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martes, 7 de septiembre de 2010

TAROT ALEMÁN DEL SIGLO XVIII: TAROT DE GÖBL

En Alemania el Tarot arraigó del mismo modo que en otros países europeos. Pero la fecha de su introducción es difícil de saber. Hay constancia de que el mismísimo Durero, reprodujo algunas imágenes tomadas del Tarot de Mantegna, pero este dato no sirve de mucho ya que esos grabados se cree son de principios del siglo XVI y no consta que hubiera producción en aquella época, como tampoco hay documentos que hagan referencia al uso de las cartas como juego de entretenimiento.

Los primeros nombres de editores de cartas que se conocen son Johannes Mayer en Baden-Württemberg y Sebastian Heinrich Ioia en Augsburbo; ambos trabajaron en la primera mitad del siglo XVIII. A mediados de siglo, aparece en Estrasburgo una baraja de Tarot francamente distinta a todo lo que se había hecho antes. Constaba de sus Arcanos Menores, que eran unos naipes corrientes de la baraja francesa, es decir, los palos son Diamantes, Corazones, Picas y Tréboles.

La gran novedad aparece en los Arcanos Mayores. En primer lugar el Loco y el Mago fueron sustituidos por un Flautista y un Payaso respectivamente. Pero la gran curiosidad reside en el resto de los Triunfos, puesto que todas las figuras restantes eran animales. Esta baraja fue creada por Leonard Chaso e Ignace Henrion, aunque parece ser que no fueron los inventores originales, ya que se sabe que los Arcanos Mayores habían sido copiados de unas barajas que circulaban por Augsburgo a principios de siglo.

En cualquier caso, este modelo de mazo fue un auténtico éxito y se extendieron tanto por Alemania Occidental como por Bélgica. En este último país tuvieron mucha repercusión y la modalidad que allí se adoptó, con escasos cambios, como dibujar las figuras de los Reyes con sandalias, fue la que más tarde se exportaría a los países nórdicos.

Hay que destacar un hecho que se ha sabido hace relativamente poco tiempo y es el origen de los Tarots de figuras de animales. Durante mucho tiempo se atribuyó el invento a un editor de Munich llamado Andreas B. Göbl, quien estuvo activo durante el tercer cuarto del siglo XVIII. Pero se ha sabido que los autores fueron Chaso y Henrion que a su vez habían hecho una mezcla entre la baraja de juego francesa y las cartas de animales de principios de siglo.

Sea como fuere, Göbl popularizó el mazo durante años e introdujo una novedad y es que añadió a las cartas numerales la figura de los Caballos o Caballeros y es que hay que recordar que en la baraja normal francesa, las figuras de la Corte son Sota, Reina y Rey, en cambio, en la baraja española sí que aparece el Caballo que aparece en el lugar de la Reina.

Este tipo de cartas tan típico de Alemania, recibió el nombre de Tiertarock. En el modelo de Göbl se combinan animales conocidos por todos como el caballo y el león y otros míticos como el unicornio. Durante toda su carrera profesional, Göbl se mantuvo fiel al modelo que le hizo famoso; aunque en cada edición introdujera algunos cambios, la base fue siempre la misma. ¿Para qué cambiar si funciona?

Se cree que fue también Göbl quien puso de moda otro tipo de Tarots que son propios de Alemania, que reciben el nombre de Tarots Conmemorativos; que lo único que hacen es, como su propio nombre indica, conmemorar algún suceso especial, como por ejemplo una boda o un nacimiento dentro de la aristocracia.

Realmente cabe hacerse una pregunta ante este tipo de mazos: ¿pueden recibir el nombre de Tarot? Francamente, yo no estoy muy convencida de que la respuesta a esta cuestión sea afirmativa. En cualquier caso, Göbl fue el difusor de una tendencia que se repitió durante todo el siglo XVIII. Hubo editores que introdujeron ligeros cambios, pero básicamente el modelo era el mismo.

Aquí se pueden ver las imágenes del Tarot de Göbl en dos ediciones, por desgracia no están todas las imágenes, pero creo que bastan para hacerse una idea de cómo era este mazo y sobre todo para tener materia para la reflexión de la pregunta que he hecho anteriormente y que ahora repito: ¿Pueden recibir el nombre de Tarot?

2 comentarios:

  1. Hola Cris, tanto tiempo que leía sin dejar comentario. Efectivamente este "juego de cartas" es un Tarot, es un juego muy común en varios paises de €uropa, aca te dejo el link de las bases y reglamento http://es.wikipedia.org/wiki/Tarot_(juego_de_cartas)
    al igual que el Piedmontes http://lapuertadeltarot.blogspot.com/2010/07/tarots-del-piamonte-ii.html y otros similares, los encuentro inútiles para la lectura, son solo para juego.

    El Tarot nació como un juego, esa es su esencia primordial de la cual siempre tengo muy presente para poder asomarme a el desde una visión bien despreJUICIada, lúdica y amoral, jugando "enserio" o "seriamente", creo que tu me entiendes.

    Saludos

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  2. Hola, Pablo, siempre es un placer recibir tus visitas y tus comentarios.

    Muchas gracias por el enlace. Efectivamente estas barajas y algunas más que existen y que, afortunadamente, han llegado hasta nuestros días, son básicamente para el juego; me parecen imprescindibles para entender la evolución del Tarot, puesto que forman parte de su historia y son un eslabón más. Ahora bien, el quid de la cuestión es hasta que punto se pueden considerar Tarot y hasta que punto son tarot, así en minúsculas. Es una cuestión que aún estoy dilucidando conmigo misma y no acabo de hallar respuesta.
    Me parece interesante tu punto de vista, pues me ofrece una nueva perspectiva y siempre es bueno ver las cosas desde el mayor número de ángulos posibles.

    ¡Qué razón tienes en el último párrafo de tu comentario! Al final, la vida misma es un juego, aunque no tengamos muy claras las reglas del mismo. No es de extrañar que el Tarot represente tan bien todos los papeles posibles y todas las jugadas que se pueden dar en dicho juego.

    Un abrazo

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