto su dueño. Es la Magia personal de cada uno y, el hecho de conservarlo oculto y al amparo de miradas ajenas, hace que su potencial permanezca intacto. Como ya he mencionado más arriba, en el Libro de Sombras escribes rituales que aprendes, pero también aquellos que creas tú, por eso es tan personal.

Si yo creo un ritual, lo impregno con mi fuerza personal, si no dejo que se consolide y cualquier persona puede verlo cuando quiera, pierde su fuerza. Por eso, una de las principales condiciones para llevar un Libro de Sombras, y cualquier Cuaderno Mágico, es la discreción. Con el paso de tiempo, es deseable que lo que escribimos tiempo atrás sea visto, pero no por cualquiera; ya dedicaré una entrada en exclusiva a este tema que es francamente apasionante.

Mi opinión particular sobre el Libro de Sombras, teniendo en cuenta mi sentido capricorniano de la separación y clasificación, es que prefiero dedicar varios cuadernos para los distintos usos, en vez de amalgamar todo el conocimiento en uno sólo. Por ejemplo, dedicar un cuaderno en exclusiva para los rituales, otro para clasificación de plantas, otro más para anotar los resultados e impresiones de los distintos trabajos que llevo a cabo, etc. En resumen, soy la “reina de los cuadernos”, lo reconozco. Seguramente hay personas que con un par de cuadernos tiene suficiente, es algo completamente flexible, depende nada más del gusto y sobre todo de la capacidad de organización de una persona. No hay una forma única de hacer las cosas, simplemente tenemos que encontrar cada uno la nuestra, la que mejor nos funcione y con la que sintamos que todo está claro.

Otro ejemplo de Cuaderno Mágico es el Diario de Sueños. El nombre ya lo dice todo, se trataría de llevar un registro datado de los sueños que tenemos, por irrelevantes que nos puedan parecer. Tal vez el sueño de hoy ha consistido en algo tan poco apasionante como que nos hemos encontrado al vecino y nos ha comentado que se ha comprado una corbata nueva.

No importa, hay que apuntarlo y con todos los detalles que recordemos. ¿Nos enseñó la corbata? ¿De qué color era? ¿Había alguien más? Etc. Tal vez, con el tiempo descubramos que, a nivel personal, relacionamos la corbata con restricción y opresión, nos parece que asfixia, que no deja respirar. Entonces, puede ser que ese sueño quería revelarnos algo acerca de aquellas cosas que nos oprimen. (Si se adquiere una nueva tal vez quiera decir el sueño que hemos encontrado un nuevo elemento que sentimos represor y que lo hemos incorporado a nuestra vida).
El Diario de Sueños hay que llevarlo al día, lo ideal sería escribir lo que recordemos nada más despertar, puesto que según pasan los minutos, vamos olvidando velozmente los detalles. De nuevo nos encontramos con un cuaderno que requiere constancia, no sirve de nada escribir de vez en cuando o cuando estamos de vacaciones, o cuando el plan de hoy nos ha fallado o cuando nos duele la garganta y no nos apetece movernos del sofá, para eso mejor no molestarse. Si se quiere vivir de acuerdo con la Magia, se debería hacer el esfuerzo de levantarse unos minutos antes de lo habitual para que así la excusa del tiempo no tenga sentido (¿nos va a pasar algo malo por levantarnos diez minutos antes? Si crees que eres incapaz de hacerlo y que esos diez minutos robados al sueño son demasiados, quiere decir que aún no estás preparado para “vivir la Magia”).

Próximamente seguiré hablando de otros tipos de Cuadernos Mágicos. Quiero que se entienda muy claramente, que no es absolutamente necesario utilizar este tipo de material, pero puede ayudar mucho. Iré haciendo algunas sugerencias con el fin de dar ideas que tal vez a alguien puedan serle útiles.

4 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo,Cris,estos cuadernillos tienen un enorme valor para el aprendizaje.
    Me encantó lo que dices:que la constancia tiene sus recompensas,así es!
    Besos a otra constante compañera que generosamente aporta a que este mundo siga estando lleno de "magia".^^
    Cariños!=)

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  2. Hola, amiga

    Los cuadernillos son como la forma exterior de nuestros pensamientos y conocimientos,a mí me parecen tan imprescindibles que no concibo el trabajo mágico sin ellos.
    La "insistencia mágica" es vital para avanzar. Es una pena ver que algunas personas se desaniman y abandonan cuando no obtienen resultados, a pesar de que están muy cerca de conseguirlos. Los cuadernos, cuando se repasan un tiempo después, nos van enseñando cómo hemos ido evolucionando y que realmente hemos avanzado más de lo que creemos. En el día a día no nos damos cuenta, pero una mirada retrospectiva nos hace entender que el trabajo que se ha ido haciendo sí que nos ha hecho evolucionar.

    ASí que insistamos y tomemos nota de ello, también aquello que en su día hemos escrito podemos, cuando llega el momento oportuno, compartirlo con otros.
    Besos y ¡sigamos aportando! ;)

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  3. Waaaa
    yo pensé que era la única XD
    a comienzo de este año me compre un cuaderno y lo bauticé como "bitácora de sueños", es que desde siempre, recuerdo mis sueños perfectamente y todos los días sueño( cosas super locas para mas remate) y aunque tengo mas de un diccionario de sueños, pensé que anotar los mios, me serviría mucho mas, para conocerme y saber su significado.
    Ahora veo que es un "libro de magia" que emoción!! con lo que me gusta la magia y los sueños :B

    Andaba desaparecida por el mundo de los blogs, pero ya me puse al día con tus subidas, como siempre todas interesantes.

    Sigamos luchando por un mundo lleno de magia!

    Chau

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  4. Hola Macarena, ya ves que hay más "locos mágicos" por el mundo. ¡Qué bien lo de tu cuaderno de sueños! Porque, cuando tienes tan buena relación con tus sueños y esa facilidad para recordarlos, es porque para tí es una vía de comunicación con el subconsciente; otras personas son incapaces de recordar sus sueños.
    Aunque los diccionarios de sueños te pueden aclarar algunas claves, seguramente irás descubriendo que muchos símbolos tienen un significado especial sólo para tí, así que tu cuaderno te puede ayudar mucho para ir descubriendo esas cosas que tus sueños te quieren decir.
    Me alegra que retomes el blog, es muy interesante, no lo descuides porfa, que se aprende mucho

    Besos y... ¡a llenar el mundo de Magia!

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