Páginas

miércoles, 4 de agosto de 2010

LA LLAMA VIOLETA

Llegamos al final de nuestro recorrido por las distintas Llamas, la última es la Llama Violeta, sus funciones son transmutar el karma, propiciar el perdón y la misericordia. Su vibración es tan fuerte, tan alta y potente que nosotros no somos capaces de controlarla sin asistencia, por eso es que se requiere invocar a nuestra Divina Presencia interior para que sea ella la que nos ayude a utilizarla.

Su día es el sábado y su director es un viejo conocido nuestro, nada menos que el Maestro Saint-Germain, su complemento, Lady Portia. En algunas páginas he leído que ahora es directora la Madre Mercedes, bueno, yo aprendí que era el Maestro Saint-Germain y a esa información me atengo, al menos de momento.

Se nos dice que para poder usar con resultados óptimos las otras seis Llamas, primero debemos aplicarnos en el estudio y aplicación de la Violeta. Sólo cuando hayamos limpiado una parte de las cristalizaciones que nos acompañan desde el comienzo de nuestra existencia y que vamos acumulando prácticamente a diario, podremos empezar a beneficiarnos de todas las cualidades de las restantes Llamas.

La Divina Presencia o la Presencia Yo Soy en cada uno de nosotros, es esa chispa de divinidad que habita en todo individuo, incluso en el ser más malvado y depravado que podamos imaginarnos. Esa parte pura permanece intocada y a ella es a quien hay que invocar para aplicar la Llama Violeta; nunca actuará por su cuenta, puesto que respeta el principio del Libre Albedrío, así que está en un estado expectante, sólo si es llamada acudirá.

Podríamos imaginarnos el efecto de la Llama Violeta en nosotros como una especie de bola de luz violeta de gran potencia que penetra en nuestro sistema nervioso, nuestras vísceras, órganos vitales, huesos, venas, músculos, es decir en todas y cada una de las piezas que componen nuestra corporalidad, aumentando nuestra energía, reviviendo y sanando nuestro cuerpo físico.

Pero a un mismo tiempo, penetraría en los otros cuerpos no visibles al ojo humano que también nos componen, elevando nuestra conciencia y eliminando las causas que provocan nuestros problemas de toda índole, a un tiempo que purifica nuestros vehículos, preparándonos para la ascensión que algún día hemos de experimentar.

Esta Llama no sólo limpia y consume las manifestaciones externas de nuestro karma, sino las raíces y causas originales, por eso es que es útil para arrancar el mal desde su principio, hasta su consecuencia. Hay que recordar que la Ley de la Causa y Efecto está siempre presente en todo lo que hacemos así que un buen consejo sería que limpiásemos las causas del pasado, a un tiempo que nos esmeramos en el presente en crear nuevas causa, pero que traigan efectos positivos.

Esta Llama se puede aplicar a las mujeres embarazadas, para que su niño nazca con la mayor parte posible de su karma ya transmutado. También podemos aplicar la Llama Violeta a una persona enferma o a alguien necesitado. Con este acto, contribuiremos a limpiar, aunque sólo sea un poco, de ese mal karma que ha acumulado y cuyo efecto visible es la enfermedad, la miseria o el sufrimiento sea del tipo que sea.
El Ángel de esta Llama es Zadkiel y su complemento Amatista. El Elohim es Arturo y su complemento Diana. Todos ellos pueden ser invocados, puesto que su misión está en ayudar siempre que se pida previamente ayuda. Tengamos en cuenta que esta es la Llama de la Magia Ceremonial, así que cualquier trabajo mágico auspiciado por los seres que habitan esta esfera, se verá potenciado. A esta radiación pertenecen las personas que trabajan con la Magia, especialmente ritualística.

No es nada complicado hacer uso de la Llama Violeta, veamos una de las muchas formas en las que se puede utilizar: Sólo hay que relajarse y aquietar mente y cuerpo, pedir al Maestro Saint Germain que por medio de tu Divina Presencia, te irradie la Llama Violeta, liberándote de todo lo negativo que hay en tu vida. Visualiza esa energía Violeta envolviéndote, transmutando tus creaciones equivocadas y limpiándote profundamente.

Después siente que se expande envolviendo totalmente a tu familia, hogar, negocios, asuntos. Deja que crezca más y más, abarcando tu calle, tu localidad, tu país, el mundo y aún más allá. Pero no te limites a imaginar que eso sucede, procura “sentir” que eso sucede.

Insiste en este ejercicio durante un tiempo… a ver qué sucede. Como se suele decir en Metafísica, no te limites a leer este párrafo, ponlo en práctica, no creas nada porque te lo dice tal o cual persona, experimenta , lleva a cabo las afirmaciones y sólo con tu experiencia podrás decidir si es cierto o no son todo más que patrañas. Pero primero, da una oportunidad a las cosas para que sucedan.

En este enlace podéis encontrar una serie de libros de Saint-Germain, si alguien siente verdadero interés en la utilización de la Llama Violeta, podrá profundizar en el tema, especialmente en el primero: “El Séptimo Rayo”:

No hay comentarios:

Publicar un comentario